Cámara aborda mañana la discusión

Se calienta debate sobre adopción igualitaria

Presidente Santos pedirá a la Comisión Primera hundir el proyecto de referendo para prohibir la adopción de menores por parte de parejas del mismo sexo y personas solteras. Su promotora acude a estrategias religiosas: pide ayuno y oración.

La senadora liberal Viviane Morales, promotora de la iniciativa. / El Espectador

Con bastante revuelo y toda la atención de la opinión pública volverá mañana al Congreso el polémico referendo contra adopción igualitaria promovido por la senadora liberal Viviane Morales, que en las últimas semanas ha sido motivo de fuertes debates y blanco de duras críticas por parte del Gobierno Nacional. El tema ha generado tal polarización social y política, que en el Congreso las cuentas ya no están tan cantadas y en la Cámara de Representantes, a donde llega mañana la discusión, el panorama para el trámite no parece tan claro como lo fue en el Senado, cuya Comisión Primera aprobó el proyecto con 10 votos a favor y tan solo 2 en contra. En Plenaria la diferencia fue un poco más apretada: 53 a favor y 21 en contra.

Lo que plantea el proyecto de Morales es indagar a los colombianos, a través de un referendo, si aprueban o no la inclusión en el artículo 44 de la Constitución Política –referente a los derechos fundamentales de los niños– de un parágrafo que establezca textualmente que “la adopción como medida de protección de los niños, niñas y adolescentes que no tienen familia busca garantizarles el derecho a tener una constituida por una pareja heterosexual en los términos explícitos del artículo 42 de esta Constitución, es decir, por un hombre y una mujer unidos entre sí en matrimonio o unión marital de hecho, con el cumplimiento de los demás requisitos establecidos en la ley”. En pocas palabras, con la modificación quedarían excluidas no solo las parejas del mismo sexo, sino también las personas solteras que quieran adoptar.

Y han sido tantos los sectores que se han manifestado en contra de la iniciativa, que muchos consideran que las posibilidades de que se hunda en Cámara son altas. De ahí que la senadora liberal haya echado mano hasta de la ayuda divina para que su proyecto sea aprobado, como se escuchó en un audio filtrado a los medios de comunicación, en el que Morales pide a pastores y líderes cristianos “ayuno y oración” para lograr el éxito.

“La victoria será la derrota de la ideología de género. Les pido de todo corazón unirnos en ayuno, nosotros lo haremos desde el sábado, domingo y lunes. Les pido si nos pueden acompañar y que compartan esta inquietud con los miembros de su iglesia. Nos debemos unir en ayuno y oración, esas son las armas de nuestra batalla, de nuestra milicia, y estoy segura de que son armas inderrotables. Contra eso no podrá toda la presión del Gobierno y de los medios de comunicación”, señala la congresista.

En su llamado, Morales recurre constantemente al polémico tema de la ideología de género, que fue determinante para la opinión pública en las elecciones del pasado 2 de octubre con que se buscaba refrendar el Acuerdo Final de Paz de La Habana. “Se habrán dado cuenta del enorme tsunami de críticas que se ha levantado contra el proyecto de referendo. El ministro del Interior, el ministro de Salud, el ministro de Hacienda, el Gobierno todo, en contra de nuestro referendo. Eso significa la importancia de este. Que sí estamos atacando al corazón de la ideología de género”, aseguró Morales.

Un tema clave que llevó a que el mismo presidente Juan Manuel Santos interviniera en el debate público señalando, además, la inconstitucionalidad de la iniciativa. “Le pediré a la Comisión Primera de la Cámara que vote negativamente el proyecto, que es inconstitucional, y la forma en que se ha presentado el debate es tergiversada y mentirosa, están defendiendo la ideología de género, eso está distorsionado y me parece grave que demos debates sobre mentiras”, aseguró este lunes el jefe de Estado en diálogo con RCN Radio, insistiendo en que espera que el Congreso no vaya a dejar el tema en manos de la Corte Constitucional, como ha ocurrido en otros casos.

A la voz de alerta del primer mandatario se suman las de diversos sectores del Gobierno que se han declarado abiertamente en contra de este referendo. Las críticas van desde la inconstitucionalidad del mismo, hasta los altísimos costos que representaría llevar el tema a las urnas.

En una carta enviada al Legislativo, por ejemplo, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, aseguró la semana pasada que la propuesta resulta inconstitucional e inconveniente, pues “pretende emplear un mecanismo de participación ciudadana para incorporar un texto que desconoce derechos fundamentales de personas cuyas condiciones y situación se encuentran protegidas por la Constitución”, y que no se puede dejar en manos de las mayorías decisiones sobre derechos fundamentales de las minorías.

En un sentido similar se pronunció el Ministerio de Salud a través de un concepto en el que sostuvo, además, que “no existe evidencia según la cual la adopción por parejas del mismo sexo acarree riesgos para el bienestar y la salud de los menores de edad”, como lo han señalado los defensores del referendo, y que “el único factor diferenciador en el bienestar de menores adoptados o criados por parejas del mismo sexo está en el estrés y las dificultades que pueden causar las restricciones legales y el estigma”.

Hasta Human Rights Watch se ha pronunciado en contra de la reforma, argumentando que su aprobación implicaría un retroceso para el país en materia de derechos humanos. “Human Rights Watch considera que esa reforma constituiría un grave retroceso para los derechos de personas LGBT en Colombia y supondría una discriminación arbitraria contra los solteros por su estado civil”, manifestó en una carta José Miguel Vivanco, director para las Américas de la ONG, señalando que el proyecto está basado “en presunciones infundadas, prejuicios y estereotipos discriminatorios sobre la orientación sexual o el estado civil de una persona para determinar si es adecuada para ser padre o madre”.

Al debate sobre las implicaciones de la iniciativa se ha sumado también el de los costos que tendrá la puesta en marcha de la misma de ser aprobada, pues según un concepto del Ministerio de Hacienda, no hay plata para financiar un referendo que le costaría al Estado $280 mil millones, en momentos en que la economía del país no pasa por un buen momento.

Sin embargo, la senadora Viviane Morales ha señalado que no le preocupa la posición del Gobierno respecto al tema, teniendo en cuenta su baja aprobación por parte de la opinión pública “No me preocupa que el Gobierno, que tiene un 20 % de favorabilidad, se oponga al referendo, porque sé que con nosotros está el 80 % de este país”, manifestó en su momento la congresista.

Porque si bien es cierto que no son pocas las voces en contra de la iniciativa, también lo es que son varios los sectores que se han manifestado a favor y que en últimas representan a los 2’135.000 colombianos que firmaron la iniciativa radicada ante la Registraduría para que pudiera pasar al Congreso.

La bancada conservadora, por ejemplo, ha manifestado su intención de respaldo, aunque aún no hay una decisión tomada al respecto, como lo aseguró Hernán Andrade, presidente de la colectividad. “Conversé con Pedrito Pereira, voy a reunirme con ellos, con Juan Carlos García, Telésforo Pedraza, para ver si fijamos una postura de partido. En el caso particular, yo acompaño plenamente la postura de Viviane Morales (...) Tenemos las razones para señalar que el proyecto debe seguir su vigencia. No se puede montar una película como la que han montado el Gobierno y el ministro Juan Fernando Cristo contra el 80 % de los colombianos que acompañamos este referendo que impulsa la senadora Viviane Morales”, indicó.

Por los lados del Centro Democrático la situación es parecida. De acuerdo con el representante Santiago Valencia, aunque no existe una posición unificada en algunos aspectos, la decisión de la colectividad fue apoyar el referendo, “en el entendido de que se le debe consultar a la ciudadanía sobre el tema, porque al tratarse de la familia, base de la sociedad, es bueno que el país abra el debate. El asunto no se ha discutido a fondo”.