Farc declaran cese al fuego indefinido

Con una declaración de cese al fuego unilateral e indefinido por parte de las Farc, se dio por terminado el ciclo 31 de negociaciones en La Habana (Cuba), además de un difícil año para el proceso de paz entre la guerrilla y el gobierno Santos.

"En atención a que creemos que hemos iniciado un recorrido definitivo hacia la paz, acompañado de un proceso constituyente, hemos resuelto declarar un cese unilateral al fuego y a las hostilidades por tiempo indefinido, que debe transformase en armisticio”, se lee en el comunicado firmado por la delegación de paz de las Farc.

Con esta buena noticia se da por cerrado un agitado año para el proceso de paz entre el Gobierno y las Farc. En mayo se alcanzó un acuerdo sobre el problema de las drogas ilícitas. En junio se pactaron los principios que rigen la discusión del punto de víctimas, que incluyó la creación de una comisión histórica del conflicto, una subcomisión de género y otra para la terminación del conflicto. El proceso sufrió el ruido de la campaña electoral, en la que el tema de la paz cumplió un papel central. Y para terminar, el ciclo 31 de diálogos estuvo suspendido por la captura por parte de las Farc del general Rubén Darío Alzate y sus dos acompañantes.

Un recuento que se hace necesario cuando la mesa de diálogos de La Habana (Cuba) acaba de cerrar sus sesiones. “Sin duda, fue un año que nos dejó lecciones aprendidas y en el que se impuso el anhelo de paz de los colombianos sobre las complejidades que pusieron a prueba el proceso”, reconoció el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, al cierre del ciclo 31 de diálogos. “El proceso debe entrar en la recta final, es lo que merecemos como sociedad y es la manera de responderles a las víctimas y a los millones de colombianos que han creído en este esfuerzo. No se puede dilatar la esperanza ni decepcionar a un país que sigue a la espera de un futuro en paz”, agregó el exvicepresidente.

Y es que este último ciclo fue especialmente difícil. A un día de que los negociadores del Gobierno viajaran a La Habana, se presentó la captura por parte de la guerrilla del general Alzate, hoy en retiro, y dos personas que lo acompañaban. La situación condujo a que el presidente Santos pidiera la suspensión de los diálogos. Tras 15 días de incertidumbre, las liberaciones se hicieron efectivas y los diálogos se reactivaron.

El ciclo 31 de paz incluyó la visita de la última delegación de víctimas, quienes plantaron un árbol como símbolo de esperanza. Con estos elementos y la discusión pública sobre el tema de los saldos de guerrilleros y soldados con la justicia, el proceso de paz ha tenido un animado año. Período que termina con discusiones alrededor de la conexidad del delito político, el narcotráfico y un reciente tema, que lanzó el presidente Santos ayer, al afirmar que es “viable” que en un escenario de posconflicto se defina una zona de concentración de la guerrilla.

De igual manera, el presidente Santos puso en tela de juicio la cifra de 51 secuestros en el año que País Libre les achaca a las Farc, y respondió que durante el proceso el único caso de secuestro a un civil fue el de la abogada Gloria Urrego, quien acompañaba al general Alzate. Con todos estos elementos, y la declaración del cese al fuego indefinido, se puede decir que un duro año para la paz ha terminado con nuevos y renovados aires.