Tomar café ayuda a recordar lo aprendido

Estudio demuestra que una taza de café ayuda a consolidar la memoria 24 horas después de su consumo.

Tomar una taza de café mientras se estudia aumenta las probabilidades de recordar los aprendido 24 horas más tarde.Flickr/epsos.de

Sobre los beneficios de la cafeína, y también sobre los riesgos, se ha dicho e investigado mucho. Lo que no estaba tan claro hasta ahora era si tomar café ayudaba o no a mejorar la memoria a largo plazo.

En el estudio publicado en la revista Nature Neuroscience, investigadores de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos) reportaron que el consumo de cafeína potencia la consolidación de recuerdos en las 24 horas siguientes a su consumo. El hallazgo, de confirmarse, podría tener relevancia clínica en tratamientos psiquiátricos y en el cuidado geriátrico. (Lea: Consumo excesivo de café aumenta el riesgo de muerte prematura)

Michael Yassa, uno de los autores del estudio, explicó a través de un comunicado de prensa que muchos otros estudios han demostrado que la cafeína puede potenciar la memoria de trabajo, la atención y la velocidad de procesamiento mental pero muy pocos experimentos habían logrado demostrar los efectos de una buena taza de café en la formación de recuerdos más duraderos. (Lea: Tomar más de tres tazas de café reduce tamaño de los senos)

Para comprobar ese efecto específico de la cafeína, los investigadores reclutaron un grupo de voluntarios que no eran consumidores habituales de café y los asignaron a dos grupos. Uno de los grupos recibió una píldora de 200 miligramos de cafeína (el equivalente a una taza grande de café). El otro grupo tomó, sin saberlo, una píldora falsa. Cinco minutos antes, los participantes debían estudiar una serie de imágenes. Durante las siguientes 24 horas les tomaron muestras de saliva para medir la concentración de la sustancia.

Al día siguiente, los voluntarios fueron sometidos a una prueba de memoria relacionada con las imágenes que estudiaron. Aquellos voluntarios que consumieron la píldora de cafeína lograron mejores resultados.

Los neurocientíficos han demostrado, a través de diversos análisis, que nuestros recuerdos son muy inestables en los primeros minutos y horas después de formarse. Un proceso que se conoce como “consolidación” permite que algunos de ellos poco a poco se archiven en nuestra memoria de largo plazo. No está muy claro el efecto fisiológico de la cafeína en estos procesos, pero se sospecha que es una sustancia capaz de aumentar la producción de la norepinefrina, un neurotransmisor químico involucrado en la formación de recuerdos.

Para comprobar los resultados del primer experimento, los investigadores de la Universidad de Johns Hopkins, repitieron la misma prueba pero con dosis de 300 miligramos y 100 miligramos. Cuando la dosis fue más alta el efecto se mantuvo. Con 100 miligramos el efecto desapareció. Pero lo que llamó la atención de los investigadores, más que la dosis fue la relación entre el consumo de cafeína y el tiempo en que se notan sus efectos. Cuando los voluntarios recibieron una píldora de cafeína apenas una hora antes de la prueba para verificar qué recordaban de las imágenes, no se observó ningún resultado. Y cuando la tomaron 48 horas después de estudiar las imágenes, tampoco se observó una mejoría en el rendimiento de la memoria.

A través de su cuenta en Twitter, el neurocientífico Jon Simons cuestionó algunos detalles del análisis estadístico detrás de este estudio. Lo cierto es que un 90% de los habitantes del mundo consumen cafeína en alguna de sus muchas presentaciones. En promedio, un adulto en Estados Unidos toma unos 200 miligramos al día. Más allá de las certezas científicas, parece que cada uno encuentra algún beneficio en este viejo hábito.