Expertos emiten declaración sobre técnica de edición en embriones humanos

A partir del anuncio sobre la modificación de genes portadores de enfermedad cardíaca, once agrupaciones de médicos piden prudencia con el tema, asegurando que es un campo de estudio bastante polémico.

Pixabay

Un grupo internacional con experiencia en genética emitió una declaración en The American Journal of Human Genetics sobre las políticas a seguir en materia de edición del genoma de las células germinales (óvulos, esperma y embriones en etapas iniciales) en humanos.

La declaración se genera después del estudio publicado el 2 de agosto en la revista Nature sobre el experimento realizado en la Universidad de Ciencias y de la Salud de Oregón (OHSU), Estados Unidos, por científicos de este país, chinos y surcoreanos, bajo la  técnica CRISPR-Cas9.

Esta investigación, que se encuentra en fase preliminar, logra corregir en embriones humanos la mutación de un gen asociada a una enfermedad hereditaria: la miocardiopatía hipertrófica, una condición que puede causar muerte súbita por infarto en jóvenes. Sin embargo, plantea serias cuestiones éticas, ya que esta técnica podría, en teoría, ser utilizada para producir bebés genéticamente modificados con el objetivo de elegir el color de sus cabellos o aumentar su fuerza física. 

Por eso los expertos que respaldan esta declaración se muestran en contra de la edición del genoma que culmina en embarazo humano, pero apoyan la investigación in vitro (investigaciones con tejidos humanos creados en laboratorios) sobre sus posibles aplicaciones clínicas, financiada con fondos públicos.

El comunicado es una iniciativa conjunta de la Sociedad Americana de Genética Humana, la Asociación de Enfermeras y Asesores Genéticos, la Asociación Canadiense de Asesores Genéticos, la Sociedad Internacional de Epidemiología Genética y la Sociedad Nacional de Asesores Genéticos de EE UU, respaldada por la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, la Sociedad Asia-Pacífico de Genética Humana, la Sociedad Británica de Medicina Genética, la Sociedad de Genética Humana de Australasia, la Sociedad Profesional de Asesores Genéticos de Asia y la Sociedad Sudafricana de Genética Humana.  

“Nuestro grupo de trabajo sobre la edición del genoma incluye expertos en varios subcampos de genética humana, así como de países con diferentes sistemas de salud e infraestructura de investigación", declara a Sinc Kelly E. Ormond, autora principal de la declaración y profesora de genética en la Universidad de Stanford (EE UU).

La ética se interpone

Al ser la técnica CRISPR Cas9 una herramienta que puede usarse fácil y rápidamente, existe un gran interés para su uso en células somáticas –todas las células del cuerpo a excepción de espermatozoides y óvulos– para desarrollar, por ejemplo, terapias basadas en células.

Sin embargo, Ormond dice que, "instamos a los interesados ​​a tener en cuenta estas importantes discusiones éticas y sociales en su conjunto".

También exponen que aunque  la edición genómica podría teóricamente ser usada para prevenir que un niño nazca con una enfermedad genética, su uso potencial también plantea una multitud de cuestiones científicas, éticas y políticas que debe ser debatida por la sociedad.

Después de considerar estos temas y el estado actual de la ciencia en edición del genoma de la línea germinal, los autores de la declaración acordaron que en este momento, "no es apropiado realizar la edición de genes de la línea germinal que culmine en el embarazo humano”, dice el comunicado.

Además, pactaron que antes de que se lleve a cabo cualquier aplicación futura de edición de genoma de la línea germinal debe haber una razón médica convincente para utilizar este enfoque; una base de evidencia para apoyar su uso clínico; una justicicación ética y un proceso transparente y público para solicitar e incorporar el aporte de las partes desisteresadas. 

Y así se deje de lado la parte ética que rodea a este tipo de ingeniería genética, en muchos países si se quisiera utilizar este tecnología implicaría un cambio en la legislación, ya que por ejemplo, en Estados Unidos, no está permitido hacer pruebas clínicas que involucren la alteración hereditaria del genoma humano. Mientras, en Colombia, habría que ahondar en la regulación del artículo 132 del código penal, que permiten la manipulación para fines de “tratamiento, diagnóstico, o investigación científica relacionada con ellos en el campo de la biología, la genética y la medicina”.