A replantear la verificación

Delegados de la Misión de Naciones Unidas en Colombia viajarán este miércoles a Nueva York para solicitar al Consejo de Seguridad que autorice ajustes en protocolos para monitorear el cese el fuego.

El jefe de la misión de la ONU, Jean Arnault, y el general Javier Pérez Aquino, en rueda de prensa.  / Óscar Pérez
El jefe de la misión de la ONU, Jean Arnault, y el general Javier Pérez Aquino, en rueda de prensa. / Óscar Pérez

La inesperada derrota en las urnas del plebiscito por la paz dejó en el país más dudas que certezas sobre el futuro de las negociaciones con las Farc. Un escenario que plantea retos inmediatos, sobre todo para la comunidad internacional y el apoyo que desde el inicio de los diálogos ha ofrecido para conducir el proceso y aportar en la construcción de paz en el posconflicto.

Quizá el organismo que más se ha empleado a fondo en esa materia ha sido la ONU, encargada de liderar la misión que verificará el cese el fuego bilateral y definitivo entre las partes y —eventualmente— el proceso de dejación de armas por parte de la guerrilla. De ahí la importancia del papel que jugará en este período de transición que vive el país, mientras se logran los consensos necesarios con los sectores de oposición para destrabar el acuerdo.

Ese fue el sentido del mensaje que envió ayer el jefe de la misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault, quien sostuvo que el desafío es definir los pasos a seguir y resaltó las decisiones tomadas en los últimos días con el objetivo de no perder el trabajo logrado en los últimos años en términos de construcción de confianza y desescalamiento del conflicto.

El diplomático francés celebró el compromiso del Gobierno y las Farc de continuar con el cese el fuego y de hostilidades e iniciar el diseño de un nuevo concepto de separación de fuerzas que garantice la seguridad de las partes y de las comunidades. “Sobre la base de este nuevo diseño, la Fuerza Pública y las Farc tomarán una serie de medidas de redespliegue de sus fuerzas que minimicen la posibilidad de encuentros armados y constituyan un puente entre el dispositivo actual y la plena implementación del acuerdo de cese el fuego definitivo y dejación de armas, que esperamos se concrete lo más pronto posible”, aseguró Arnault desde la sede principal de la misión de la ONU en Colombia.

En ese camino, explicó, la delegación de Naciones Unidas en el país viajará mañana a Nueva York para solicitar al Consejo de Seguridad que, ante los cambios de cronograma surgidos por cuenta del plebiscito, se ajuste el mandato emitido por ese organismo a los nuevos tiempos de la verificación.

“Por ejemplo, estaba previsto que la Fuerza Pública se iba a redesplegar para permitir la llegada a las zonas veredales donde el mecanismo tendría presencia. Ahora estamos hablando de una separación de fuerzas en un número mayor de puntos y vamos a estar hablando de un proceso de visitas periódicas a las zonas, militares y guerrilleras, es una modalidad distinta de monitoreo. Necesitamos que nos autoricen a ejercer la verificación en el marco de decisiones algo distintas”, declaró Arnault.

En ese sentido, el general Javier Pérez Aquino, jefe de observadores internacionales de la misión, reveló que el protocolo en el que se está trabajando para establecer las nuevas reglas de juego requiere ajustes logísticos que serán puestos a consideración del Consejo, aunque insistió en que los observadores que ya están desplegados en la sede principal y en las ocho sedes nacionales son una cuota precisa para iniciar la labor de monitoreo.

“Vamos a pedir que se desplieguen otros observadores. Esta nueva etapa mantiene no solamente una separación de fuerzas sino también la seguridad a la población y asegurarse de que no haya actividades ilícitas en zonas de preagrupamiento”, explicó el oficial argentino.

Aunque no se sabe con exactitud cuándo se podría dar la decisión en el Consejo de Seguridad, Arnault dio un parte de tranquilidad al señalar que existen las condiciones necesarias para que el organismo apruebe la mecánica en esta nueva fase. “Llevaremos la recomendación para que los estados miembros respondan con madurez a la madurez demostrada hasta la fecha por los colombianos, sigan con su apoyo respetuoso a los esfuerzos nacionales y, en particular, autoricen a la misión a participar plenamente en la verificación de las nuevas medidas para el cumplimiento del cese el fuego”, concluyó.