Visitas de paz a La Habana y anuncios de justicia en Nueva York

El 18 de septiembre las Farc esperan en La Habana la visita de una delegación de congresistas para hablar sobre el referendo para la paz.

Jesús Santrich’, vocero de las Farc en La Habana.
Jesús Santrich’, vocero de las Farc en La Habana.

Así lo afirmó el delegado de paz de esa guerrilla, Jesús Santrich. “Vamos a explicar a los congresistas nuestros puntos de vista sobre lo que debe ser la refrendación del acuerdo de paz”, dijo Santrich, e insistió en que no avalan la propuesta de Santos. No obstante, el presidente del Senado, Juan Fernando Cristo, fue claro ayer al decir que ni la mesa de negociaciones de La Habana ni el Gobierno han informado oficialmente la fecha de esta reunión.

Esta respuesta está lejos de ser una negativa a la reunión, ya que el mismo Cristo reiteró el compromiso que tienen los partidos políticos con esta visita, en la que esperan contribuir e impulsar “de manera definitiva los diálogos en La Habana”. Por eso aguardan los anuncios oficiales del encuentro. El actual ciclo de conversaciones en la isla termina el próximo jueves. Después de diez meses de diálogo entre el Gobierno y las Farc se ha llegado a un acuerdo en el punto uno de la agenda, que versa sobre tierras. Aun así, este tema sigue despertando fuertes polémicas entre las partes. Las Farc fustigaron ayer el Pacto Nacional Agrario que promovió el presidente Juan Manuel Santos, afirmando que fue un encuentro de “encorbatados”.

“Creo que el presidente debe escuchar a quienes viven en nuestras zonas rurales, que son los que sufren los tratados de libre comercio y las medidas neoliberales”, dijo Santrich, pero no se refirió a los decretos que al final de la jornada dio a conocer el Gobierno como plan de choque para aliviar la crisis del agro y el profundo descontento campesino. Estas medidas contemplan el arancel cero para los insumos agrícolas y un régimen de libertad vigilada para el control de precios de estos productos, dos de las principales exigencias que han hecho los campesinos. También fortaleció la estructura del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural con la creación de un viceministerio específico para el desarrollo rural y creó un Sistema de Participación Popular, para que haya participación desde los municipios.

Lo cierto es que el proceso de paz con las Farc sigue siendo una obsesión del presidente Santos, quien lo menciona en cada discurso. En la XXII Convención Internacional de Seguros, el mandatario confirmó que en la Asamblea General de las Naciones Unidas, que tendrá lugar a finales de septiembre en Nueva York, propondrá que “la justicia no sea un obstáculo para la paz”. Argumentó este planteamiento diciendo que si se pacta el fin del conflicto se deberá resolver qué hacer con los miles de combatientes de la guerrilla que se desmovilicen y con sus comandantes.

“Muchos ponen el grito en el cielo ante la posibilidad de que quienes empuñaron un arma contra el Estado puedan alguna vez hacer política dentro del Estado. Y yo les respondo a esos incrédulos o esos críticos: ¡es que de eso se trata la paz! Se trata de cambiar las balas por los votos y de que quienes tomen esa decisión tengan garantías para participar en la democracia”, afirmó el jefe de Estado. Se trata, cree Santos, de que la justicia ceda un poco para que la paz sea posible. Y citó la reflexión que hizo recientemente la ex alta comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas, la jueza canadiense Louise Arbour: Colombia es quizás el primer país del mundo en acometer un proceso de diálogos bajo el paraguas del Tratado de Roma que creó la Corte Penal Internacional.