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Política 21 Sep 2013 - 8:59 pm

La estrategia internacional de Santos

Naciones Unidas por la paz en Colombia

Esta semana el presidente Juan Manuel Santos se jugará sus cartas en la Asamblea General de la ONU y otros encuentros cruciales para blindar internacionalmente el proceso de paz con las guerrillas.

Por: Redacción Política
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El presidente Juan Manuel Santos durante la alocución en la Asamblea General de Naciones Unidas el año pasado. / EFE

El tiempo apremia, la campaña electoral de 2014 está en marcha y el diálogo entre el Gobierno y las Farc en Cuba está en veremos, pero el presidente Juan Manuel Santos sigue creyendo que la paz es posible y esta semana jugará sus cartas. En busca de que la comunidad internacional entienda que Colombia necesita soberanía jurídica para ponerles fin a 50 años de guerra, el primer mandatario cumplirá una crucial agenda en Estados Unidos. El momento cumbre será este martes al intervenir ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

“Me resisto a concebir un sistema de justicia internacional que obstaculice el camino de una nación que busca —sin desatender a sus víctimas y descuidar el derecho a la verdad— terminar un conflicto como el nuestro”. Estas palabras, pronunciadas por el primer mandatario el pasado miércoles 18 de septiembre en Medellín, frente a los principales magistrados y juristas del país, resumen su intención en Estados Unidos. Que la ONU respalde el modelo de justicia transicional que se quiere aplicar en el proceso de paz con las guerrillas.

Aunque las Farc sigan criticando el Marco por la Paz, aprobado por la Corte Constitucional a finales de agosto, y en su última intervención lo hayan calificado como “un estorbo para la paz”, el gobierno Santos sabe que sin la Constitución y las leyes no puede firmar un acuerdo para terminar el conflicto. Es decir, está obligado a ceñirse al Estado de Derecho y, de conformidad con los tratados internacionales, buscar una ruta que no signifique impunidad. Por eso reformó la Carta Política y ahora pretende legitimar su sistema judicial.

Sin embargo, durante la discusión en la Corte Constitucional, se produjo un hecho que enredó aún más el panorama. En dos cartas al alto tribunal, la fiscal de la Corte Penal Internacional, Fatou Bensouda, formuló serios reparos al modelo de justicia transicional que se quiere aplicar para saldar las cuentas judiciales de la guerrilla. En pocas palabras, advirtió que la suspensión total de las penas iría contra el Estatuto de Roma o que la estrategia de juzgar únicamente a los mayores responsables de graves crímenes puede generar impunidad.

Desde ese momento la preocupación del gobierno Santos es doble. Primera, convencer a las Farc de que ya no es posible conceder amnistías absolutas y que la paz sólo es posible en un contexto de verdad, justicia y reparación; y segunda, lograr que la comunidad internacional entienda que con un derrotero de 50 años de guerra, pretender que se investiguen todos los hechos de violencia perpetrados y procesar a sus responsables es una utopía. Por eso se quiere concretar una fórmula realista que respete los derechos de las víctimas.

Ese es el mensaje que lleva el presidente Santos a Estados Unidos. No sólo para compartirlo en la Asamblea de las Naciones Unidas, sino para su encuentro personal con la fiscal de la Corte Penal Internacional, con quien tiene previsto reunirse este lunes 23 de septiembre. “Como jefe de Estado voy a defender ese margen de libertad, ese margen de autonomía de Colombia para forjar nuestro propio camino de reconciliación”, anunció Santos la semana pasada. Su idea es blindar el proceso de paz con el apoyo de la comunidad internacional.

Un argumento con explicación a bordo. Cuando Colombia ratificó el Estatuto de Roma, que creó la Corte Penal Internacional, lo hizo bajo la convicción de que la lucha contra la impunidad podía integrarse con la búsqueda de la paz negociada. Por eso, en su momento, la Corte Constitucional sugirió una declaración interpretativa para advertir que, de conformidad con el Protocolo II de los Convenios de Ginebra, el Estatuto de Roma no se opone a conceder amnistías en el marco del DIH, siempre y cuando sea para terminar el conflicto.

