De 'apagaincendios' a ministro del Interior

Aurelio Iragorri Valencia, nuevo ministro del Interior, ha sido una de las personas claves y anónimas del gobierno de Juan Manuel Santos.

Ha manejado un bajo perfil, pero sus labores han sido decisivas en materia legislativa, en el diálogo regional y en asuntos de filigrana política. Iragorri hace parte de una de las castas políticas más tradicionales del Cauca. Ahora asume el reto de tramitar las primeras leyes de paz que abonen el camino de la reconciliación y de lograr mantener una coalición nacional que se la juegue por la reelección del presidente, por estos días de capa caída en las encuestas.

Cuando comenzó la era Santos, Iragorri Valencia —hijo del veterano senador Aurelio Iragorri Hormaza y nieto del presidente Guillermo León Valencia— llegó como viceministro del Interior a la cartera dirigida por Germán Vargas. Al radicarse la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, en ese momento controvertida y polarizante, fue el encargado de conseguir los votos en el Capitolio, de cuadrar a los parlamentarios, de hacer la pedagogía del proyecto y de discutirla con los partidos. En las sesiones claves se le vio muchas veces haciendo de portero en los recintos del Senado y la Cámara de Representantes, atajando a los congresistas para que votaran la ley, o llamándolos vía teléfono celular para que se hicieran presentes.

Hombre de confianza del presidente Santos, fue gobernador encargado de los departamentos del Valle del Cauca, Casanare, Caldas y Magdalena, donde sus titulares habían sido suspendidos o destituidos, mientras se realizaban nuevas elecciones. Pasó también por el Viceministerio de Participación Ciudadana, por la Alta Consejería para la Política y por la Secretaría General de Presidencia.

En los diálogos regionales también llevó la voz del Gobierno. Intermedió con indígenas y afros en asuntos de consulta previa. También integró la delegación que dialogó con los indígenas del norte del Cauca en julio de 2012, cuando se presentó el desalojo de la Fuerza Pública por parte de la guardia indígena. Iragorri recordó ayer que le ha tocado servir como representante del Gobierno en cerca de 90 conflictos regionales. De hecho, hoy participa de las comisiones negociadoras que buscan ponerle fin al paro agrario.

Y en materia legislativa le esperan retos trascendentales: tendrá que sacar adelante las leyes estatutarias que se esperan en materia de paz —incluyendo el referendo de refrendación— así como también mantener firme la mesa de Unidad Nacional y su apoyo a una eventual reelección o, dado el caso, a la continuidad de sus políticas, así sea en cuerpo ajeno.