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Salud 16 Ene 2016 - 9:00 pm

De cada 100 trabajadores, 15 son maltratados

¿Por qué agredimos a los médicos?

Las escenas de pacientes atacando a doctores en las salas de urgencias engloban un problema mucho más complejo, que el país debe resolver y que requiere de esfuerzos conjuntos.

Por: Sergio Silva Numa
En Twitter: @SergioSilva03
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    http://www.elespectador.com/noticias/salud/agredimos-los-medicos-articulo-610915
    http://tinyurl.com/zlrc3zz
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En 2015, según el Minsalud, se presentaron 79 incidentes. Sin embargo, aún la mayoría de médicos no los reportan. / El Espectador

1

Germán Peña* es médico. Está haciendo su año rural en Restrepo, Meta, un municipio que apenas sobrepasa los diez mil habitantes y que a veces llega al tope de 30 grados centígrados. Es 2014. Germán es amable, sonríe cada tanto y parece tener la convicción de que la medicina es un bálsamo, así le exija trabajar durante 12 horas continuas. O 20 o 30 o 48, como hace unos días. Cuando eso sucede, la Coca Cola y los energizantes lo mantienen despierto con sus descargas de azúcar y cafeína. Pero esa no ha sido la rutina de hoy y el doctor Peña, de veintitantos años, está atento. Debe suturar a un paciente que llegó con un brazo destrozado: la parte interna de su músculo radial no deja de echar sangre y hay que coser de inmediato. Por eso, apenas entra al servicio de Urgencias, pasa directo a donde él, el médico de turno. Pero mientras trata de frenar la hemorragia, otro paciente entra a su consultorio. Es una adolescente de 15 años que arranca con una retahíla que lo deja frío: “Oiga, grandísimo hijueputa. Mi hermano se va a morir por su culpa. ¿Qué le pasa? ¿Por qué no nos atiende? Coma mierda. Voy a llamar a la policía. Ojalá le dé g...”.

Germán suspende la sutura y le responde con paciencia, aunque sabe que las palabras más diligentes no van a detener la ira. Minutos después de fallidos intentos por calmarla, llega la policía de infancia. La joven se pierde con su hermano. El doctor Peña respira, suspira y sigue suturando el brazo destrozado por una lata. A veces, mientras lo hace, se acuerda del día en el que el alcalde entró a su oficina prometiéndole echarlo del hospital si no lo valoraba ya mismo. Él había preferido atender a una menor de edad embarazada.

2

José Alarcón* es pediatra del hospital de Kennedy en Bogotá y hoy ha tenido un día agitado. Por suerte ya es de noche y su turno acaba de terminar. Mientras camina en el parqueadero buscando su carro, alguien se le acerca. Es un señor, que le habla al oído con tono amenazante. “Ahí tiene para que aprenda, doctor”, le advierte. El hombre se aparta y José queda congelado, en silencio. De repente siente como se le humedece el pecho. Baja la vista y ve que en su camisa empieza a expandirse una mancha de sangre. Le acaban de dar dos puñaladas en el tórax.

José fuerza su memoria y reconoce al agresor. Es el padre de un niño que atendió hace pocas horas. Él, médico, le había dicho que el menor estaba enfermo por un asunto viral. Le formuló un medicamento y le programó una cita de control. Pero el padre estaba convencido de que era una bacteria y que debía ser atacada con un antibiótico. Como José no le hizo caso, él optó por atacarlo con un cuchillo.

3

Anapoima es un pueblo de Cundinamarca, a dos horas de Bogotá, que en las últimas décadas ha crecido a un ritmo frenético. Su clima (la temperatura a veces roza los 35 °C) ha animado a cientos de familias capitalinas a comprar terrenos y construir casas de dos y tres pisos, así el agua escasee de tanto en tanto. Aunque muchos disfrutan ese constante verano, a Daniel Sabogal* se le antoja tedioso. Atender las urgencias que llegan al Pedro León Álvarez Díaz, el hospital de primer nivel del municipio, no es fácil con ese sopor. Pero ya son las 2 a.m. y el calor ha mermado. Como no hay pacientes, Daniel puede aspirar a una siesta diminuta.

