"Firma de paz con las Farc no justifica las afrentas contra dignidad colombiana"

Así la exministra Martha Lucía Ramírez rechazó con vehemencia las últimas declaraciones de Nicolás Maduro contra el expresidente Álvaro Uribe.

La exministra de Defensa, Martha Lucía Ramírez, exigió del Gobierno una respuesta a las acusaciones y señalamientos del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en contra del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Ramírez consideró que Maduro al calificar a Uribe de “asesino”, busca tender “una cortina de humo” frente a las irregularidades que vienen registrándose en Venezuela.

“Presento mi más enérgica protesta por todas las denuncias que desde su designación a dedo como sucesor de Hugo Chávez el señor Maduro viene lanzado contra los colombianos. El día de su posesión manifestó tener capturados a paramilitares colombianos que lo iban a asesinar, pero hoy, después de un mes, nadie conoce los nombres de esos colombianos”, recordó.

Además, la exministra aunque dijo que quiere la paz de Colombia, recalcó que “no le hago el juego a los que creen que la firma con las Farc justifica todas las afrentas contra la democracia venezolana ni contra la institucionalidad y dignidad colombiana”.

Comunicado de Martha Lucía Ramírez

Como exministra de Defensa Nacional en el Gobierno del expresidente Álvaro Uribe Vélez, rechazo las afirmaciones tendenciosas de Nicolás Maduro contra el expresidente de Colombia. Afirmar ante los medios de comunicación internacionales y nacionales y ante un pueblo subyugado o amedrentado por el populismo que el expresidente Uribe es un asesino, es como el mundo entero lo entiende, una cortina de humo frente a las irregularidades que vienen registrándose en Venezuela y a la vez un insulto al pueblo colombiano y a nuestra democracia.

Presento mi más enérgica protesta por todas las denuncias que desde su designación a dedo como sucesor de Hugo Chávez el señor Maduro viene lanzado contra los colombianos. El día de su posesión manifestó tener capturados a paramilitares colombianos que lo iban a asesinar, pero hoy, después de un mes, nadie conoce los nombres de esos colombianos.

Quiero la paz de Colombia pero no le hago el juego a los que creen que la firma con las Farc justifica todas las afrentas contra la democracia venezolana ni contra la institucionalidad y dignidad colombiana.

El hecho de que durante estos últimos años el gobierno de Colombia haya pasado por alto quiénes son los amigos y protectores de las Farc con el argumento que nos quieren vender ahora de su súbito compromiso con la paz de nuestro país, no hace más que demostrar que existe el propósito de lograr una firma a cualquier costo, inclusive el de la dignidad de los colombianos y la descalificación de nuestro Estado de Derecho.

¿Es que acaso no vemos que hoy son las amenazas y calumnias contra un expresidente colombiano pero mañana pueden ser contra un funcionario en ejercicio o inclusive contra nuestra Nación?

Me reafirmo en la necesidad de que Colombia reivindique el acatamiento pleno de la Carta Democrática de la OEA cuya adopción por la totalidad de los estados miembros de la organización, contó con el trabajo activo de varios expresidentes y entre ellos, particularmente, del expresidente de Colombia Andrés Pastrana.

Nuestra solidaridad con los diputados venezolanos que han sido atacados por defender sus principios y valores, por hacer uso de su libertad de expresión e invocar los mecanismos legales de impugnación. Solidaridad con los venezolanos que democráticamente votaron por un cambio en su país y un llamado a los organismos internacionales para impedir más atropellos a la democracia.