Estudio demuestra que comer en compañía genera más satisfacción en las personas

Un análisis realizado en Gran Bretaña demostró que las comidas sociales son benéficas para la salud física y emocional.

Una encuesta nacional realizada en Reino Unido quiso poner a prueba la hipótesis que decía que comer acompañado proporciona tanto beneficios sociales e individuales. Pixabay

Comer acompañado de personas es universal en todas las culturas. Es usual hacerlo en celebraciones, en fiestas, en comidas con amigos o familiares. Y aunque es un rasgo humano, hasta el momento no se le había puesto atención a su lado evolutivo.

Una encuesta nacional realizada en Reino Unido quiso poner a prueba la hipótesis que decía que comer acompañado proporciona tanto beneficios sociales e individuales.

Para el investigador, las comidas sociales, inevitablemente, llevan más tiempo que comer solo, por eso intenta descubrir ¿por qué las comidas sociales resultan tan beneficiosas para la vida comunitaria, las redes personales y la salud propia?

Como explica en el estudio “mi atención se centrará en la más modesta escala social de todos los días en lugar de en las fiestas comunales a gran escala. Esto se debe a que las fiestas comunales suceden de manera irregular y por lo tanto son difíciles de estudiar con una frecuencia suficiente para proporcionar muestras significativas. Las comidas sociales, por el contrario, son una actividad diaria en todas las culturas, con almuerzos regulares o cenas sociales que se convierten en una práctica casi universal”.

Los resultados del estudio demostraron que los que comen socialmente más a menudo se sienten más felices y están más satisfechos con su vida, resultan más confiables para los demás, están más comprometidos con sus comunidades locales y tienen más amigos que los apoyan.

Su conclusión sugiere que la alimentación social puede haber evolucionado hacia un mecanismo para facilitar la vinculación social entre las personas.