Sin embargo, apenas cierra los ojos, tocan la puerta con desespero. Los abre, bosteza y se alista mientras la enfermera baja a atender el llamado. Tarda, a lo mucho, dos minutos. Son suficientes para que el grupo de diez borrachos arranque a tirar pedradas contra todas las ventanas. Entran como pueden y se arman con cuchillos y con pedazos de vidrio. Daniel los observa y los escucha despavorido: “Si no la atiende ya mismo, los picamos. ¿No ve que está a punto de morir, gran marica?”. Él responde: “Pues si me pican se jodieron. No hay más médicos. Y ahí sí se va a morir”. Es septiembre de 2015. La paciente había llegado desmayada de la borrachera.

***

Los relatos de médicos atacados, insultados y violentados en Colombia son abundantes. Las de Germán, José y Daniel, son apenas tres en una lista interminable de historias que tienen como protagonista la ira de unos pacientes (o familiares) que los culpan –a los médicos, a las enfermeras y al personal administrativo– de sus males, de sus esperas y sus filas. Es un fenómeno que se volvió tan frecuente, especialmente en las salas de urgencia, que poco a poco empezó a pasar inadvertido. “Nos acostumbramos tanto a que nos traten a los putazos –dice uno de ellos–, que parece que fuera nuestro pan de cada día”.

Prueba de ello es que mientras muchos países (sobre todo europeos) se percataban de ese extraño comportamiento en los departamentos de urgencias y hacían investigaciones sesudas para hallar soluciones, en el país el debate se daba sin cifras contundentes. Por ejemplo, como cuenta el doctor Diego Rosselli, del departamento de Epidemiología de la Universidad Javeriana, mientras que naciones como España y Reino Unido habían decidido estudiarlo, en Colombia el debate giraba más en torno a las opiniones. No había suficientes datos.

Por esa razón es que la Asociación Colombiana de Clínicas y Hospitales desde hace un par de años asumió la tarea de registrar esos casos. Para ellos, ese fenómeno, visto en detalle, era una de las muestras más contundentes de algunas de las ineficiencias del sistema de salud. Era, como cuenta Juan Carlos Giraldo, su director, la punta de un iceberg enorme, compuesto por muchos factores.

Para examinarlo de cerca, él y su equipo, hizo una encuesta a quienes trabajaban en los departamentos de urgencias de varias Instituciones Prestadoras de Servicios (IPS) del país. En total, examinó 56 hospitales y clínicas, y al hacerlo se percató de que el problema es mucho más complejo de lo que parece: 15 de cada cien empleados reciben algún tipo de agresión mientras están de turno.

La mayoría (79,3 %), los personajes de los primeros párrafos, los enfrenta en horas de la noche. La violencia, por lo general, es verbal (98 %), seguida por la física (27 %) y la sexual (1,6 %). El 28,2 % de quienes pertenecen al segundo grupo, dañan los recintos y el 8,3 % utiliza armas. En total fueron encuestados 630 trabajadores. La mayor parte de los agredidos fueron auxiliares de enfermería (40,8 %) y médicos generales (25,6 %).

Pero, más allá de las cifras (ver infografía), el problema, como lo reitera Giraldo, muestra un síntoma del sistema de salud que tienen que enfrentar quienes trabajan en urgencias. Bien sea con agresiones o, como dice el doctor Peña, con técnicas como hacer públicos sus errores. El ejemplo más certero, dice, fue el del grastroenterólogo pediatra grabado por una paciente a principios de octubre y que luego replicó un noticiero de televisión. “Le destrozó la carrera. Lo amenazaron de muerte y tuvo que huir del país”.

“En este fenómeno hay una causalidad que no se puede desligar de otros inconvenientes. Los usuarios encontraron en las urgencias las puertas para acceder al sistema, porque otras están cerradas. Es un signo de desesperación, que termina en hechos como los que refleja la encuesta”, explica Giraldo.

