Uribe dice que en plebiscito por la paz no hay reglas democráticas

El senador del Centro Democrático denuncia además que el Gobierno estaría condicionando apoyos económicos a alcaldes y gobernadores para que se comprometan con el Sí al Plebiscito.

Una vez más el senador y expresidente Álvaro Uribe Vélez expresó su preocupación por la forma en la que se planteó el mecanismo de refrendación del pacto final de paz que, según él, está formulado sin tener en cuenta las reglas democráticas.

El exmandatario envió a través de su cuenta en Twitter un listado de seis puntos en los que manifiesta su preocupación ante la falta de “claridad” que existe alrededor de esta iniciativa que promueve el Gobierno.

Uno de los ítems se refiere a la posibilidad de que no pase el plebiscito, lo que causaría -según el uribismo- el retorno de las Farc a la lucha armada. Sin embargo, en recientes declaraciones el jefe guerrillero Carlos Antonio Lozada, aseguró que si los colombianos votan en contra del plebiscito la guerrilla no volverá a la guerra. (Lea: Farc sostienen que si pierden el plebiscito no volverán a la guerra)

El senador del Centro Democrático denuncia además que el Gobierno estaría condicionando apoyos económicos a alcaldes y gobernadores para que se comprometan con el Sí al Plebiscito.

Uribe señala además presuntas inconsistencias en “1. Reducción del umbral; 2. Una sola pregunta. Todos queremos La Paz, no todos la Impunidad Total; 3. Amenaza de volver a la "guerra". Pensamos que si el Gbno pierde el plebiscito es la oportunidad de reorientar el proceso sin levantar la mesa; 4. Gbno negó recursos oficiales para No o Abstención, pero se lanza con todos los recursos en publicidad por el sí; 5. Gbno condiciona apoyos económicos a alcaldes y gobernadores a que se comprometan con el Sí al Plebiscito; 6. Es un tema político y por el bien de la democracia las FFAA deben no intervenir y mantenerse por encima. Hacemos un recuento histórico de las FFAA, le comentaré en algún momento”.

Uribe, quien durante su gobierno combatió duramente a las Farc y aboga por su derrota militar, comenzó hace varias semanas una campaña de "resistencia civil" a los acuerdos de La Habana, que incluye recolección de firmas y manifestaciones públicas.

Sin embargo, el Gobierno empeñó hace meses su palabra comprometiéndose a que los colombianos tendrán la decisión final respecto a los acuerdos de paz con las Farc en Cuba. Aunque había cierta distancia entre las partes sobre cuál debía ser el mecanismo de participación ciudadana, el jueves quedó establecido —en el acuerdo— que ambas partes acogerán el que avale la Corte Constitucional. Dicha afirmación tiene dos importantes implicaciones. (Lea: Guiño al plebiscito: Farc aceptan que Corte Constitucional defina cómo se refrendarán acuerdos de paz)

La primera, es que las Farc están aceptando la jurisdicción de la Corte, es decir, están haciendo un reconocimiento a una de las cabezas del poder judicial en el país. En el Estado al que hasta esta semana no reconocían, dejan ahora la potestad de definir, nada más y nada menos, que la forma en que los colombianos se pronunciarán sobre las negociaciones de paz. Esa es una buena noticia.

Pero la segunda, significa que el Gobierno terminó ganando el pulso sobre el mecanismo a utilizar. Desde hace muchos años, las Farc venían pregonando que los acuerdos de paz a los que llegasen con algún gobierno, fuera el que fuera, deberían terminar en una asamblea constituyente. Ya no solo dejaron atrás esta petición, sino que terminan admitiendo que se haga a la manera planteada por el gobierno del presidente Juan Manuel Santos.

El conflicto armado colombiano, que ha enfrentado a guerrillas, paramilitares, agentes del Estado y grupos narcotraficantes, ha dejado en más de medio siglo 260.000 muertos, 45.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados.