'No soy ningún payasito'

Luego de la cantada reelección del procurador Alejandro Ordóñez, Gallo asegura que él jamás se prestó para “llenar la terna” e insiste en que tuvo todas las garantías.

El excandidato a la Procuraduría Orlando Gallo Suárez.  / Gabriel Aponte - El Espectador
El excandidato a la Procuraduría Orlando Gallo Suárez. / Gabriel Aponte - El Espectador

La semana pasada el Senado reeligió, como ya se sabe, al procurador Alejandro Ordóñez. Durante los meses de campaña, muchas voces sostuvieron que el país estaba presenciando una terna de uno. El Espectador habló con Orlando Gallo, el candidato ternado por el Consejo de Estado, quien insiste en que llegó hasta el final porque pensó que podía ganar. A pesar de su aseveración, a muchos colombianos nadie les saca de la cabeza que se pudo tratar de un favor.

Usted dice que formó parte de la terna porque siempre tuvo garantías. ¿Dos votos contra 80 le sigue pareciendo una garantía?

Tuve todas las garantías, pude hablar con todos los senadores, me atendieron en sus despachos y comisiones. Recibieron mi hoja de vida, la analizaron, incluso algunos de ellos llegaron a decir que yo tenía la mejor hoja de vida y así me lo expresaron.

Usted dice que tuvo todas las garantías, pero ¿está de acuerdo con la forma en que fue reelegido el procurador Ordóñez, en medio de acusaciones por ofrecer puestos a congresistas?

A mí no me consta que el procurador haya ofrecido puestos, eso es lo que dice la gente y eso es lo que dicen algunos medios. No sé si ellos tengan las pruebas suficientes para decirlo. Yo entiendo que dentro del mecanismo de elección, él puede tener una mayor ventaja porque está ejerciendo.

¿Usted se sintió en un proceso con igualdad de condiciones?

Hay unos tiempos. El procurador inició antes, hacia el 30 de agosto; yo inicié el 25 de septiembre. Eso puede marcar unas diferencias indudables en los acercamientos que uno tiene con los senadores. Pero así llegue uno de último, si logra convencerlos pueden cambiar de opinión. Y en efecto, algunos me dijeron que estaban contemplando la posibilidad de votar por mí. De hecho, el Partido Conservador, después de que hablamos en la bancada, entró en un proceso de pensamiento y reflexión para ver qué decisión tomaba. No quiero pecar de inocente, pero yo pienso que a la gente se le debe creer. Yo hice todos los esfuerzos para convencer a los senadores y ellos escogieron al doctor Ordóñez en franca lid. Me parece que tenían la libertad de hacerlo.

¿Conoce al procurador Alejandro Ordóñez?

La primera vez que tengo un acercamiento bien aproximado con él es en esta oportunidad. De pronto en alguna comida, en casa de algún amigo común, en medio de ochenta invitados, haya conversado con él de otras cosas. Pero amistad cercana, nunca la he tenido. Me parece una persona interesante porque tiene un carácter en sus convicciones y un buen nivel de conversación.

A usted lo eligió el Consejo de Estado, tribunal muy cercano al procurador. ¿No llevaría eso a pensar que a usted lo eligieron para llenar la terna y cumplirle el requisito a Ordóñez...?

La gente puede opinar lo que quiera. Yo supe que se abría el concurso y me preguntaba si debía meterme o no. Llegué un día a la casa y dije: voy a hacer el paquetito de todos mis documentos y los presento, y así fue. Mi propósito era de pronto quedar dentro de los finalistas. Era hacer un ejercicio. Yo no veo ningún mecanismo de nada, ni de ninguna proyección. Yo no maquino ni me presto para maquinar cosas. No me prestaría en modo alguno para una cosa de esas. Me presenté, me lo gané, fui ternado, hice lo que me correspondía, hablé con todos y terminé de segundo. Y es un honor haber sido ternado. No todo el mundo es ternado para ser procurador general de la Nación. Menos dentro de una coyuntura como la actual, porque nunca antes en la historia, que yo recuerde, hubo tanta expectativa frente a quién iba a ser el procurador.

¿Usted cree que había tanta expectativa sobre quién iba a ser el procurador? Si ya todo el mundo sabía que iba a ser Ordóñez.

Bueno, pero es que los medios decían que nunca en la historia se había presentado tanta expectativa. En algún lado lo leí. Quizás por los temas que se vienen tocando y por la coyuntura misma. Podía haber cambios en algún momento en las elecciones, y a última hora, inclusive.

