Crisis en el patrimonio cultural del Parque de San Agustín

Los derechos de las indígenas y de los campesinos de la zona chocan con frecuencia.

En el municipio de San Agustín se encuentra el parque arqueológico epicentro de valiosos vestigios culturales de la civilización indígena agustiniana, pero también es lugar de habitad de comunidades campesinas e indígenas que entraron en choque por tener diferentes necesidades a las que reciben beneficio directo o indirecto de este lugar turístico e histórico.

Han pasado 16 años desde que la Unesco le otorgó en 1995 al parque arqueológico el titulo de Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad. Marcando así la zona con un reconocimiento internacional de una gran dimensión histórica, con un legado y rastro ancestral de una civilización. Esa zona que conserva un espacio de reserva y uso protegido es también lugar de vida y tránsito de comunidades campesina e indígenas.

Ahora esta condición de patrimonio según la Unesco ha entrado en riesgo, ya que en la zona habitan comunidades indígenas y campesinas que hacen uso de la zona de protección del parque, específicamente pide el cierre de una vía. Ésta se ha vuelto el punto de discordia, es una carretera que comparte la comunidad. Ha producido un conflicto y un choque de intereses entre quienes se benefician directa e indirectamente del parque y los habitantes del lugar para quienes es indispensable la movilidad por la zona.

José Elías habitante de San Agustín que se beneficia del turismo reconoce la importancia que se mantenga el carácter de patrimonio por las ventajas que representa este sector en la económica local. Para parte de la población la pugna por una vía no puede afectar esa dimensión, ya que es el eco del patrimonio de la humanidad que impulsa el desarrollo económico del sector.

Una vía de algo más de 200 metros que efectivamente la comunidad indígena de los Yanaconas utiliza, ya que lleva directamente y está ahí a un costado del resguardo indígena, zona campesina de la vereda Nueva Zelanda. Son 120 familias con 410 personas la que conforman esta comunidad.

Esta es una vía que pasa por terrenos del parque y a sus lados tiene una división con cercos, se evidencia grandes matorrales sin mayor cuidado. Contrario a lo que dice el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICANH, adminitrador dek Parque, esta vía no fue construida por la comunidad indígena, sólo la mantuvieron. A esta comunidad se le ha querido estigmatizar como culpable de esta situación que pone en riesgo el Parque. Sin embargo al costado de esta vía está el reflejo de lo que alguna vez fue un puesto de control de la policía en predios de dicho parque. Lo que confirma que la vía en ningún momento fue hecha por la comunidad indígena como afirma Jair Quinayas, Taita del resguardo, “Aquí había un camino real que se hizo vía para la policía, incluso se hizo un helipuerto”.

La comunidad asegura que hace uso de esa vía porque está en mejor estado, si bien reconoce que hay otra carretera por la que pueden transitar, ésta se encuentra en pésimas condiciones. Es decir que la vía se vuelve útil y necesaria, el campesino Carlos Ordoñez que lleva 40 años en la zona asegura que la vía es eficaz para sacar los productos que cultivan, también para coger el bus que va al pueblo y facilita el acceso a los niños de la zona que transitan para la escuela ubicada en el resguardo. “incluso es una vía útil para el turista, por aquí pasan caballos que llevan a la Chaquira”.

Es una carretera que los lleva a su territorio, para ellos es su tierra porque desde su cosmovisión la tierra no tiene porque tener intereses particulares, por eso sienten el derecho de poder utilizarla, más cuando ya está creada y es útil para mantener sus condiciones de vida. Jair Quinayas aclara, “esta tierra ha sido de nuestros ancestros”. Hace parte de los derechos de una comunidad que si bien lleva en la zona como resguardo 13 años. Siempre familias indígenas del Cauca han caminado y habitado ese territorio. Tienen tanto y los mismos derechos que la comunidad que se beneficia del turismo.