En tal sentido, el mensaje que lleva Santos es que siendo la Corte Penal Internacional un organismo surgido del seno de las Naciones Unidas, su propósito también debe ser la paz. Al fin y al cabo este objetivo forma parte del mandato general de la ONU. Si bien es claro que la Asamblea General no ejerce influencia alguna sobre la Corte Penal Internacional, sí lo puede hacer el Consejo de Seguridad, el órgano político más importante de las Naciones Unidas. En ese orden de ideas, se trata de rodear a Colombia en la búsqueda de la paz.

Con una premisa adicional para convencer a los escépticos. La paz de Colombia es la paz de la región. Es decir, si se resuelve el último conflicto armado que queda en el continente americano, el horizonte no sólo puede conducir a una reducción sustancial del narcotráfico, sino también a fortalecer la seguridad colectiva, en especial la de los cinco países fronterizos con Colombia. Lo tuvo claro el presidente de Uruguay, José Mujica, cuando dijo: “Lo más importante que está pasando en América Latina es la tentativa de construir la paz en Colombia”.

De hecho, otro de los objetivos del viaje de Santos a Estados Unidos es precisamente reunirse con el primer mandatario uruguayo no sólo para hablar de paz, sino en la perspectiva de que se pueda concretar una agenda de negociación con el Eln en territorio charrúa. Desde el pasado mes de junio, luego de una visita de la canciller María Ángela Holguín a Montevideo, el presidente José Mujica y su esposa, la senadora Lucía Topolansky, se han convertido en los principales promotores de la paz para Colombia por la vía negociada.

A falta de suficiente apoyo en Colombia al proceso de paz que se adelanta en La Habana, entre otros factores por la polarización política que el tema suscita en el país, en otras latitudes la idea ha venido ganando terreno. Primero fueron Venezuela, Chile, Noruega y Cuba, garantes y facilitadores de los diálogos con las Farc. Luego empezaron a escucharse autorizadas voces de respaldo como las del exprimer ministro británico, Tony Blair; el expresidente del gobierno español Felipe González, o el expresidente norteamericano Jimmy Carter.

El secretario de Estado de EE.UU, John Kerry, también ha alentado los esfuerzos de Colombia por alcanzar la paz. Una manifestación que tuvo como complemento una misiva de 62 congresistas norteamericanos dispuestos a colaborar. Desde Brasil, Argentina o Suiza, igualmente se han escuchado mensajes de respaldo a las negociaciones. Con está plataforma creciente, la intervención del presidente Santos ante la plenaria de las Naciones Unidas busca soberanía judicial para su proceso de paz y respaldo político del mundo.

“Hay que recordar que la Asamblea de la ONU es un espacio político. Por eso, la iniciativa del presidente Santos de llevar el tema de su proceso de paz será útil para abrir la discusión sobre el balance adecuado entre justicia y paz a la hora de resolver conflictos armados internos”, observó el director de International Crisis Group para América Latina, el jurista Javier Ciurlizza, quien agregó que si Colombia quiere profundizar en el debate puede llevarlo a la Comisión de Asuntos Legales de la ONU o a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

De todos modos, ya está previsto que en próximos eventos internacionales, la directriz de Colombia será la misma: sumar apoyos a la causa de la pacificación regional, que empieza poniéndole fin al conflicto armado que desangra al país desde hace cinco décadas. Obviamente, el objetivo prioritario es que la Corte Penal Internacional acepte el modelo de justicia transicional diseñado por el Estado sobre la base de que, como lo afirma con insistencia Santos, “no se trata de sacrificar la justicia para lograr la paz, sino de cómo lograr la paz en Colombia con un máximo de justicia”.