¿Creyó en algún momento que podía llegar a ganarle al procurador Ordóñez?

Indudablemente. Porque yo hice lo que estaba a mi alcance.

Pero los mismos congresistas ya habían anunciado su voto...
Porque los mismos congresistas me decían: doctor Gallo, usted está haciendo el ejercicio muy bien hecho. Usted está haciendo una cosa con mucha altura. Esa gallardía suya no se ha visto por acá, no se ve muy frecuentemente. Además, uno no sabe en un momento determinado, en una votación secreta, qué pueda suceder. Pueden cambiar las cosas.

Antes de la elección, ¿alguien le prometió el voto?

No, ninguno me dijo: voy a votar por usted, pero sí me dijeron: lo estoy pensando, me gustaría muchísimo votar por usted, doctor Gallo. La gente me decía que yo estaba haciendo lo mismo que hizo el procurador en su momento, y la doctora Sandra Morelli, quienes no tenían posibilidades y fueron elegidos. Uno sabe que eso puede suceder.

¿Cómo se explica que tengamos dos discursos tan diferentes en dos candidatos que acompañaron a Ordóñez en la terna?

Cada uno lo siente a su manera. La doctora María Mercedes (López) lo sintió así y yo no puedo hablar por ella. Yo sentí que tenía esas garantías porque veía la amabilidad de los senadores. Si hubiera sentido algo distinto, lo habría dicho.

¿Qué opina de la renuncia de la magistrada María Mercedes López a la terna, el último día?

Lamento eso porque tiene muy altas calidades para ser procuradora general de la Nación. Cada uno en la vida toma decisiones y ella lo quiso así. Es un proceso complejo, pero yo me sentí bien. Inicialmente dije que era muy pequeñito, pero ahí me fue, quedé de segundo, no bajé la cabeza. La gente debería centrarse en lo que plantea quien ganó y no en la persona como tal, porque son bien interesantes.

Siendo sinceros, ¿usted pensó que el Congreso cambiaría su voto porque usted entró? ¿No es eso creer medio bobos a los colombianos?

Desde mi punto de vista, yo participé de lleno, con todos mis esfuerzos. Además, en cualquier elección puede haber cambios, a última hora, inclusive.

¿Fue una elección democrática? ¿No se jugó simplemente un “papelón” para elegir a Ordóñez?

¡No, yo no juego papelones! Ya soy muy seriecito como para ponerme a jugar papelones y ser payasito. Yo simplemente hice lo que debía, dentro de un proceso que está enmarcado en la Constitución Nacional. No entré a una obra de teatro en absoluto y lo que dije allá lo dije con sinceridad.

Lo oigo en esta entrevista defendiendo mucho al procurador Ordóñez. ¿Por qué lo defiende tanto?

¿Le parece que estoy defendiendo al doctor Ordóñez? He defendido más a la doctora María Mercedes. De todas maneras, (Ordóñez) me parece una persona muy importante y calificada. Yo no tengo por qué defender ni al uno ni al otro, simplemente hice lo que me correspondía y le estoy contando mi proceso. Decir una cosa positiva de una persona no es precisamente defenderla.

¿A qué se dedicaba usted antes de hacer parte de la terna?

Estuve en la Superintendencia de Notariado y Registro, fui director nacional de Registro, ese fue el último cargo público que tuve. Después de eso me ofrecieron trabajar en la Universidad Sergio Arboleda, montando un centro sobre justicia transicional y restitución de tierras. Hoy manejo el centro. Ahí fue cuando se presentó la oportunidad para hacer el trámite para ser ternado a procurador general de la Nación.

¿Va a seguir dedicado a la academia ahora?

Claro, el viernes estuve en una reunión para manejar una especialización sobre derechos humanos.

Le preguntaba lo anterior porque hay quienes piensan que detrás de su aceptación de la terna pudo haber existido un ofrecimiento laboral...

No, hasta el momento no se ha presentado. Si a mí me dicen: quiere irse de embajador, yo me voy. Me gustaría ser embajador ante la Santa Sede. Me fascinaría. Pero no se ha presentado, no ha llegado ninguna propuesta en ese sentido. Y si se presenta la posibilidad de presentarse a otra elección, lo hago.

En este momento, ¿nos puede decir entonces que no lo vamos a ver en un cargo por recomendación de los mismos congresistas y del propio procurador?

No lo sé, porque ninguno me ha hablado de esas cosas. No sé si se les ocurra, yo no he escuchado nada de eso de parte de ellos, pero tampoco puedo descartarlo porque si a mí me conoció alguien en un escenario determinado, podría llamarle la atención mi hoja de vida. Pero que a mí me hayan hablado de un puesto, no, en absoluto, nadie me ha hablado de nada.

