¿Cómo se mide la eficacia de los productos cosméticos?

Rejuvenecer la piel, reducir las arrugas, reducir las manchas, ayudar a disminuir barros o espinillas, mejorar el aspecto de las estrías… las necesidades de las personas para recurrir a los productos cosméticos son muchas.

Por eso cuando el consumidor busca las soluciones que brindan los productos, confía en los beneficios que ofrecen, porque saben que en Colombia están regulados y vigilados por las autoridades que controlan este tipo de bienes. Las autoridades verifican que los productos cosméticos están desarrollados con ingredientes aprobados, fabricados aplicando los principios de buenas prácticas de manufactura y rotulados con la información necesaria para el uso correcto por parte de los consumidores.

¿Cómo se comprueba la eficacia de un producto cosmético?

Los laboratorios nacionales e internacionales aplican metodologías y estándares mundiales para probar la eficacia de los productos, los cuales se basan en tres aspectos:

1. La declaración de la función cosmética de sus ingredientes en los listados internacionales de referencia.

2. Bibliografía de carácter científico que respalde la función cosmética. Por ejemplo, investigaciones desarrolladas por fabricantes de materias primas

3. Estudios de eficacia cosmética realizados específicamente para el producto.

Los estudios de eficacia cosmética son relevantes porque se desarrollan aplicando diferentes pruebas estandarizadas. Se destacan tres maneras diferentes. La primera, ensayos instrumentales, cuando hacen uso de instrumentos para medir parámetros previamente definidos en un protocolo (ejemplo: profundidad de arrugas, nivel de hidratación, niveles de grasa en la piel, calibre de la fibra capilar, etc). La segunda, sensoriales o perceptuales, cuando son probados por los propios consumidores o expertos entrenados, utilizando los sentidos (vista, tacto, olfato, gusto) que suministran información principalmente sobre los beneficios percibidos. Por último, los ensayos dermatológicos o clínicos, implican que los estudios sean supervisados por un profesional calificado.

De acuerdo con el beneficio cosmético que promueva cada producto, se determina qué tipo y nivel de evidencia es requerida para probar su eficacia.

Cada producto es sometido a las pruebas que deberán sustentar los posteriores mensajes publicitarios. Para cada uno, se realizan procedimientos diferentes de acuerdo con la naturaleza del mismo, pero siempre siguiendo una metodología y aplicando un modelo estadístico.

Esto es muy importante porque la aplicación de modelos estadísticos confiables permite inferir que los resultados del producto evaluado son aplicables a un sector específico de la población.

Por ejemplo,  la norma ISO 24444 de 2010 que se emplea para determinar el factor de protección solar SPF (Sun Protection Factor) en productos como los bloqueadores solares, y considerada por algunos expertos como el único referente internacional, establece un número específico de voluntarios. Se requiere un mínimo de 10 voluntarios y un máximo de 20, para realizar este tipo de pruebas. Todo esto fundamentado aplicando modelos estadísticos que esta misma norma establece y también involucra criterios éticos para evitar la exposición innecesaria de seres humanos, ya que la prueba implica exposición a radiación UV.

Un hecho llamativo es que gran parte de las empresas nacionales y multinacionales, incluso aquellas que son competencia entre sí, utilizan en algunos estudios, los mismos centros de desarrollo de los estudios de eficacia cosmética.

Aunque no hay una normatividad clara, las empresas han establecido sus parámetros mínimos de trabajo. Por ejemplo, en muchos de sus productos, Genomma Lab realiza estudios técnicos que involucran ensayos instrumentales, sensoriales y dermatológicos o clínicos. Los estudios de Genomma Lab son complementados con la información de los listados internacionales  sobre ingredientes cosméticos y bibliografía científica, que validan su eficacia para los consumidores. (Video: ¿Cómo se hace un estudio de eficacia cosmética?)

En la elaboración de los estudios de eficacia cosmética,  ya sean realizados internamente por cada Compañía o por Centros Independientes, se aplican los parámetros internacionales definidos por COLIPA/Cosmetics Europe, la mayor asociación mundial de empresas del sector.

De esta forma, las empresas ponen al servicio de los consumidores, productos que garantizan los beneficios que ofrecen.