Para él, sin embargo, las agresiones a los médicos muestran que hace falta mejorar en muchos otros elementos. Uno de los fundamentales, además de la necesidad de mejor comunicación entre médico y paciente y de la falta de incentivos para los primeros, cuenta, es el modelo de atención al que se acostumbró Colombia. “No todo puede ir a parar a las salas de urgencias”. En otras palabras, los colombianos no pueden seguir asistiendo al mismo centro de salud si tienen una puñalada o un dolor de muela.

Ese ha sido uno de los dolores de cabeza del Ministerio de Salud. Ellos lo saben y por eso, como asegura Luis Fernando Correa, jefe de la oficina de emergencias y desastres de esa cartera, ya se han reunido en varias ocasiones con todos los jefes de urgencias del país. Entre todos han identificado, como se reitera día a día, que el número de camas hospitalarias es mucho menor del que el país requiere, que los pacientes no tienen claridad sobre lo que es una urgencia, que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) deben crear horarios extendidos, que a veces no hay disponibilidad de especialistas, que los usuarios no entienden que no pueden ser atendidos por el orden en que lleguen sino por la complejidad de su urgencia (conocido como triage), que hay que involucrar a las Administradoras de Riesgos Laborales (ARL), a veces tan ajenas a este debate.

“Eso lo sabemos y estamos trabajando para mejorarlo en conjunto con la promoción del respeto y la protección de la Misión Médica”, dice. Según sus cifras, en 2015 se registraron 130 casos de agresiones, de los cuales, 79 son incidentes en urgencias.

El ministro de Salud, Alejandro Gaviria, incluso, ha hecho varios apuntes sobre el tema. En una entrada de 2013 en su blog escribió: “Las salas de urgencias se han convertido en la puerta de entrada al sistema”.

Por todas esas razones, en parte, es que Bogotá tiene hoy esas salas saturadas y a tantos médicos señalados, que están en el ojo del huracán desde que los casos empezaron a ser mediáticos. Una muestra más clara, como se lo dijo a este diario la Personería de la capital en octubre de 2015, es el hospital de Kennedy, cuyas urgencias a veces sobrepasan el 538 %. Otro es el hospital de La Misericordia, donde en ocasiones, como cuenta Javier Aguilar, coordinador de urgencias, hay una sobrecongestión del 250 %.

“Y quienes trabajan en esa área enfrentan dos agresiones por semana. Pero, además, también sabemos que debemos mejorar en la comunicación”, afirma.

Lo cierto, como insiste el gremio médico, es que este debate no puede analizarse con simpleza, como sucedió con el caso del pediatra gastroenterólogo, o con la gracia con que se asumió el video en el que una mujer en la costa reprochaba a golpes a un médico el pasado viernes y que retransmitieron los noticieros de televisión.

Lo que muestra todo esto, corrobora Rosselli, de la U. Javeriana, “es que hay una grave desconfianza entre los actores del sistema, que también se presenta en todos los países. Colombia no es el único que tiene esta discusión. Y a eso hay que añadirle otra arandela: no hemos querido estudiar el tema porque aquí sufrimos de un mal peor: no tenemos cultura de investigación médica”.

*Nombres cambiados a petición de las fuentes.

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lgomezu

Vie, 01/29/2016 - 20:15
¿Que se podía esperar, si las mayores agresoras de los médicos son las EPS, y no pasa nada?
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IM3

Jue, 01/21/2016 - 13:33
Tal vez el problema de los médicos, es que han dejado, como gremio, que siga adelante un sistema laboral y de salud que no permite un ejercicio adecuado del arte médico, ni permite que se disponga de los recursos para el servicio integral de la salud de sus pacientes. Pienso que se les culpa por los daños ocasionados por administradores de IPS y por la legislación actual (negar servicios son las disposiciones de auditores y administradores en estas empresas ocupadas de ahorrar a costa de la vida de los demás) , pero también pienso que si esto sucede es por el Gremio Médico lo ha permitido, todos se quejan, pero siguen aceptándo las condiciones, todos se quejan, pero si asi como se quejan, se unen y se niegan a continuar ejerciendo EL ARTE, LA CIENCIA, de esta forma, ya no serán más cómplices indirectos, sino parte de una lucha médica por la vida y por la salud.
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gedanke99

