Gobierno y Eln ya tendrían definida la agenda para una mesa de diálogo

Durante un año, delegados de las partes han sostenido 15 reuniones. Los temas: participación de la sociedad, democracia para la paz, transformaciones sociales, víctimas, fin del conflicto e implementación y refrendación.

Eliécer Erlinto Chamorro Acosta, alias ‘Antonio García’, jefe militar del Eln. / Archivo - El Espectador

Participación de la sociedad, democracia para la paz, transformaciones necesarias para la paz, víctimas, fin del conflicto armado e implementación de los acuerdos y refrendación de los mismos son los seis puntos de la agenda que hasta ahora han acordado el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y el Ejército de Liberación Nacional (Eln), de cara a la instalación de una mesa de diálogos para buscar un acuerdo que permita acabar el conflicto.

En una entrevista que será publicada el próximo domingo por el diario argentino El Tiempo y que adelantó ayer Canal Capital, Eliécer Erlinto Chamorro Acosta, alias Antonio García, jefe militar de ese grupo guerrillero, revela que hasta el momento han sostenido cerca de 15 reuniones con delegados del Gobierno y tres largos ciclos de intercambio durante un año, precisamente en la definición de esa agenda de diálogos.

El proceso, según se desprende de lo dicho por García, no ha sido fácil debido a lo que califica como la “lógica de imposición” del Gobierno. En concreto, señala que hay veda para tratar temas como las Fuerzas Armadas, el sistema económico, el funcionamiento del Estado y la soberanía nacional. “Son tantas las prohibiciones que surge una pregunta: ¿de qué vamos a dialogar? Es evidente que la pretensión del gobierno Santos es someternos. Una intención sin preocupación por la solución de los problemas del país. La única materia que les interesa es la de las armas y la rendición”, dice.

Lo cierto es que, según el jefe guerrillero, ya hay acuerdo para debatir los puntos sobre participación de la sociedad, democracia para la paz, víctimas y la implementación y refrendación de los eventuales acuerdos. Aún están pendientes los temas referentes a transformaciones necesarias para la paz y el fin del conflicto armado que, se supone, implica la dejación de armas, la desmovilización y la reincorporación de los combatientes a la vida civil.

En la entrevista, Antonio García explica además los objetivos de cada uno de los puntos establecidos hasta ahora en la agenda: “En el primero, participación de la sociedad, el objetivo es que el proceso de paz incida o modifique el curso mismo de la dinámica política que el país conoce y ve. Del segundo, democracia para la paz, la discusión y definición de qué debe hacerse para darle vida a una democracia plena, real, aspecto que le corresponde asumirlo a la sociedad en pleno”.

Sobre las transformaciones necesarias para la paz, el jefe militar del Eln señala que debe ser la gente quien las identifique, pues “la paz no tomará forma y contenido un día después de firmar los acuerdos”. Y en cuanto al tema de víctimas, habla de abordarlo en su conjunto: “El desplazamiento y sus causas, verdad, justicia, reparación, no repetición, perdón y no olvido. Y sí, no olvido, pues es la única manera de proceder para que el cúmulo de violaciones a los derechos humanos que los más pobres del país han vivido no llegue a repetirse: son temas, enfoques y reivindicaciones que deben abordarse de manera directa con las víctimas, no con nosotros”, enfatiza.

La entrevista no está exenta de críticas al jefe de Estado: “La política de paz de Santos es de pacificación, de sometimiento. El poder quiere aumentar tranquilo las ganancias; resalta que con el acuerdo de paz pretenden institucionalizar todo lo que es funcional al modelo neoliberal. Asumen convencidos que cuentan con una ventaja militar y que la pueden aprovechar políticamente”. Sin embargo asegura que el objetivo es establecer una agenda que abra y permita a la sociedad colombiana, por sí misma, identificar y definir el país que sueña y que es posible hacer realidad.

Y sobre los plazos para esa eventual negociación, García aclara que el Eln no tiene afán de firmar cualquier acuerdo, lo cual incluso podría ser más perjudicial para el país, y que por ahora están haciendo el uso correcto del tiempo en la construcción de una agenda, y su diseño para una solución es esencial en cualquier diálogo. “Para nosotros, ojalá fuera mañana el momento de firmar los acuerdos. Como hemos dicho, basados en hechos reales no en supuestos, para facilitar el desarrollo de cualquier agenda estamos dispuestos a trabajar con la intensidad y dedicación que sea requerida”, concluye.

Unas declaraciones que, según conoció El Espectador, generaron sorpresa y malestar en el Alto Gobierno, pues consideran que el jefe guerrillero rompió el compromiso de confidencialidad entre las partes de la actual fase exploratoria. Aun así, fuentes de la Casa de Nariño reiteraron que la postura del presidente Santos sigue siendo pactar esa agenda de la que habla Antonio García para dar inicio en firme a las conversaciones. La sede de los diálogos sigue siendo incierta, aunque se siguen escuchando rumores sobre Venezuela, cuyo gobierno propició los acercamientos, Ecuador, Brasil e incluso Cuba.

Ciclo 32 con Farc: el 2 de febrero

El ciclo 32 de los diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc en La Habana se iniciará el 2 de febrero y no el 26 de enero, como inicialmente estaba programado. Según fuentes oficiales, es habitual que las partes muevan los calendarios ante eventualidades, por lo que este aplazamiento se engloba dentro de la normalidad.
Asimismo se conoció que los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) tratarán el próximo lunes de manera breve, y a petición de España, la situación de las negociaciones de paz en Colombia y la posibilidad de que el bloque apoye la implementación de un futuro acuerdo. “Se trata de mostrar de manera explícita el apoyo al proceso de paz, un apoyo político y eventualmente también económico”, dijeron fuentes diplomáticas.