Las críticas al Acuerdo Especial de La Habana

La posición del Gobierno sobre el blindaje jurídico de los acuerdos y las dudas respecto al mecanismo de refrendación fueron debatidos en la Universidad Externado.

Aclarando que el blindaje de los acuerdos de paz entre guerrilla y gobierno en La Habana no solo son una garantía para las Farc sino para el país y que la discusión sobre lo pactado ha adquirido un tinte político que ha impedido ver el trasfondo del asunto, el jefe del equipo negociador del gobierno, Humberto de La Calle Lombana, salió este martes en defensa del acuerdo revelado el pasado jueves por las delegaciones de paz. (Lea: ONU celebra acuerdo para salida de menores de las Farc)

La discusión se dio en el marco de un debate realizado en la Universidad Externado, en el que participaron Marta Lucía Ramírez, del partido Conservador; Roy Barreras, senador del partido de La U; Carlos Holmes Trujillo, excomisionado de paz e integrante del Centro Democrático y el profesor Francisco Barbosa.

Durante el evento De la Calle aseguró que se han creado varios mitos alrededor de la decisión de elevar lo pactado en La Habana a la categoría de Acuerdos Especiales como por ejemplo que la idea es convertir el acuerdo en un tratado. “Esto no es un tratado, las Farc no son un sujeto de derecho internacional y en consecuencia no puede suscribir tratados”, aclaró el delegado del gobierno señalando además que tampoco es adecuado el argumento que se ha utilizado al señalar que se trata de un golpe de Estado. “Es falso e inapropiado, es exactamente lo contrario”, señaló.

Sin embargo, para el exconstitucionalista Carlos Holmes Trujillo, la discusión va en otro sentido y la pregunta que debe plantarse es si lo que se acordó es fuente de legitimidad y de estabilidad institucional a futuro. Para él, es claro que el acuerdo entre el gobierno y las Farc no es un convenio internacional y su contenido toca materias que van más allá de las relacionadas con los derechos humanos. “Torcerle el pescuezo al derecho internacional no es el camino, incorporar algo a la fuerza en el bloque de constitucionalidad no es el camino, acudir a una figura inocua como es el depósito de los documentos en Ginebra, no es el camino”, aseguró Holmes al calificar de “realismo mágico constitucional” lo pactado.

Insistió, en que la única manera de darle sostenibilidad, legitimidad y estabilidad a lo que se acuerde es el pronunciamiento “de aquel en cuya cabeza reside la soberanía, el único camino es la manifestación del constituyente primario, del pueblo colombiano”, puntualizó.

Una preocupación similar manifestó la representante del conservatismo, Marta Lucía Ramírez, quien sostuvo que no se puede permitir que con el objetivo válido y legítimo de terminar el conflicto con una negociación se termine pasando por encima de la institucionalidad y arrasando al normatividad: “El esfuerzo no debe ser tanto por tener una fórmula que blinde esto contra cualquier reforma en el futuro, tiene que estar blindado porque es creíble, justo y satisface las necesidades de los colombianos respecto a la terminación del conflicto”.

Sobre el mecanismo de refrendación de los acuerdos de La Habana, Ramírez señaló que existen algunas dudas sobre las cuales vale la pena discutir. “¿Qué va a suceder si la Corte llega a tumbar el proyecto de plebiscito, si le cambia el umbral o si el pueblo dice no?”, preguntó.

En el tema Carlos Holmes dejó clara su postura explicando que, desde su experiencia, el plebiscito no es el camino institucional adecuado para incorporar en el orden jurídico. “Es el referendo la herramienta diseñada para estos casos. Al plebiscito se le quiere dar un efecto vinculante que no tiene”.

En la discusión también terció el senador Roy Barreras quien salió en defensa de lo pactado en La Habana asegurando que la mejor manera de humanizar la guerra es acabando con ella. “El Acuerdo Especial Humanitario es vigente, no cambia el estatuto legal de las partes. Debe ingresar como parámetro de constitucionalidad.