Reunión entre Santos y Mike Pence, vicepresidente de EE. UU.

No a intervención militar en Venezuela

El mandatario colombiano sostuvo que esa opción no debe ser contemplada, pero que la presión “sobre el régimen venezolano debe mantenerse y acrecentarse”. Pence matiza el tono de amenaza del presidente Trump.

Mike Pence, vicepresidente de EE. UU., llegó al país para tratar temas sobre la paz, cultivos ilícitos y Venezuela. AFP

El tema de Venezuela era previsible en el encuentro de ayer, en Cartagena, entre el presidente Juan Manuel Santos y el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence. Y fue en ese escenario en donde el mandatario colombiano ratificó, tal como lo había hecho la Cancillería el sábado, su negativa a una intervención militar internacional en el país vecino para “restablecer la democracia”. (Lea: Tensión entre EE. UU. y Venezuela, telón de fondo del encuentro entre Pence y Santos)

“América es un continente de paz, mantengámoslo así (…) La presión sobre el régimen venezolano debe mantenerse, buscando una salida ojalá negociada, pero pacífica”, expresó Santos. Sin embargo, Pence también advirtió que una dictadura en Venezuela es “inaceptable” no sólo para Estados Unidos, sino para la región en general.

No obstante, hubo matiz por parte de Pence sobre la amenaza hecha por Donald Trump en días anteriores. “El presidente (Trump) tiene confianza en que, al trabajar con nuestros aliados en América Latina, vamos a poder lograr una solución pacífica a la crisis que enfrenta el pueblo venezolano”, expresó.

“Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluida la militar si fuera necesario”, fueron las palabras de Trump, el fin de semana, lo que provocó un cierre de filas de las naciones latinoamericanas para rechazar las amenazas. (Lea también: Trump busca "arrastrar a América Latina a un conflicto": Venezuela)

La Cancillería colombiana expidió casi que de inmediato un comunicado en el que rechazaba las medidas militares y el uso de la fuerza en el sistema internacional. “Todas las medidas deben darse sobre el respeto de la soberanía de Venezuela a través de soluciones pacíficas”, señaló.

Por su parte, los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela) condenaron esa posibilidad contemplada por el gobierno estadounidense. “Los únicos instrumentos aceptables para la promoción de la democracia son el diálogo y la diplomacia”, se leía en un comunicado enviado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Argentina.

Otro de los temas que marcó la agenda bilateral ayer en Cartagena fue el aumento de los cultivos ilícitos en el país. Sobre ese asunto ya hay hechos reales. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) confirmó el pasado 14 de mayo que los cultivos de coca en el país habían aumentado en un 52 % en 2016 (de 96.000 a 146.000 hectáreas), alcanzando su máximo histórico y poniéndoles fin a las especulaciones en los entornos políticos.

El presidente Santos lo reconoció frente a Pence al señalar que desde el Gobierno eran conscientes del aumento, que era una preocupación que compartían ambos países y durante la reunión privada que sostuvo con el vicepresidente estadounidense explicó la meta de erradicación de 100.000 hectáreas en 2017, de las cuales ya van 27 mil hectáreas. “Es una tarea titánica, pero la vamos a cumplir”, señaló Santos.

Y aunque no se ha dicho de frente, no es claro si ese asunto podría comprometer los recursos que EE. UU. envía a Colombia. Por los días en que el vicepresidente Óscar Naranjo anunciaba la meta de erradicación, el presidente Trump le pedía al Congreso estadounidense la reducción del 35 % de los recursos para Colombia. Así las cosas, el recorte sería de US$140 millones de los US$391 millones que la corporación había aprobado y cuya destinación era la lucha contra las drogas, programas sociales y el posconflicto.

Trump también pidió la reducción de cerca del 45 % de los recursos que llegarían a Colombia en 2017, un presupuesto que había sido pedido por el expresidente Barack Obama para la financiación del plan Paz Colombia.

Sin embargo, es una propuesta que tendrá que ser aprobada por el Parlamento de Estados Unidos, en donde tiene la resistencia de algunos congresistas, porque la reducción de recursos no sólo afectaría a Colombia, sino a la financiación mundial de la salud.

Pence estará en Latinoamérica hasta el próximo 18 de agosto y también se reunirá con los líderes políticos de Argentina, Chile y Panamá.