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Redes sociales 14 Feb 2013 - 6:07 pm

Minería en Colombia

Experto responde preguntas de lectores de @elespectador sobre minería

Julio Fierro, uno de los autores del libro ‘Minería, territorio y conflicto en Colombia’, respondió inquietudes de los lectores sobre la expansión minera y sus consecuencias.

Por: Redacción Vivir
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    http://www.elespectador.com/noticias/redes-sociales/experto-responde-preguntas-de-lectores-de-elespectador-articulo-404897
    http://tinyurl.com/a8ss7rf
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Julio Fierro Morales, director del grupo de investigación en geología ambiental de la Universidad Nacional y uno de los autores y editores del libro Minería, territorio y conflicto en Colombia, un compilado de la Universidad Nacional presentado este miércoles, contestó las inquietudes de algunos lectores de El Espectador sobre la expansión de la minería en el país y las problemáticas sociales y ambientales ligadas a esta actividad.

Sobre las dudas que genera la actividad minera en el páramo de Santurbán, en Santander, dice que no es viable un proyecto como éste en zonas ubicadas “aguas arriba de las bocatomas de agua para consumo humano o agropecuario. El riesgo es muy alto y continúa”. Además, plantea que los diferentes gobiernos y el Congreso de la República han flexibilizados las exigencias legales para facilitar el accionar de las multinacionales en el país.

Olinda L. Ramírez: ¿Lo que estamos por vivir es la expansión del sector minero o del conflicto?
Existe una correlación directa entre la expansión minera y la generación o el aumento del conflicto, el cual gira alrededor de factores tales como: el hecho de que el Estado, a través de las autoridades mineras, conceda el subsuelo sin informar siquiera a los propietarios del suelo, lo cual define conflicto por la propiedad; competencia por uso del agua (la minería grande, mediana y pequeña es consumidora de agua, tanto en los procesos extractivos como los de beneficio y transformación asociados) y por la calidad del agua que vierte o contamina la minería (por uso de químicos o por liberación de químicos que se encuentran en las rocas que acompañan los minerales); llegada de actores ajenos al territorio en busca de rentas relacionadas con la minería (legales e ilegales); cooptación de autoridades territoriales y debilitamiento institucional.

Alvaro Castilla: En el caso de Santurbán, ¿seguirá existiendo riesgo para el agua que alimenta el acueducto de Bucaramanga?

El riesgo es muy alto y continúa. Las rocas que constituyen la alta montaña en Santurbán se caracterizan por altos contenidos de minerales denominados sulfuros (asociaciones de azufre y elementos metálicos). Sacar estos materiales y disponerlos al aire y al agua, a manera de escombreras, significa su transformación geoquímica y la generación inevitable e irreversible de aguas de alta acidez, que a su vez facilitan la dispersión de especies químicas altamente contaminantes como el arsénico, el plomo y el molibdeno. Por otra parte, la minería de metálicos (oro, plata y cobre, entre otros) necesita una muy alta cantidad de insumos químicos como el cianuro y el óxido de zinc, lo cual define dos entradas masivas de químicos a las aguas: los liberados por el proceso de beneficio de metales objeto de la minería y los usados por los mineros. No es viable un proyecto minero de metálicos (a cualquier escala) u otro tipo de minería cuando ella se ubique aguas arriba de las bocatomas de agua para consumo humano o agropecuario.

Javier Muñoz: ¿Minería sostenible? Quiero saber cuál es la seguridad ambiental que nos permite estar tranquilos a futuro? ¿Cuál es la seguridad que nos permite saber que los recursos hídricos no son ni serán afectados? ¿Cómo es eso de que nuestros recursos naturales son parte de pago a la deuda externa?
No existe sostenibilidad cuando los elementos naturales que se extraen no se renuevan (al menos a escala humana). En el caso de la minería colombiana, el carbón tiene cerca de 50 millones de años y los yacimientos auríferos andinos tienen cientos de millones de años, razón por la cual una vez se extraen no son renovados por la naturaleza. La minería implica un sacrificio por pérdida de riqueza cultural, biodiversidad, suelos agroecológicamente productivos y contaminación de agua. Si la decisión es extraer recursos naturales no renovables a través de actores privados, muchos de ellos extranjeros, se debe ser claro en el costo ambiental y socio-cultural. Todo el cinturón del Pacífico contiene yacimientos de oro de bajo tenor como los colombianos, pero ningún lugar del mundo contiene tanta diversidad biológica como Colombia. Vale la pena reflexionar sobre cuál es nuestro papel en este mundo globalizado y qué queremos para el futuro del país: ¿un país minero o un país que pueda gestionar el crecimiento económico a través de sus bienes ambientales como Costa Rica?

Xander London: ¿Cómo ha sido posible que pese a la constitución, las multinacionales irrespeten las leyes territoriales y ambientales? ¿Tienen otra especie de ‘ley de comercio’ global que los proteja o simplemente son actos de corrupción gubernamental y administrativa?
Todas las empresas que se encuentren en el territorio colombiano deben cumplir con las normas que existen en el país, no obstante, lo que se ha identificado es que los diferentes gobiernos y el Congreso de la República han flexibilizados las exigencias legales para facilitarles su accionar en el país, asimismo el Ministerio de Ambiente, la ANLA (La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales) y las CAR (Corporaciones Autónomas Regionales) son permisivas, no ejercen control y seguimiento, de manera tal que estas empresas manejan a su arbitrio las actividades que realizan. El panorama anterior, no está ajeno a focos de corrupción, que han sido detectados e informados en algunas
ocasiones por los medios de comunicación.

Puchis Barreto: ¿Por qué no se cumplen a cabalidad los planes de manejo ambiental, como la recuperación de canteras, entre otros?
Existe una gran debilidad institucional. Si se revisa el número de los profesionales que se encargan del seguimiento y control de las actividades extractivas, su idoneidad y el número de visitas que realizan a las zonas de minería, pueden obtenerse indicadores objetivos de fortaleza institucional que al contrastarse con lo que observa cualquier colombiano en las montañas destrozadas por minería lleva a evidenciar debilidad por omisión o por desconocimiento.

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Vivivivas2

Lun, 02/18/2013 - 10:54
Quisiera ver en lo próximo a los ambientalistas y opositores a la minería en Colombia, haciendo sus comentarios y exponiendo sus interesantes y críticos puntos de vista en favor de ayudar al Estado y a las empresas reguladoras del sector minero en Colombia ayudando a fortalecer el sistema y las leyes de manera que sus conocimientos sean empleados en ayuda a la comunidad y no que se queden en sólo criticas que no ayudan a solucionar el problema.
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lmojica

Vie, 02/15/2013 - 09:29
Es increible q este Sr Fierro le de tanto palo a la mineria, teniendo en cuenta que la industria agropecuaria genera mas impacto al agua, la siembra y animales generan unos impactos muy graves , pero nunca dice nada de eso... ademas nuestra sociedad no seria lo que es hoy SIN LA MINERIA
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sicclon

Sab, 03/16/2013 - 14:34
Claro, usted habla de nuestra armoniosa sociedad, ejemplo de equidad social, de cómo repartir los recursos públicos, ajena a toda sombra de corrupción. Donde la explotación de recursos naturales favorece a todos y cada uno de los ciudadanos en su justa medida, dejando apenas lo que le debe corresponder a las empresas que vienen a hacer la explotación, que siempre respetan la soberanía nacional y dejan cada territorio incluso mejor que cuando llegaron a iniciar la explotación.
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