¿Es usted muy religioso? Se lo pregunto por su respuesta de la Santa Sede.

Soy católico, apostólico y romano y trato de ser lo más practicante posible y entre más me meto en el estudio de todo lo que trae la Iglesia, estoy más convencido de que ahí esta la verdad. Eso le da paz y tranquilidad a mi vida y tener una familia feliz. Le dedico mucho tiempo a la religión.

Al procurador lo han criticado por poner sus creencias religiosas en la práctica de su labor en el ente de control. ¿Usted está de acuerdo con la forma en que ha manejado la Procuraduría en ese sentido? ¿En asuntos como el aborto y demás...?

Hay que tratarlo en ciertas dimensiones. Por ejemplo, el aborto en Colombia es un delito.

¡No! En los tres casos que la Corte Constitucional decidió...

¡Un momento! El principio general es que es un delito. Porque lo llamamos aborto y no nos suena tan duro como asesinato. El aborto es matar una persona que no se puede defender. Causar el aborto es un delito. La gente ha sido muy ligera en las interpretaciones de la sentencia de la Corte.

¿Por lo que oigo usted coincide con las tesis del procurador?

Coincido con las tesis de la Corte y coincido con las tesis de que, efectivamente, si no se cumple eso, sí es un delito.

¿Entonces a usted le parece estupendo el papel que ha desempeñado el doctor Ordóñez en su cargo?

Él ha venido defendiendo unos principios y unos valores que son muy importantes en la sociedad. Yo creo que no hay que golpear a nadie por eso. Ni de un lado ni del otro. Todos merecemos respeto y creo que hay que concientizar a la gente y educarla para que pueda actuar bien.

¿Entonces usted en ningún momento se sintió un títere dentro de la terna ni un relleno de la misma?

En modo alguno. Hice un papel muy claro e importante. Que no lo logré es otra cosa. Logré ser ternado y eso tiene una importancia: no todo el mundo es ternado. Ni si quiera tengo dolor de no haber sido, porque no estaba dentro de mis sueños pensar en esto, se me dio.

¿Cómo así que se le dio? ¿Cómo así que no estaba dentro de sus planes?

Es como si usted compra el Baloto sin pensar que se lo va a ganar y se lo gana.

¿Pero no buscaba quedar elegido?

Yo presenté mi hoja de vida. Una cosa es que usted se presente al concurso y otra es que lo gane.

¿Entonces no iba convencido de que iba ganar?

Siempre fui convencido. Si no, no hubiera trabajado tanto por eso.

La reelección del procurador Ordóñez

Hace una semana el Senado designó por cuatro años más al procurador Alejandro Ordóñez, con 80 votos. Orlando Gallo Suárez, candidato del Consejo de Estado, obtuvo dos sufragios y María Mercedes López, a pesar de retirarse la mañana del mismo día ante los medios de comunicación, cinco.

La reelección de Ordóñez no significó ninguna sorpresa para el país político, pues días atrás había recibido el apoyo del Partido Liberal (que en principio no lo había respaldado) y los partidos Conservador y Cambio Radical.

Varias voces, entre ellas Mónica Roa, directora en Latinoamérica de la ONG Women’s Link Worldwide, y el senador del Polo Democrático Luis Carlos Avellaneda, dijeron que el proceso era inconstitucional, pues no existían las garantías suficientes para los candidatos. En ese mismo sentido se pronunció la candidata López, quien aseguró a este diario que tenía confianza en el apoyo de varias bancadas.

La trayectoria de Orlando Gallo Suárez

El excandidato a la Procuraduría Orlando Gallo Suárez es abogado con especialización en socioeconomía y derecho laboral. En la actualidad, Gallo es director del Centro de Estudios Sobre Justicia Transicional, Víctimas y Restitución de Tierras en la Universidad Sergio Arboleda, cargo en el que continuará después de perder la contienda contra Alejandro Ordóñez.

También fue candidato para el Consejo de Estado en 2009 y 2012 y director de registro de la Superintendencia de Notariado y Registro, en donde participó en varios comités de restitución de bienes.

En esa misma oficina ocupó la oficina de control disciplinario y la superintendencia delegada para el registro.

Entre 2002 y 2005 Gallo fungió como jefe de la división administrativa de la Fiscalía General y de allí se convirtió, en febrero de 2006, en asesor de la Registraduría Nacional. Fue miembro del Ministerio de Comunicaciones entre 1977 y 1986.