Los que más faltan en el Congreso

Ayer se hundió, por falta de quórum, el proyecto que castigaba con mayor severidad el ausentismo en la Cámara y el Senado. La Rama Ciudadana recogió la información de los cumplidos e incumplidos en las plenarias.

No es ficción, es la realidad política del país: por inasistencia se hundió el proyecto que castigaba la inasistencia. / Archivo
No es ficción, es la realidad política del país: por inasistencia se hundió el proyecto que castigaba la inasistencia. / Archivo

No es un chiste: por falta de quórum, en la Comisión Primera del Senado se hundió el proyecto de ley que buscaba castigar el ausentismo de los congresistas. La iniciativa la presentó el Centro Democrático, el mismo que en las últimas semanas se ha enfrascado en un arduo debate con la senadora Claudia López, de la Alianza Verde, quien incluso ha acusado a algunos de sus miembros de “robarse el sueldo” al no asistir a las sesiones, por ejemplo, para aprobar la creación de la Comisión de Aforados (que reemplaza a la Comisión de Acusación de la Cámara). A su vez, el uribismo le sacó a ella la lista de sus supuestas ausencias para irse a participar en programas de opinión en diferentes medios de comunicación. (Lea: Por falta de quórum se hunde ley que castigaba ausentismo de los congresistas)

Ya es un lugar común en el país hablar mal del Congreso, y el ausentismo parlamentario sí que alimenta las críticas. Pero ¿cuál es la realidad? La Rama Ciudadana, un proyecto implementado por Rodrigo Azuero Melo, egresado de los programas de pregrado y maestría en economía de la Universidad de los Andes, y David Zarruk Valencia, también economista de los Andes y además matemático, se dio a la tarea de recoger la información sobre la asistencia de los congresistas a las plenarias del Senado y de la Cámara de Representantes elegidos para el período 2014-2018. Eso sí, de lo primero que se dieron cuenta es que cumplir esa función de vigilancia no es tarea sencilla en Colombia.

“La dificultad en el acceso a las gacetas del Congreso ha sido un obstáculo que ha impedido un debate que controle la inasistencia”, explican en su página www.laramaciudadana.com, donde con varias gráficas y cifras se puede constatar quiénes han sido los congresistas más cumplidos y quiénes los más incumplidos por partido político en las plenarias de cada corporación. El análisis se basa en todas las gacetas publicadas entre el 7 de julio de 2014 y el 13 de abril de 2016.

Las frías estadísticas muestran que el Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), la Alianza Social Independiente (ASI), el Centro Democrático y el Partido Verde han tenido un alto nivel de participación en las plenarias del Senado, con un promedio de asistencia de 97 %, 100 %, 93,7 % y 95,4 %, respectivamente. En contraste, el resto de partidos muestran una alta variabilidad en la asistencia de sus senadores. Los senadores con menor asistencia a plenarias son Roberto Gerlein (Partido Conservador, 73 %), Arturo Char (Cambio Radical, 78 %) y Luis Fernando Duque (Partido Liberal, 79 %). Por legislatura hay, en promedio, 33 sesiones. Es decir que estos senadores con menor asistencia faltaron a unas nueve sesiones al semestre. También preocupa el hecho de que 14 de los 100 senadores posesionados tuvieron una asistencia inferior al 90 % de las sesiones.

La situación en la Cámara de Representantes es más preocupante: 34 de los 158 que fueron elegidos han asistido a menos del 90 % de las sesiones. Las representantes Karen Cure (Cambio Radical, 53 %), Tatiana Cabello (Centro Democrático, 68 %) y Ana Paola Agudelo (MIRA, 69 %) tienen las cifras de asistencia más bajas de la institución. Los partidos más cumplidos son: ASI (97,5 %), Opción Ciudadana (96,3 %), Centro Democrático (93,5 %), Cien Por Ciento Por Colombia (93,3 %), Partido Liberal (93,2 %), Partido Verde (92,8 %) y Partido Conservador (92,6 %).

Claro, hay que decir que algunas ausencias tienen su justificación o excusa válida. Lo cierto es que la Ley Quinta, o Reglamento del Congreso, contempla sanciones como el descuento del día de salario, con las prestaciones correspondientes, e incluso contempla la pérdida de la investidura cuando esa inasistencia se dé, en un mismo período de sesiones, a seis plenarias en las que se voten proyectos de acto legislativo y de ley o mociones de censura.