Mar, 01/19/2016 - 09:32
Veo tristemente que en vez de generar solidaridad con el gremio médico, lo único que hay en este foro es odio a la profesión que les ayuda a cuidar la salud. La medicina es una profesión muy difícil y malagradecida con quienes la ejercen, para adicionarle el odio y el maltrato que muchos pacientes y familiares además de la sociedad en general. Me sorprende ver que muchos se solidarizan más con los que golpean a los médicos que con los agredidos, está sociedad está realmente enferma, enferma de odio por todos. No habrá paz nunca en este país, Colombia es una sociedad podrida.
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Revolt1

Dom, 01/17/2016 - 16:25
En conlusión: los enfermos le están saliendo a deber a los teguas de las IPS y las EPS.
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erhehe

Dom, 01/17/2016 - 16:08
Leyendo varios comentarios, creo que varios foristas se desvian del tema, ya que el artículo se refiere sobre el maltrato al personal médico, y en sus comentarios reflejan casos de posible negligencia o falta de humanización en los servicios, como si eso justificara que al personal médico se puede maltratar. Se recuerda que nadie debe ser maltratado bajo ninguna condición (ni tampoco hay justificación para hacerlo), ya que es como si se tratara de justificar al esposo que golpea o le es infiel a la esposa porque no le tiene la ropa lista. Gracias
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yotrino

Dom, 01/17/2016 - 17:43
Gracias por sus respuestas a mis comentarios. Primero, en ningún momento he justificado las agresiones al personal médico, solo di a conocer un caso que me pareció indignante -puede que para usted no tenga que ver con el tema, pero es bueno saber que a veces esa falta de "humanismo" del sistema, también afecta a los médicos: ya sean generales o especialistas-. Segundo, en zonas regionales, las facultades de medicina, por su experiencia y sus profesores de planta, han logrado una mejor formación que no he visto en otras universidades privadas a nivel regional...
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Glorya

Dom, 01/17/2016 - 15:34
Con todo respeto y por experiencia reciente vivida, les informo que lo que llaman "Urgencias" no existe y no existe porque algunos médicos de turno son inhumanos y carecen de la ética que exige su profesión. Yo lleve a mi padre de 90 años a supuesta prestigiosa Clínica Valle Lili, como familia nos sentimos impotentes y muy preocupados por la gravedad de su Hria clínica con traqueostomia y flema verde, lo lleve ahogado, superfrio, sus manos con movimientos acelerados incontrolables y con perdida sensibilidad en sus piernas y medico de turno no lo quiso valorar. No perdí el control xq Dios es muy grande pero esa es la conducta q hoy dia practican médicos de turno.
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yotrino

Dom, 01/17/2016 - 15:32
Recuerdo una vez que estando en un centro de salud llegó una señora de 55 años, la cual solicitaba que la viera un médico, porque su ojo estaba infectado, y que como se había quedado sin recursos para seguir pagando su salud –sistema contributivo-, no tenía a dónde acudir, de igual forma había ido a un hospital, pero le habían negado el servicio porque su urgencia no era “grave” y la remitieron al centro más cercano –uno en la periferia de la ciudad-. Esperó como 2 horas a que la atendieran, hasta que dijeron su nombre y entró al consultorio; ahí una médica sin dejarla siquiera sentarse le dijo que si venía por una infección en el ojo, que se retirara porque eso no era una urgencia. La señora le respondió que ella no tenía salud, que hace un mes le hicieron la encuesta del Sisben, pero que los resultados pueden tardar meses, pero que por favor la atendiera porque su ojo llevaba así por 3 semanas, e incluso temía perder la vista. Recuerdo que esa médica, que tenía como 27 años, le respondió sin ningún remordimiento, que ella no tenía la culpa de que la señora apenas haya hecho la encuesta del Sisben –el colmo de los colmos-, la señora solo agachó la cabeza y se retiró. Por último la médica le solicitó que hiciera una cita, la cual le salió para dentro de 2 semanas… Y sobre el puntaje del Sisben de la señora, pues le salió a los 4 meses después de la encuesta, y era tan alto que no le cubrió el derecho a la salud, pero esa es otra historia…
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erhehe

