La Red Zoocial

No abandones a tu mascota

Cerca de 950.000 animales domésticos han sido dejados en las calles por sus dueños en Colombia. Aunque no hay una razón que lo justifique, se sorprenderá de lo que argumentan quienes deciden sacar a sus “mejores amigos” de sus casas.

Canela es una pug de dos años. Está en un refugio para perros desde hace tres meses, esperando que alguien la adopte. Al parecer ya hay una mujer interesada, pero Canela tiene miedo. Se esconde, no interactúa con los otros perros del lugar y su mirada refleja una profunda tristeza. Los perros se comunican mucho con los ojos, tanto con otros animales como con las personas. Y los de Canela reflejan decepción.

Llegó al refugio después de que Marcela, una voluntaria de un refugio animal, la recogiera en una calle de Bogotá. “No fue fácil”, recuerda. “Estaba debajo de la banca de un paradero de la avenida Boyacá. No se movía por nada y evitaba el contacto humano. Me tomó cinco días sacarla de ahí. Le llevaba comida, pero ni la olía, no me miraba, no ladraba, se quedaba viendo a los carros… su mirada tímida se activaba cuando algún vehículo frenaba y se abrían las puertas… Era como si esperara que su dueño llegara por ella”.

En 92 días nadie ha preguntado ni buscado a Canela. Triste, pero no tanto como lo que vivió George, un gato criollo de un año. “Llegó golpeado, casi pierde un ojo, estaba desnutrido y su piel tenía varias laceraciones. Era un gato de casa que terminó en la calle a merced de todos los peligros, por eso su lamentable condición. Tampoco lo han buscado”, dice Marcela. Y es radical: “Tener una mascota es un derecho, pero también una obligación”.

Si un animal normalmente es leal, incondicional, cariñoso y está al lado de sus amos pase lo que pase, lo mínimo que se puede hacer por él es cuidarlo, alimentarlo, sacarlo a la calle, mantenerlo limpio y sano. Si ya no lo quiere o le estorba, no lo tire. Llévelo a un refugio; en ninguno le preguntarán sus razones para dejarlo.

Según los voluntarios de los refugios animales, el error más común de los dueños de mascotas es pensar que el animal sólo provee alegrías. Resulta que, en ocasiones, dan dolores de cabeza, se enferman o se meten en problemas… como cualquier ser vivo. Y es ahí cuando muchas familias deciden tirarlos a la calle. Y bien lejos de sus casas, para que el animalito no pueda regresar…

En Colombia es constante el abandono de animales. Si bien hay épocas en las que sube un poco el promedio, al año cerca de 950.000 mascotas son dejadas en las calles en Colombia. Más del 70 % de los abandonos se producen por motivos ajenos a la situación económica de los dueños. De acuerdo con lo que han encontrado organizaciones defensoras de animales, se convierten en un estorbo cuando su comportamiento animal cambia, llega una camada inesperada, hay cambio de casa o llegan las vacaciones. ¿No sabía que su mascota era un ser vivo que necesitaba protección?

En varios países ya se empieza a castigar el abandono animal con gruesa multas. En Colombia, el Código de Policía no lo contempla. Pero, más allá de que exista un castigo, antes de comprometerse con una mascota reflexione sobre la capacidad de la familia para suplir las necesidades emocionales, alimenticias, médicas y de cuidado que exige un animal en casa. Y si ya está pensando en dejarlo por las razones que sea, no lo tire a la calle. Eso es casi como matarlo.

REGLAS BÁSICAS PARA TENER UNA MASCOTA

No la abandone jamás. Si el cuidado es difícil, mejor no la compre

Si la idea es evitar sorpresas desagradables, hay que esterilizar al animal

Es mejor evitar dar regalos vivos. Tener un perro o un gato es una decisión personal

Adoptar siempre será la mejor opción