Publicidad
Política 10 Ene 2013 - 10:00 pm

Entrevista a Deborah Barros

'No todas las víctimas serán reparadas'

Falsas víctimas, criterios sin unificar y amenazas de muerte son algunos de los cuellos de botella que tiene la Ley de Víctimas, según una de sus beneficiarias.

Por: Natalia Herrera Durán
  • 42Compartido
    http://www.elespectador.com/noticias/politica/no-todas-victimas-seran-reparadas-articulo-396016
    http://tinyurl.com/asfjjg8
  • 0
insertar
Deborah Barros acompañó al presidente Juan M. Santos en una reunión de seguimiento a la Ley de Víctimas. / Javier Casella

Al término de la reunión del Comité de Víctimas, que se hizo en Bogotá este miércoles, junto al presidente Juan Manuel Santos estaba una mujer con una manta wayuu. Era Deborah Barros, líder de la comunidad indígena de Bahía Portete, en la alta Guajira, que el 18 de abril de este año cumple nueve años de estar desplazada junto con su familia, tras la masacre y tortura de dos de sus familiares que el Bloque Norte de las autodefensas perpetró en su región. Nueve años de resistencia que hoy tienen la esperanza de retorno y reparación con la Ley de Víctimas del Gobierno.

Una ilusión que, sin embargo, tiene muchos enemigos, amenazas y cuellos de botella. Incluso, ayer, los senadores miembros de la comisión de seguimiento, encabezados por Juan Fernando Cristo, le solicitaron al presidente Santos convocar al Comité Ejecutivo de la ley, porque el seguimiento ha evidenciado que ha sido tanta la expectativa con la norma, que se desbordó la capacidad institucional para dar respuestas a las necesidades de las víctimas. A su vez, advirtieron que hay falta de compromiso por parte de algunas instituciones del Ejecutivo, como el Ministerio de Hacienda.

Pero, ¿cómo ve esta situación Deborah Barros? En diálogo con El Espectador nos cuenta su perspectiva, que no está lejos de la de muchas víctimas del país.

¿Qué piensa de la Ley de Víctimas?

Pienso que nos reconoce y eso es muy importante, pero aún tiene muchos vacíos que hay que corregir. Hasta el momento no se puede decir que esté funcionando a la perfección, pero por lo menos hay un acercamiento y una confianza entre las víctimas y el Estado. Ahora, hay que lograr que la participación de éstas sea real, porque hasta el momento también hay mucho incumplimiento.

¿A qué incumplimientos se refiere?

Actualmente existe una dualidad, porque hay una mesa de población desplazada y otra de justicia transicional. Por eso le pedimos a la Unidad de Víctimas que haga claridad sobre estos temas para que se unifiquen esos criterios, porque esta dualidad nos está dividiendo. Para mí ese es un cuello de botella gravísimo.

¿Qué otros cuellos de botella le ve a la ley?

El mismo Santos habló de varios de ellos en la reunión. Dijo que hay personas que se oponen a ese proceso, como los grupos al margen de la ley, y que hay una preocupación por la existencia de falsas víctimas.

¿Cómo es eso?

Ese tema es preocupante. En La Guajira, desde 2004, venimos haciendo un trabajo muy fuerte en el tema de víctimas y hemos notado que existe una base de datos impresionante que no corresponde al número de víctimas.

¿Es fácil acceder a la Ley de Víctimas?

No es tan difícil, aunque en las Personerías ha habido dificultades porque hasta el año pasado muchos personeros desconocían cómo recibir la declaración de una víctima. También sigue existiendo miedo a declarar, porque muchos grupos al margen de la ley siguen estando en las regiones.

¿En su caso cómo ha sido?

El retorno a Bahía Portete es uno de los sueños más grandes que tenemos. Creo que las víctimas del país sí serán reparadas, pero no en su totalidad.

Se esperaba que ese retorno se diera el año pasado. ¿Por qué no se dio?

Nosotros queremos un retorno digno, un retorno con escuela, que tenga centro de salud, que tenga buenas condiciones, que no nos dejen allá y listo.

¿Y esas garantías no las podía dar la Unidad de Víctimas?

Aún no hemos llegado a ese paso en el proceso que llevamos. Pero estoy segura de que así será. Con el Gobierno o sin su ayuda vamos a retornar. Esperamos que sea a finales de este año.

¿Cómo son las amenazas que han llegado en su contra?

En diciembre llegaron algunas más. Dicen “te vamos a matar” o “quédate callada”. Pero eso no pasa sólo conmigo, pasa con muchos compañeros. Por ejemplo, en Dibulla (La Guajira) el tema es preocupante. Este es un municipio con una fuerte presencia de grupos al margen de la ley que tienen intereses económicos, como el tema de la minería y los puertos. Van 32 muertos en lo que va de 2011 y 2012, en esta población.

inserte esta nota en su página
  • 0
  • 3
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

  • Derechos pensionales para parejas homosexuales siguen siendo una lucha
  • El hombre de la voz elegante

Lo más compartido

  • Isabella, la niña que descrestó con su 'Flaca' en La Voz Kids
  • Cargar el celular al lado de la cama mientras se está durmiendo engorda
  • Atlas científico de relaciones sexuales
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Publicidad
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio