Timochenko: Nadie en las Farc puede decir que le he pedido que me proponga como jefe

El jefe de la Farc reclamó a algunos miembros de la organización por la actitud que tuvieron en las discusiones preparatorias del Congreso constitutivo y deja ver las diferencias al interior del movimiento. Finalmente, pide a quienes no comparten los acuerdo de paz retirarse de la organización.

Rodrigo Londoño Echeverry, jefe del partido político en que se convirtieron las Farc.Cristian Garavito

“Llevo mucho rato meditando si escribía esta nota o no, pues hace bastante que no me dirijo a ustedes. Se han presentado una racha de acontecimientos en los últimos tiempos, no ha asimilado uno el anterior cuando ya se ve inmerso en otro”, inicia la misiva el máximo jefe de las Farc, Rodrigo Londoño, a los militantes del nuevo partido.  Una carta en la que Timochenko revela las fricciones que se vivieron al interior de las Farc con motivo de la preparación del Congreso con el que saltaron a la vida política.

Londoño Echeverry explica que hace algunos meses tenía planeada la visita de todas las zonas veredales donde se concentraban los miembros de las Farc, pero que el accidente cerebrovascular que sufrió luego del evento de dejación de armas en Mesetas, lo obligó a iniciar un tratamiento médico que le impidió cumplir con su tarea.

Narra que al tiempo que inició su tratamiento en La Habana, en Colombia se avanzaba con los preparativos del Congreso constitutivo del nuevo partido, por lo que no pudo asistir a las reuniones preparatorias que realizó el Estado Mayor Central de las Farc. Por eso, explica, se realizó una reunión en Cuba con el Secretariado para ponerse al tanto de los avances.

“Logré que los médicos me autorizaran viajar a Bogotá una semana antes del Congreso, para poder estar en sus preparativos y en su desarrollo. Cómo no me dieron más tiempo, solicité al Pleno permiso para ausentarme tres días y visitar una hermana que hacía más de 40 años no veía”, continúa Timoleón Jiménez.

Con esto último, el exjefe guerrillero argumentó que no participó de las decisiones que se tomaron en las discusiones preparatorias, pero afirma que las “compartió” una vez le fueron informadas. A continuación señala que ocurrieron muchas cosas durante los debates preparatorios, algunas de ellas se las atribuye a la falta de experiencia en escenarios públicos, como lo fue el Congreso del partido.

“Lo cierto es que por encima de los esfuerzos que se hicieron desde fuera y desafortunadamente desde dentro para que el Congreso fuera un fracaso, lo sacamos adelante. Personalmente sí quede con un sabor amargo. Nadie en las Farc puede decir que yo lo he llamado para decirle que me apoye o me proponga como Jefe y menos para que no lo hagan con X o Y camarada. De pensar esto último, lo haría en las reuniones reglamentarias”, refiere la carta.

Acto seguido, Londoño Echeverry recuerda la manera como llegó a la jefatura de las Farc tras la muerte de Alfonso Cano y continúa en su carta: “Toda la vida le inculque a la gente que andaba conmigo, que uno como comunista debe asumir toda responsabilidad asignada y mucho más por el colectivo, así no esté de acuerdo, y además tratar de hacerlo bien. Fue lo que traté de hacer todos estos años, siendo consecuente con lo que predicaba.Ha habido momentos muy duros y complejos, en que dan deseos de tirar la toalla.  Pero igualmente, siendo consecuente con lo que enseñaba, nunca lo hice”.

“Pero con la situación generada en el Congreso, que es el resultado de una campaña sistemática, la que nunca creí que fuera cierta, se entra a cuestionar mi idoneidad para seguir siendo el jefe de las Farc. Y de pronto se tenga razón, escasamente tengo la primaria, nunca he estado en escenarios políticos, ni presidente de una junta comunal he sido, etc. Lo que no me trama es que usen métodos arteros, desleales, y nada en el marco del espíritu de partido que nos debe caracterizar”, agrega.

De igual manera, el excomandante insurgente puntualiza que no tiene problema con dar un paso al costado para dar paso a un nuevo jefe de la organización, pues su interés es consolidar el proceso político.  Al respecto, Timochenko hace referencia a una carta enviada a la dirección elegida por el Congreso en la que pide que no se le asignen responsabilidades mayores mientras termina sus terapias médicas.

De dicha reunión, Londoño Echeverry sostiene que en la tarde le informaron que había sido ratificado como jefe del partido, pero que se desató una dura controversia sobre los restante 15 miembros del Consejo Político, en la que se le criticó y se puso en “tela de juicio” su anterior tarea. Como la reunión se postergó hasta el siguiente día, decidió asistir para comprobar que la mayoría le apoyara como jefe del partido, pero también para hacerle frente a los cuestionamientos que se lanzavan contra él.

Desafortunadamente los camaradas que hacían los cuestionamientos no fueron a la reunión. Allí se me ratifica que la gran mayoría plantean que siga asumiendo la dirección del Partido y además me informan que se acordó convocar una reunión de la dirección en un futuro no lejano para aclararnos las distintas posiciones y cuestionamientos que pueda haber. Allí agradecí la confianza y expresé algunas opiniones y en especial les dije que yo no tenía ningún problema en asumir, pero que se me aclarara jefe de qué tipo de partido iba a ser, si de verdad de un partido guiado por el centralismo democrático, donde lo que se acordaba por la mayoría se convertía en orientaciones sagradas para toda la militancia, o un partido donde cada cual define hacer lo que se le venga en gana”, refiere Timochenko.

Y continúa en su disertación: “Sinceramente me da pena que esto esté sucediendo en semejante coyuntura política, con un montón de dificultades. Los presos que no han salido, los proyectos no arrancan, los mal llamados disidentes jodiendo, algunos líderes que no asumen su papel como debe ser, los líos de las listas y un largo etcétera, pero a la par el espacio que se ha abierto para el nuevo partido, las grandes posibilidades de convertirlo en un partido de masas, etc.”

Y concluye el jefe de las Farc: “Estamos en un momento en que no podemos vacilar. Convoco a todos los que se mantengan firmes y dispuestos a sacar avante las conclusiones del Congreso, a por encima de las dificultades que tengamos, trabajemos en interés de mantenernos unidos, no podemos como revolucionarios dar cabida a quienes nos quieren ver atomizados. Y hago un llamado sincero a los que no creen en este proceso, ni en los Acuerdos de La Habana, para que más bien se hagan a un lado y nos dejen trabajar a los que sí creemos en la capacidad de lucha de las masas colombianas para hacer realidad lo conseguido en la Mesa de Conversaciones. No me anima otra idea que un mejor futuro para nuestro pueblo”.