El Ñoño Elías: ¿hay o no silla vacía?

Luego de la orden de captura proferida en contra del senador Bernando Elías, se debate si la figura de la silla vacía aplicaría para su curul. El Senado tendría que enviar una solicitud de aclaración a las autoridades judiciales para determinar qué paso seguir con respecto a su curul.

Bernando Miguel Elías, senador. Senado

Desde que se produjo la captura del senador del partido de la U, Bernardo ‘Ñoño’ Elías, por parte de agentes del CTI de la Fiscalía esta semana, surgieron todo tipo de interrogantes en torno a su presunta participación en el escándalo de Odebrecht. Y es que cuando comenzó a conocerse hasta dónde habían llegado los tentáculos de la multinacional brasileña en varios países de Latinoamérica, no fueron pocos los funcionarios que empezaron a quedar en el ojo del huracán por parte de las autoridades colombianas. (Lea: Caso Odebrecht: Gina Parody y Cecilia Álvarez fueron llamadas a interrogatorio)

Como un dominó, las fichas involucradas en este caso caían una por una y, en esa avalancha, fueron arrastrados tanto funcionarios del anterior gobierno, el del expresidente Álvaro Uribe, como del actual, con el presidente Juan Manuel Santos. De la lista, como se sabe, hacen parte congresistas y excongresistas, como el ‘Ñoño’ Elías.

Sin embargo, pese a todos esos interrogantes, aún queda una zona gris por resolver y que se ha abierto como un desarrollo paralelo en todo este episodio. Con la captura del senador Elías —que aún duerme en el búnker de la Fiscalía —, las fuerzas en el Congreso se reconfiguraron y, en un giro inesperado, el Centro Democrático, pese a ser oposición, se convirtió en el partido con más congresistas en la Cámara alta. Sin ‘Ñoño’ en el Capitolio (y ante la captura en 2016 de su colega y copartidario, Martín Morales), la U quedó con 18 senadores. El uribismo, con 20. 

Y ese giro en las cuentas políticas ha llevado a distintos sectores a preguntarse si habrá o no silla vacía en la curul que ocupaba el Ñoño. Para poder explicar, realmente, en qué situación se encuentra el senador de la U hay que retroceder varios años atrás cuando, en 2009, se reformó el artículo 134 de la Constitución Política con el que se introdujo, por primera vez, esta figura. 

En dicha norma, se establecía que en ningún caso podrán ser reemplazados quienes hubiesen sido condenados por delitos comunes relacionados con pertenencia, promoción o financiación de grupos armados ilegales o actividades de narcotráfico, ni tampoco quienes tuvieran una orden de captura en su contra. Y bajo esta norma fue suspendido el senador Martín Morales, a quien se le adelanta un proceso en la Corte Suprema de Justicia por los delitos de concierto para delinquir agravado; tráfico, fabricación y porte de estupefacientes; tentativa de homicidio agravado; porte de armas y munición de uso privativo de las Fuerzas Armadas y homicidio agravado.

Pero el caso de Bernardo Elías es diferente. ¿Por qué? Los delitos por los cuales el congresista está siendo investigado, y que lo relacionan con el escándalo de Odebrecht, tienen que ver con lavado de activos, enriquecimiento ilícito, interés indebido en la celebración de contratos, cohecho y concierto para delinquir. Es decir, delitos no incluidos en la reforma del 2009 pero sí, en la de 2015.

Hace dos años, el Congreso de la República dio vía libre a una nueva reforma al artículo 134 de la Carta Política en la que se expresó que la figura de la silla vacía también se aplicaría para quienes sean condenados o se les profiera orden de captura por los delitos cometidos en contra de la administración pública. Y el ‘Ñoño’ Elías, según las versiones que reposan en las autoridades judiciales, es investigado, básicamente, por presuntamente haber recibido millonarias comisiones de la empresa brasileña para beneficiarlos con la entrega de contratos de infraestructura vial.

Y este hecho es fundamental para saber si, en efecto, a la curul del senador se le aplicará la silla vacía. Aunque la reforma de 2015 incluyó ese delito para hacer efectiva esta sanción, también quedó estipulado que sólo se implementaría en los delitos cometidos con posterioridad a la fecha en la que entró en vigencia dicha ley. Es decir, en julio de ese año. ¿Coincide la fecha con la que, aparentemente, el senador Elías habría delinquido? Aparentemente, no.

El caso que involucra al senador de la U habría ocurrido un año antes cuando se aprobó el documento Conpes 3817 de 2014, con el que se dio vía libre a la adición del contrato para la construcción de la vía Ocaña-Gamarra a la concesión de la Ruta del Sol Tramo II. El congresista, según la Fiscalía, habría intercedido para favorecer a Odebrecht en ese proceso de concesión, a cambio de una multimillonaria suma.

Pero para esclarecer todo este episodio, sólo resta un paso. El Senado tendría que enviar una solicitud de aclaración a las autoridades judiciales que llevan el caso del congresista para determinar qué paso seguir con respecto a su curul. Es decir, si aplica la silla vacía o si, por el contrario, llama al siguiente en la lista al Senado inscrita: esa persona es el exviceministro Carlos Ferro.

Ferro, como se recuerda, decidió apartarse de su cargo en 2016 cuando, en medio del escándalo que daba cuenta de la denominada "comunidad del anillo"fue publicado un video suyo —grabado cuando era congresista— en el que aparece sosteniendo una conversación íntima con el capitán de la Policía, Ányelo Palacios.

Del también excongresista se sabe muy poco sobre qué ocurrió después de su renuncia al Ministerio del Interior, pero lo cierto es que este panorama, más que esclarecerse, tiene todo un tejemaneje jurídico que, eso sí, requiere una pronta respuesta por parte de las autoridades judiciales.