La UP: un genocidio que no se olvida

La plenaria del Senado de la República rindió homenaje a las víctimas del genocidio político que intentó acabar con toda una fuerza de izquierda.

Miembros de la UP en el homenaje. / Radio NacionalEl Espectador

Las listas de los muertos que dejó el exterminio contra la Unión Patriótica (UP) parecen interminables. El gobierno de Virgilio Barco daba sus primeros pasos cuando la crueldad de la guerra se llevó a la primera víctima de la bancada del movimiento surgido del proceso de paz entre el gobierno de Belisario Betancur y las Farc: fue asesinado el representante Leonardo Posada Pedraza. (Vea: La Unión Patriótica, el primer intento de las Farc por hacer política)

Poco tiempo después, las balas callarían al senador Pedro Nel Jiménez Obando. La matanza continuó y también cayeron Pedro Luis Valencia Giraldo, Octavio Vargas Cuéllar, Bernardo Jaramillo Ossa, Henry Millán González, Manuel Cepeda Vargas y Octavio Sarmiento Bohórquez. Jairo Bedoya desapareció y Hernán Motta vive en el exilio.

Fue el presidente Juan Manuel Santos quien, en septiembre de 2016, reconoció la participación estatal en el genocidio político, calificado así por la Sala de Justicia y Paz, y se comprometió a garantizar la no repetición de un episodio similar en vísperas de la creación del nuevo partido que entrará en la lucha electoral: el de las Farc. (Lea: El exterminio de la UP)

Ayer, tres décadas después, la Plenaria del Senado hizo un homenaje en memoria de esos líderes caídos. A las afueras del recinto de la corporación se develó una placa de mármol con los nombres de quienes integraron la bancada de la UP, adornada con flores amarillas. Tocó la Orquesta Sinfónica de la Policía y hablaron quienes vivieron de cerca esa violencia.

Aída Avella, sobreviviente del exterminio, e Iván Cepeda, senador del Polo e hijo de Manuel Cepeda Vargas, rindieron homenaje a la memoria de las víctimas y pidieron que se conozca toda la verdad. “Intentaron acabar con nuestra identidad política con asesinatos, masacres, amenazas y el destierro. No descansaremos hasta conocer la verdad completa sobre el genocidio de la UP”, señaló Avella.

Cepeda, a su vez, aseguró que tres décadas después se está conquistando el sueño de la paz “y tenemos la esperanza de que el Acuerdo con las Farc que estamos implementando encarne el cierre definitivo de ese ciclo horroroso de violencia”.