¿Qué tan confiable es la vacuna contra el papiloma?

El cáncer de cuello uterino es uno de los más comunes en el mundo, según Profamilia, entidad especializada en salud sexual y reproductiva. Cada año se diagnostican 6.815 casos en Colombia, y cada año mueren 3.296 mujeres por él. <a href="http://www.elespectador.com/noticias/salud/el-cancer-dentro-y-fuera-arti... src="http://static.elespectador.com/especiales/img/volver-info.gif"></a>

Como alternativa para prevenirlo, desde 1980 se comenzó a investigar este tipo de medicamento y desde 2007 se comercializa en España la vacuna como estrategia contra el virus del papiloma humano, asociado a la aparición de dicho tipo de cáncer. No obstante, hay miembros de la comunidad científica que discuten la eficacia real de la vacuna. Dos expertos debaten sobre el asunto: Carlos Arturo Guerrero, profesor de medicina de la Universidad Nacional, y el director del Instituto Nacional de Cancerología, Raúl Murillo.

Recientemente se ha promovido la vacunación contra el virus del papiloma humano en las niñas. ¿Qué tan efectiva ha sido esta medida?

Guerrero: La recomendación para la gente es mandarse a vacunar. Pero si fuera mi hija, y a la luz del conocimiento, a mí no me convencen de que el papiloma o algún virus sea per se cancerígeno.

Cuando uno mira científicamente cómo actúan estos virus, encuentra que realmente ninguno da para ser cancerígeno. Se trata más de mi criterio como biólogo. Pienso que detrás de esto hay una campaña de interés por parte de compañías internacionales en pro de vender la vacuna. Como bioquímico sostengo académicamente que el virus no es responsable del cáncer y, de hecho, no tiene ninguna molécula cancerígena. A lo sumo habrá alguna una molécula que acelere el ciclo regular, pero ello no es garantía de cáncer.

Pienso que hay una exageración al echarle la culpa al VPH como generador de cáncer. Sin embargo, resalto que lo digo desde mi punto académico, no estoy diciendo que la vacunación sea estrictamente negativa.

Me parece muy arriesgado empezar a vacunar desde temprana edad a las niñas, pero también creo que eso se hace porque las niñas están iniciando una vida sexual desde muy jóvenes.

Murillo: Hay muchos “causantes de cáncer” que se han establecido sin tener en cuenta las guías de cómo actúan. Un ejemplo claro en la epidemiología es la relación entre el tabaco y el cáncer de pulmón. Hubo mucha discusión al respecto, hasta que se hizo un estudio muy interesante en Inglaterra en el que se concluyó que la frecuencia de cáncer de pulmón era mucho más alta entre quienes eran fumadores, pero nunca se supo qué era exactamente lo que pasaba o por qué el acto de fumar podría causar cáncer.

Hay una discusión en la que se plantea que en todos los casos de cáncer de cuello uterino el virus está presente, entonces se abre el debate porque para muchos el virus termina siendo una conexión necesaria, pero no suficiente, para el desarrollo de la enfermedad. En ese punto, insisto en el que virus per se no hace que la enfermedad se dé. Tiene que haber otros factores para que una mujer tenga una infección de este tipo y derive en cáncer.

Lo que se dice es que si eliminamos el virus podemos reducir la probabilidad, pero el tema es complejo, porque puede ser precanceroso. La vacuna muestra una reducción importante. Hay que tener en cuenta que hasta hoy los estudios publicados son elaborados por las farmacéuticas.

En el tema de la vacuna siguen existiendo varias dudas, por ejemplo, saber cuál es el tiempo de protección de la vacunación, teniendo en cuenta que se está aplicando a niñas pequeñas. Los estudios se están haciendo en mujeres de 16 años porque se relacionan con la vida sexual, pero si se lo hicieran a una niña de dos años les tocaría esperar 30 años y no sirve.

Son estudios a corto plazo y la aplicación es inmediata. Los estudios de más largo plazo vendrán después por parte de los sistemas de vigilancia de vacunación, ya no de las farmacéuticas.