Dom, 01/17/2016 - 16:05
Estimado(a) Yotrino, tengo varios comentarios sobre su experiencia: Según la normatividad en salud (1751 del 2015 por ejemplo) la atención de urgencias se debe prestar sin importar trámites de tipo administrativo ni aseguramiento. Por otro lado, por lo que refiere, muy posiblemente no era una urgencia, y en ese caso si él médico la atiende deberá asumir los costos administrativos, dado que esto es un mandato de todas las gerencias de las IPS. Otra cosa que si evidencia el caso es la falta de humanización de la médica(nadie es superior a nadie y tenemos un compromiso social), ya que la formulación de una solución oftálmica o un antibiótico (según el caso) es algo de menos de 5 minutos, y al no existir historia clínica sólo se enfocaría en el motivo de consulta sin revisar otras comorbilidades. Gracias.
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yotrino

Dom, 01/17/2016 - 15:17
El problema se centra tanto en las facultades de medicina exprés -en la mayoría de las universidades privadas-, que no cuentan con calidad y que simplemente ven en esa carrera una forma de ganar dinero a través de matrículas millonarias y la permisividad del ministerio de educación (que quiere asegurar los índices de oferta educativa), lo que genera médicos mediocres; y, segundo, en el sistema de salud, el cual está ideado para tratar enfermos (o clientes) y no para prevenir enfermedades, entre otras cosas que son indignantes.
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erhehe

Dom, 01/17/2016 - 16:13
Lamento contradecir su opinión nuevamente, pero es cierto que el problema en parte viene de la formación de recursos humanos, pero el tipo de universidad no influye en eso: 1. En todas las facultades hay diversidad de profesores de origen privado o público, 2. Gran parte de la formación de estos recursos humanos depende de los hospitales, en los cuales también laboran médicos de diversa procedencia. El problema radica en la educación médica centrada en la especialidad, el hospital (la cultura del maltrato y jerarquía en el ámbito médico) y la falta de humanización de los servicios de salud. Se debe avanzar en una formación que mejore la calidad de los médicos generales, que explore otros escenarios como la comunidad (para conocer los problemas de primera mano) u propender por médicos con las mayores calidades humanas y éticas. Gracias
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RHbernals

Dom, 01/17/2016 - 14:02
De manera cordial me permito comentar algunos aspectos que deben precisars por el autor de este reportaje, que a todas luces tomó como fuente el Artículo publicado en la Revista Hospitalaria, No. 106 de septiembre -Octubre de 2016. En primer lugar sería valioso considerar la afirmación que hace el Director de la ACHC, quién pone de manifiesto la multiplicidad de factores en la determinación de la Violencia intrahospitalaria, y este es un hecho de mayor importancia porque las respuestas en la encuesta reflejan por si misma que son de “respuesta Multiple”, de tal manera que el porcentaje no debe ser igual a 100%, en todas las respuestas, dado que en una IPS, se pudieron presentar diferentes tipos de Violencia en un solo caso reportado. El segundo Aspecto, tiene que ver con la profundidad alcanzada por el periodista que redacta la nota y es que el material expuesto en la revista, hace una pedagogía sobre por qué la Violencia en Colombia es un tema que ha sido abordado buscando otras miradas, como la que aquí se presenta. Así mismo, el articulo de la revista, http://achc.org.co/hospitalaria/revista.php?idart=1868, permite identificar comparaciones internacionales sobre el tratamiento del tema, y la evolución de las investigaciones sobre el tema de Violencia en personal de la salud. Finalmente, es deseable que las cifras de la encuesta se explique un poco más para no caer en el error de pretender que todo suma 100%, cuando se parte de la hipótesis de la multiplicidad de hechos que explican la violencia en los servicios de Urgencias de las IPS. Además, hubiese sido deseable conocer la línea del tiempo en materia de Violencia al Personal de la Salud, que es un trabajo interesante que se publicó en la revista con casos tomados de la noticias publicadas en Prensa
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kelgor

