Necesidad de un diálogo territorial minero-energético

hace 2 horas

El paro, en la sin salida

Mesa de Unidad Agraria asegura que habrá 70 puntos de concentración en la jornada del lunes y que nunca ha orientado la protesta hacia alteraciones del orden público.

El ministro de Agricultura, Francisco Estupiñán, en una reunión con los cafeteros del Huila
El ministro de Agricultura, Francisco Estupiñán, en una reunión con los cafeteros del Huila

La advertencia del Gobierno de que no va a permitir bloqueos de vías ni alteraciones del orden público durante la jornada de paro del próximo lunes, y que quien incurra en ese tipo de hechos podrá ser detenido entre 24 y 48 meses, además de recibir una multa de 13 a 75 salarios mínimos legales mensuales vigentes, ha terminado de caldear los ánimos entre los organizadores de la protesta. Sobre todo, porque creen que se les sigue estigmatizando, pues según dicen sus orientaciones no apuntan a que se utilicen las vías de hecho para tener la atención a sus reclamos, y porque creen que no se justifica que después de mes y medio de haberse anunciado el paro —tiempo en el que el Gobierno nunca buscó reunirse con la Mesa de Unidad Agraria— ahora diga que bajo esas circunstancia no se sienta a hablar.

Lo cierto es que en una carta del ministro del Interior, Fernando Carrillo, a los movimientos sociales impulsores del paro, les dice que “respeta el libre ejercicio de la protesta”, la misma debe estar enmarcada “dentro de los parámetros constitucionales y legales de derechos fundamentales a la vida, la movilidad, la salud, la integridad en beneficio del interés general del colectivo de ciudadanos”. Señala también que “la Fuerza Pública conoce y tiene la instrucción de aplicar el marco general de protección a los derechos fundamentales” y resalta “la responsabilidad que conlleva a los manifestantes la necesidad de cumplir con la normas, en un sano equilibro de deberes y derechos de interés público de carácter general”. Y les recuerda a los líderes de la protesta que la Ley 1453 de 2011 establece penas de cárcel y multa económica a quienes obstaculicen de manera temporal o permanente las vías o la infraestructura de transporte.

A su vez, el ministro de Trabajo, Rafael Pardo, descartó cualquier posibilidad de diálogo si se acude a las vías de hecho y advirtió también que no permitirá que se afecten servicios esenciales como los de la salud y la educación, por lo que se pondrán en conocimiento de las autoridades judiciales los casos que en este sentido se detecten. “Los inspectores de trabajo estarán atentos y vigilantes en todo el territorio nacional para determinar si efectivamente hay parálisis en la prestación del servicio de salud”, dijo. Y están los recientes pronunciamientos del presidente Juan Manuel Santos, en el sentido de que algunos cafeteros —principal sector jalonador del paro— están siendo utilizados “como idiotas útiles” y que se han recibido denuncias desde diferentes fuentes que afirman que este cese de actividades estaría siendo promovido por grupos al margen de la ley.

La respuesta de los líderes de la jornada no se ha hecho esperar. Según Óscar Gutiérrez, miembro de Dignidad Cafetera y de la Mesa de Unidad Agraria, nunca han orientado la movilización hacia bloqueos, atentados o hechos que alteren el orden público. “Nunca hemos llamado a la violencia. Es un paro que estaba anunciado desde hace mes y medio, pero el Gobierno nunca quiso atender nuestros reclamos. Ahora dice que con paro no habla, pero es que sin paro tampoco lo hicieron”, manifestó Gutiérrez, indicando que se tienen previstos unos 70 puntos de concentración en todo el país y que en la protesta participarán los cebolleros, los paperos, los cacaoteros, los de la leche, los camioneros, los del maíz, los mineros y, por supuesto, los cafeteros.

Para Pedro Aguilar, presidente de la Asociación Colombiana de Camioneros, no es necesario que el ministro del Interior retome decretos y haga advertencias, pues no se van a taponar las vías. Sin embargo, reconoció que es imposible controlar a todos los miembros de la agremiación en el país y que, en caso de darse alguna situación de esas, cada quien deberá responder por sus actos. Así las cosas, mientras hay quienes dicen que no hay justificación para la protesta y que sólo unos pocos sectores participarán en ella, los líderes de esta insisten en que el Gobierno dejó crecer el malestar, nunca atendió el pliego de peticiones que se le propuso y que se refería, fundamentalmente, al pago de subsidios para enfrentar los tratados de libre comercio, nuevas formas crediticias, la instalación de una mesa para hablar de fertilizantes e insumos, la rebaja en el precio de los combustibles, seguridad social y salarios justos, entre otros puntos, de acuerdo a cada sector.