"Nos parecemos. Ella es doctora y yo también": la lección de una niña contra el racismo

Una vendedora le insistió a Sophia, de 2 años, para que escogiera una muñeca que se pareciera a ella. La pequeña le dio una memorable respuesta, al afirmar que le importaba más su "oficio" que su color de piel.

Sophia y su muñeca. Tomada del Facebook de Brandi Benner.

Sophia, de 2 años (en julio cumplirá los 3), fue llevada por su madre Brandi Benner a un almacén cerca de su casa, en Carolina del Sur (EE. UU.), para que escogiera un obsequio como premio por aprender a ir al baño sola. La pequeña, después de recorrer por varios minutos los pasillos de la zona de juguetes, decidió llevar una muñeca doctora de piel oscura, cabello negro y ojos color café. El juguete tenía hasta una bata y un estetoscopio.

Benner compartió la historia de lo ocurrido en el almacén, el pasado viernes, acompañada de una foto de la pequeña con la muñeca.

Lo que dejó perpleja a Benner fue la reacción de la cajera al momento en que se disponía a pagar. La vendedora empezó preguntándole a la pequeña si la muñeca era para otro niño. Luego, al no tener ninguna respuesta de la niña, le dijo: "¿Estás segura de que es la muñeca que quieres, cariño?".

Sophia finalmente le respondió: “¡Sí, por favor!”. La cajera insistió: “Pero ella no se parece a ti. Tenemos otras muñecas que se parecen más a ti”. Cabe aclarar que la pequeña estadounidense es de tez blanca, cabello rubio y ojos claros.

Benner relata que escuchar lo que le dijo la cajera a su hija la hizo enojar, pero antes de contestarle su pequeña hija se adelantó y le respondió. "Sí, nos parecemos. Ella es una doctora y yo también. Y yo soy una niña linda y ella también lo es. ¿Ves su bonito cabello? ¿Y su estetoscopio?”, replicó sorpresivamente Sophia.

La cajera dejó el tema y le dijo a la niña “Oh, eso es bueno”. En la publicación, que ha sido compartida más de 200 mil veces, cuenta con más de 530 mil reacciones y tiene más de 30 mil comentarios, Brandi Benner también da una reflexión de lo que les enseñó su hija. “Esta experiencia me acaba de confirmar mi creencia de que no nacemos con la idea de que el color importa. La piel viene en diferentes colores, tal como el cabello o los ojos, y cada tono es hermoso”, puntualizó la orgullosa madre.