Las 4G demandarán cerca de 500.000 toneladas de acero

Una industria que pisa fuerte

Aunque la producción de acero se contrajo 7 % en 2016, las expectativas del sector son positivas. Esta industria, que genera alrededor de 39.000 empleos, espera abastecer la demanda de grandes proyectos de construcción en el país.

Una de las principales apuestas del gobierno de Juan Manuel Santos ha sido el desarrollo de la infraestructura en Colombia. La consolidación de las llamadas vías de cuarta generación (4G), así como la apuesta por otros proyectos (como el túnel de La Línea, la conexión Pacífico-Orinoquia, la vía Medellín-Quibdó, entre ellos), son algunas de las iniciativas que resaltan en esa materia. Pero no son sólo las vías, pues también es vital la construcción de viviendas. Sólo en 2016 se vendieron 180.000 inmuebles, lo cual se traduce en transacciones por $33 billones.

La fortaleza de estos sectores ha llamado la atención de inversores nacionales e internacionales. Por ejemplo, en cuanto a la infraestructura vial, a pesar del escándalo suscitado por el caso de corrupción de Odebrecht, según la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN), se tiene planeada la construcción de 32 proyectos del programa 4G, que suponen una inversión de más de $52 billones, dinero que se conseguirá a través de asociaciones público-privadas (APP).

En cuanto a la construcción de viviendas, según Camacol, el año pasado se presentó un aumento del 7,2 %, llevando a que este sector representara 4 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Esa fortaleza se debe, en parte, a programas como Mi Casa Ya, que permitirá que para 2019 aumente en 44 % la construcción de viviendas de interés prioritario (VIP).

El buen momento de estas industrias no es sólo beneficioso para ellas y para la economía, sino que jalona a otros sectores. Ese es el caso de la industria siderúrgica, una de las principales beneficiadas de las billonarias inversiones que se están haciendo en Colombia.

Camila Toro, directora ejecutiva del Comité Colombiano de Productores de Acero de la Andi, explica que esto se debe a que del dinero que se invierte en, por ejemplo, la infraestructura del país, el 40 % está dirigido a la compra de productos metalúrgicos básicos, incluyendo el acero. En ese sentido, explica que las vías 4G demandarán unas 500.000 toneladas, una cifra para nada despreciable si se tiene en cuenta que en 2016 se produjeron 1,3 millones de toneladas de acero ligero.

Y aunque el año pasado, por la desaceleración de la economía y por sucesos como el paro camionero, la producción de acero se contrajo en 7 %, esta es una industria que, según cifras de la Andi, genera alrededor de 39.000 empleos en el país. Pero los únicos retos no son sólo en materia del crecimiento económico.

“La industria enfrenta un reto importante para que se garantice la competencia leal en el mercado. Competencia leal frente al cumplimiento de las normas de calidad obligatorias en el país y competencia leal frente a las importaciones irregulares que vienen de orígenes subsidiados, como China, y que muchas veces eluden el pago de aranceles”, explica Toro.

Con ese panorama se prepara, pues, una industria que en los últimos cinco años ha invertido más de US$270 millones para poder dar abasto con la demanda de las obras de infraestructura que se realizarán en el país.

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