Tormenta en el uribismo

Álvaro Uribe negó que la campaña del "No" en el plebiscito hubiese apelado a la mentira y la tergiversación, como lo dio a entender Juan Carlos Vélez. Sectores afines al Gobierno dicen que el Centro Democrático perdió legitimidad para renegociar el Acuerdo de Paz con las Farc.

El expresidente Álvaro Uribe ha dicho que la campaña del No se basó en argumentos.

El ambiente sigue siendo de incertidumbre. Si bien las reuniones del miércoles entre el presidente Juan Manuel Santos y los líderes del No en el plebiscito —encabezados por el expresidente Álvaro Uribe— le dieron un respiro a la crisis alrededor del proceso de paz con las Farc, resultado de la decisión ciudadana en las urnas mayoritariamente a favor del No, el clima político sigue tenso y los últimos acontecimientos han conspirado contra ese mediano optimismo y atizado la polarización. Y ello tiene que ver con la entrevista que Juan Carlos Vélez, gerente de la campaña uribista, le concedió al diario La República, en la que reconoció que la estrategia apeló a la indignación y a que la gente saliera a votar “berraca”, así fuera por mensajes mentirosos y tergiversados, además de que tuvo el apoyo de asesores extranjeros, de Panamá y Brasil. (Lea: Juan Carlos Vélez, el uribista que destapó la controvertida estrategia con que ganó el No)

Sus declaraciones desataron una avalancha de cuestionamientos en las redes sociales y de teorías por parte de miembros del Gobierno y dirigentes de la coalición. “El escándalo no se puede quedar en un simple regaño. Las autoridades judiciales y electorales tienen que investigar y sancionar a los responsables y determinar si esto puede afectar la legalidad del plebiscito”, manifestó el senador Horacio Serpa, codirector del Partido Liberal. A su vez, el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, uno de los delegados de Santos para dialogar con la oposición, calificó como “lamentable” el que se haya utilizado “triquiñuelas”: “Es una confesión de una campaña desleal”. (Lea: Juan Carlos Vélez renuncia al Centro Democrático y rectifica sus declaraciones)

Juan Fernando Cristo, ministro del Interior, subrayó que “asombra cómo una campaña de desinformación pueda ser tan contundente”. Y la senadora Claudia López, de la Alianza Verde, aseguró que el uribismo no tiene ya legitimidad para tratar de renegociar la paz: “Es inaceptable que haya hecho una campaña deliberada para engañar a los colombianos (…) usaron la desinformación y las mentiras como principal estrategia, difundida por redes y diferentes medios de comunicación, enfocando las mentiras por estratos y regiones para tener mayor eficacia. El uribismo no tiene ninguna legitimidad para ser parte de esa renegociación, ni tiene autoridad para venir a imponerle condiciones a la paz”. (Lea: Así fue la financiación del comité por el No de Juan Carlos Vélez Uribe)

Al hablar de regaño, Serpa se refería a la actitud asumida por el expresidente Uribe una vez conocida la entrevista de Vélez. Primero, a través de la red Twitter reconoció que esas palabras hacen daño; luego, el Centro Democrático expidió un comunicado desautorizando a su gerente de campaña, y finalmente, el exmandatario salió a varios medios de comunicación a explicar que la estrategia se basó siempre en argumentos y que las declaraciones de Vélez habían sido desacertadas o, posiblemente, tergiversadas. Algo a lo que Fernando Quijano, director de La República, salió al paso al expresar que la entrevista estaba grabada y estarían dispuestos a publicarla para que la gente sacara sus propias conclusiones. (Lea: Fiscalia abrió investigación por denuncia contra campaña del No en el plebiscito por la paz)

Pero, como lo dijo el mismo Uribe, ya el daño está hecho. Y a la lluvia de mensajes de indignación y críticas contra el uribismo por lo que muchos consideran fue un “juego sucio”, se suma la iniciativa que muchos internautas iniciaron, invitando a boicotear a las empresas que aportaron recursos para la campaña del No, algunos de cuyos nombres mencionó Vélez en sus declaraciones. Tanto es así que varias de ellas tuvieron que explicar que también les dieron recursos a los del Sí, dentro de la normatividad que permite la financiación privada de los eventos electorales. Y el plebiscito era uno de ellos. (Lea: Las explicaciones de Ardila Lülle sobre las declaraciones de Juan Carlos Vélez)

“El Grupo Bolívar, Seguros Bolívar y Davivienda se permiten informar que tradicionalmente han apoyado la democracia, respaldando la libertad de expresión y respetando la diversidad de opinión. En relación con el plebiscito, aclaran que efectuaron donaciones de manera equitativa tanto en favor de la campaña que apoyaba el Sí al acuerdo como de la que apoyaba el No al acuerdo”, dijeron estas tres organizaciones. Por su parte, la Organización Ardila Lülle (OAL), mencionada por Vélez, negó haber financiado la campaña del No: “La única relación que la OAL ha tenido con esa campaña ha sido la de conceder un plazo para el pago de las cuñas en los canales de la organización, como se ha hecho con diferentes comités promotores del Sí, y como lo han hecho otros medios de comunicación en esta y en todas las campañas. La OAL, en cambio, fue uno de los más grandes aportantes a la campaña del Sí, como será evidente cuando los comités promotores entreguen sus informes contables”. (Lea: "Decidimos financiar ambas campañas": presidente del Grupo Bolívar)

Eso sí, la situación ha dado para que se comience a hablar de una posible división interna en el Centro Democrático, además de un cerrado pulso con otros sectores que también impulsaron el No en el plebiscito y que ven con recelo que el uribismo ahora quiera adueñarse de todos sus votos. Incluso, no ha faltado quien pregunte por qué el exvicepresidente Francisco Santos no estuvo en la reunión del miércoles y se vaya a encontrar con el presidente Santos, por separado, la próxima semana. “Sus diferencias con Óscar Iván Zuluaga han vuelto a florecer y Pachito quiere cobrar haber sido el único que creyó en que era posible ganarle al Sí. Y puede estar molesto por haber sido excluido de la comisión del uribismo que tratará de renegociar”, dijo una fuente que pidió reserva de su nombre.

Ayer en la tarde se llevó a cabo el primer encuentro entre los compromisarios del Gobierno y los del No, buscando los primeros consensos. También el expresidente Pastrana se reunió con el mindefensa y Frank Pearl para hablar de posibles ajustes a los acuerdos de paz. En la Plaza de Bolívar, decenas de personas comenzaron a armar carpas para quedarse ahí hasta que haya humo blanco y se destrabe el proceso. Y la senadora liberal Sofía Gaviria, a quien muchos han cuestionado por sus posturas críticas frente a las conversaciones con la guerrilla, expresó lo que muchos piensan pero no se atreven a decir: “Hay que pasar la página de los comités y de los partidos por el Sí o por el No, unirnos todos y actuar con grandeza. Es necesario que cesen los discursos en clave política, con miras a las elecciones del 2018, y que los dirigentes obren más allá de los intereses particulares”.