Dom, 01/17/2016 - 13:43
Es el arribismo, ese que justifica la desigualdad y el que les hace decir por dentro "Como yo no le hago daño a nadie merezco más que la plaga que me rodea" .. y por eso se comportan como patanes por todo, ignorando la realidad que les rodea y sintiendo que la ciudad y el Estado les deben, como si el pobre diablo en realidad le estuviera haciendo un favor a la ciudad habitandola.
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eradelhielo

Dom, 01/17/2016 - 13:58
Y como a esos "patanes" solo los utilizan para conseguir votos y luego se olvidan que fueron elegidos para trabajar por toda la gente, para trabajar y se dedican solo a robar y robar.
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eradelhielo

Dom, 01/17/2016 - 12:59
Desafortunadamente, el voto que hacían ya no se cumple, por la razón que sea se convirtieron solo en negociantes y si no hay plata, mijito para el ataud porque gratis, nanay cucas y eso si hacen un buen diagnóstico porque con ibuprofén todo lo quieren resolver.
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erhehe

Dom, 01/17/2016 - 12:50
un saludo, varias aclaraciones: 1. No existen médicos de las EPS, existen médicos de las IPS (Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud), ya que es ilegal hacer integración vertical por parte de las EPS (Leyes 100/93, 1122/07 y 1438/11). 2. El problema de la saturación de los servicios (listas de espera) no es culpa de los médicos, es culpa de la funcionalidad del sistema e inadecuada ejecución de las políticas, sumado a la mirada indiferente de los organismos de control. 3. Los médicos son personas que deben trabajar turnos de 12 a 24 horas (urgencias) o ver hasta 50 pacientes en un espacio de 10 horas (consulta externa), lo cual muestra que desde el punto de vista laboral hay una asimetria comparado con la jornada de otras profesiones; esta sobrecarga se da por la funcionalidad del sistema ya mencionada. 4. En Colombia, por egoismo y falta de solidaridad de los otros, pensamos que nuestros problemas son más importantes que los otros, y en el caso de la salud se incrementa debido a las listas de espera tan prolongadas, lo que obliga a la población a asistir a los servicios de urgencias buscando una solución inmediata a sus dolencias (las cuales algunas son de hasta 6 meses), y lo que se debe entender es que las urgencias son categorizadas (objetivamente) según el grado de riesgo (en otros países cuando no es grave se devuelve a su casa con cita por consulta externa) . 5. Como todas las personas y profesiones, todos merecen respeto, ya que yo no creo que los clientes de un banco o de un proceso legal, ataquen o insulten al cajero del banco o a su abogado. Por los cual, se recomienda 3 cosas: 1. Exigir a los responsables de la funcionalidad del sistema mayor atención, 2. Incrementar la cultura de autocuidado y medidas preventivas para evitar que la población se enferme (esto solo se obtiene del médico) y 3. evitar el moral hazard del aseguramiento. Muchas gracias.
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alfafox

Dom, 01/17/2016 - 10:52
El tal plit y revolt1 que comentan en este foro parecen animales carroñeros despotricando contra los medicos. Ignorantes que no saben que la carrera de medicina es de las mas demandantes, largas y sacrificadas en todo el mundo . Pobres este par de piltrafas humanas, estupidos e idiotas.
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Revolt1

Dom, 01/17/2016 - 11:05
Este debe ser tegua o "estudiante" de tegua en algún garaje de narcolombiana. Así son los médicuchos de EPS que se las dan de víctimas ahora, cuando la realidad es que las somos los pacientes mal tratados. En una sola cosa tiene razón este sujeto, la medicina bien ejercida es quizá la más importante y noble de todas las carreras, pero los medicuchos de las EPS a diario deshonran la profesión.
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plip

Dom, 01/17/2016 - 10:11
se agreden por que son unos prepotentes medicuchos sobrevalorados , inutiles, y las doctorcitas guiñandole el ojo al celador y el doctorcito a la enfermera mientras todos alrededor mueren , manada de excrementos de la salud
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AMCastillo