Eso sí, todo depende de que por ahora las Farc, y en su momento el Eln, asuman que así persistan en una revisión de las verdades de la guerra colombiana, tienen que ponerles la cara a sus víctimas y entender que ya la impunidad total no puede ser la llave para abrir las puertas de la paz. Su delegación en La Habana sigue aferrada a las críticas al referendo como fórmula de refrendación de los acuerdos o contra la ruta de la justicia transicional, pero mientras no asuman que tienen que pedirles perdón a Colombia y al mundo, la guerra no va a terminar.

Por ahora las cartas van a jugarse en el ámbito internacional, lo que no significa que en el orden interno las manecillas del reloj estén detenidas. Quedan dos meses para que el presidente Santos le diga al país si va a buscar un nuevo mandato, pero todos saben que esa decisión está amarrada al éxito del proceso de paz. El primer mandatario confía en que antes del debate electoral se dé un acuerdo. Sin embargo, su vocero en La Habana, Humberto de la Calle, ya les advirtió a las Farc que la paciencia de los colombianos no es infinita.

Esos y otros mensajes conexos forman parte de la estrategia que el gobierno Santos quiere aplicar para que los diálogos de La Habana o los futuros con el Eln lleguen a buen puerto. Persistencia a pesar de las críticas y el desgano que aún se percibe entre la opinión pública nacional; explicación del sistema elegido para cumplir con las obligaciones internacionales en materia de justicia, y el respaldo de las Naciones Unidas para que el último conflicto armado interno de América llegue a su fin sin impunidad y preservando los derechos de las víctimas.

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GALILEOWAG

Dom, 09/22/2013 - 13:09
Pido perdon a los Colombianos porque yo vote por Santos
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GALILEOWAG

Dom, 09/22/2013 - 13:08
La ONU como muchos ignoran el grado de odio que la inmensa mayoria de los Colombianos sentimos por las FARC y sus secuaces
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frenteroincansable

Dom, 09/22/2013 - 12:48
Viaja como abogado defensor de los terroristas! Esta y las demás se las cobrremos una a una en las urnas! maldito canalla!
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colvenmex

Dom, 09/22/2013 - 10:16
Sin duda la ONU es la mafia mayor ,complice de dictadores,enagenados,engendros y mafiosos. Apoya a Siria,a los dictadores y admiradores de chavez y su combo.Pues como no va a apoyar a Santos, Maduro Correa,Ortega,Evo,etc.Organizaciones obsoletas,inoperantes,cobardes y derrochadoras de recursos.Ya van a liquidar,el parlamento andino,sigue la Oea y despues la ONU.
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machete111

Sab, 09/21/2013 - 23:39
y por la posicion cobarde de un cagao puñado de cobardes , apatridas y lavaperros y lo mas y verdadermente grave , que le estan terminando de allanar el camino a la implantacion del castrochavismo y entonces amarrados menos paz tendremos ;si ud quiere un pais diferente para sus hijos piense bien lo que dice y lo que hace , en eso todos los colombianos debemos hacer un frente comun : corrupcion ! No ¡ , impunidad ¡ NO ¡ comunismo , menos ! NO ¡
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machete111

Sab, 09/21/2013 - 23:30
Estan dando por sentado, que al firmarse la farsa de la Habana es el fin del conflicto ? y será que la fiscal y los señores de las naciones unidas se van a comer ese cuento chino ? y los frentes que ya han manifestado que no se acogen a esos acuerdos qué ? y el ELN qué ? y el EPL qué ? las aguilas negras , los rastrojos , los urabeños, otras bacrimnes qué ? otras bandolas emergentes qué ? y con este tipo de antecedentes , de que el crimen , si paga , que el secuestro si paga , que la extorsion si paga , de que el reclutamiento y prostitucion infantil si paga , sientense lo mas comodos posible a esperar esa anhelada paz, que todos queremos , pero con impunidad nunca tendremos y que por contrario puede generar rios de sangre , todo por la ambicion de un hijueputa premio nobel
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