Dom, 01/17/2016 - 08:40
Es evidente que no tienen cultura de investigación: ¿98,7 + 27 + 1,6 = 100?
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RHbernals

Dom, 01/17/2016 - 14:01
Apreciado AMCastillo, sería valioso considerar la afirmación que hace el Director de la ACHC, quién pone de manifiesto la multiplicidad de factores en la determinación de la Violencia intrahospitalaria, y este es un hecho de mayor importancia porque las respuestas en la encuesta reflejan por si misma que son de “respuesta Multiple”, de tal manera que el porcentaje no debe ser igual a 100%, en todas las respuestas, dado que en una IPS, se pudieron presentar diferentes tipos de Violencia en un solo caso reportado. En la parte superior de la Gráfica a la que hace alusión se lee "Multiple Opción, Cifras en porcentaje".
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Revolt1

Dom, 01/17/2016 - 08:18
Los teguas con estetoscópio y bata blanca que fungen como médicos en esas cloacas que son las EPS ahora adoptaron la estrategia de victimizarse para justificar su falta de carácter e idoneaidad profesional y culpar a los enfermos de la mala atención que reciben por parte de ellos y las EPS.
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Mishmish

Dom, 01/17/2016 - 08:12
Me dá mucha pena por estos doctores que trabajan bien duro y aparte de eso, algunos tienen unas esposas que los estàn esperando para que se haga cargo de los hijitos porque ella está muy cansada atendiendo a la sociedad "en facebook" . Ojalá esas idiotas lean este artículo para que comprendan que sus maridos no están tuitiando o instagrando o facebooksiando o limándose las uñas. Mi respeto y admiración por ustedes doctores.
Opinión por:

eradelhielo

Dom, 01/17/2016 - 13:15
Pobrecito el médico que se quede en la casa cuidando a los hijitos y que le manden el sueldo a la casa.
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eradelhielo

Dom, 01/17/2016 - 13:04
Hay de todo, también hay médicos coqueteando con sus pacientes, porque me consta, como en todo, hay excelentes médicos comprometidos totalmente con su profesión y otros vividores que el estilo eps les cae como añillo al dedo para no hacer nada, solo recetar ibuprofén y mirar el reloj.
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jaemritru

Dom, 01/17/2016 - 06:41
Es que Santos tiene tirado todo el sistema de salud y eso propicia situaciones como las descritas.La salud es otro de los grandes fracasos de Juan Manuel Santos.
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eradelhielo

Dom, 01/17/2016 - 13:10
Ni para que mentamos a uribe... : (
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andaje

Dom, 01/17/2016 - 06:11
Es muy facil escribir un articulo desde un punto de vista, se nota que ud no ha tneido que pasar horas y horas esperando que lo atiendan asi sea muy simple, los doctores de urgencias todo lo ven sencillo y ud no tiene nada y luego se mueren lo pacientes por que ud no tenia nada. Ahora por que no obliga el gobierno a las eps y otras entidades a tener no solo uno o dos medicos sino cinco o siete medicos en urgencias para que lospacientes no tengan la necesidad de llevar la cama. No vea solo el problema de un solo lado, la tolerancia se da en ambos lados.
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erhehe

Dom, 01/17/2016 - 13:38
era de hielo: Cierto en su totalidad no es culpa de los médicos ni pacientes. Por eso lo mejor es estar saludables (yo prefiero mil veces estar en mi casa sano, que en un hospital enfermo), el problema es que el entorno (contaminación, las políticas (pocos impuestos al alcohol, cigarrillo, falta de políticas laborales para incrementar la actividad física, falta de subsidio para alimentos saludables), la falta de educación del médico, y la falta de adopción de hábitos saludables por parte de los pacientes (actividad física y alimentación saludables). Gracias
Opinión por:

eradelhielo

Dom, 01/17/2016 - 13:12
erhehe, hay que llegar con una puñalada en el corazón para que lo atiendan.
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