Esta vía no debe representar mayor daño al bien arqueológico, ya que si lo puso en riesgo, es inevitable mantener algún vestigio ahí, sí lo hay. Además si representaba riesgo, tuvo que ser investigado, ya que en ese espacio no se ha hecho ninguna investigación que conduzca al descubrimiento y hallazgo arqueológico. Es tanto así que se nota el descuido de los predios y el abandono en el que se encuentran y al que la comunidad de la zona no tiene ninguna injerencia. Si era una vía que ponía en riesgo el patrimonio ésta se tuvo que haber cerrado antes, nunca se tuvo que haber abierto por el mismo Gobierno. Luego de tanto tiempo de la vía a esta altura el riesgo que puede presentar en conservación del parque es mínimo.

Según Jair se le quiere echar el agua sucia a la comunidad, pero para él son celos políticos de quienes no conocen la historia, “ellos ven sola la parte económica del negocio, pero no la preservación”. Hay un abandono de Parque y la comunidad de la zona manifiesta que se les quieren tirar la pelota a ellos y culparlos de las condiciones en la que se encuentra, “si se trata de conservación del patrimonio son ellos mismo los que no conservan, agrega el Taita.

El gobernador del Cabildo, Albeiro Hoyos asegura que a diferencia de los que viven del turismo, ellos no reciben nada del parque, eso representa para nosotros un interés espiritual y no un fin económico. Es la cosmovisión indígena y el respeto de sus derechos en el que mantienen una convivencia con la naturaleza, quizás ellos más que nadie saben cómo proteger sus recursos naturales y también respetar las figuras arqueológicas. “No se ve la inversión del recaudo de visitantes al parque, no hay un arreglo de la vía principal y hasta los pequeños hoteleros se ven afectados con grandes hoteles que se construyen”, agrega el Gobernador.

Ricardo Hurtado Coordinador del Comité cívico, afirma que los interés de los indígenas son un motivo del problema, pero no la única preocupación, hay una falta de manejo de preservación. Él ve como un riesgo la adjudicación de tierras a 55 familias indígenas del Cauca en zona arqueológica La Perdiz en San Agustín, “ya hemos tenido malas experiencias con los indígenas que no tienen mayor sentido de la conservación”.

Necesidad de acuerdos que respeten los derechos de los dos sectores en choque

La comunidad del resguardo está dispuesta a luchar por esa vía que si bien es terreno del parque, también responde a unas necesidades de la comunidad en una zona que ancestralmente ha sido indígena. En este momento se espera el fallo en segunda instancia de una tutela, luego que el Juzgado Municipal de San Agustín fallara en contra de la demanda de la comunidad indígena.

Muestra de esa defensa fue el choque que se tuvo con la fuerza armada que venía a cerrar la vía luego que lo ordenara el alcalde Carlos Andrés Facundo Ortega y ellos lo impidieron. En tal acto resultaron heridos varios miembros de esa comunidad. Aún así establecen que llegarán acuerdos en lo que logren un beneficio. “Nosotros al menos queremos la vía para ciclas, animales y caminar”, asegura el gobernador. Sin duda esto representa una intervención en la otra vía que debe satisfacer por completo la movilidad y acceso a la zona, lo que garantiza condiciones de vida digna, así como el respeto al patrimonio de la Humanidad.

Lo que daría pasó a medidas de recuperación de estado natural de la zona, a la recuperación ambiental, acompañado de planes que garanticen los derechos de la comunidad campesina e indígena sin crear choque y conflicto con el sector que se beneficia del turismo.

Más allá de la vía, urgente políticas de conservación

 

Sin embargo, el tema no se queda sólo en esa vía. Tiene mayor dimensiones, ya que son otras dos las vías que colindan con predios del Parque. Hay un camino de herraje con un terraplén histórico que pasa por el frente del parque y es paso de motos, tránsito peatonal y caballos para los campesinos.

La otra es la que le da continuidad a la vía de acceso al parque, es decir que la misma vía de acceso al parque representa el mismo riesgo por el que hoy se pone en discusión y disputa la condición de patrimonio. Es claro que la construcción de esta vía principal del parque, también contradice los intereses de conservación de la zona como patrimonio. Si bien era indispensable para implementar el turismo, se construyó en zona perimetral de vestigios de asentamiento indígena. Es Indispensable ésta para el turismo y acceso al parque como la de los 200 metros o la de terraplén para la comunidad indígena y campesina. Son dos beneficios diferentes, pero tan importantes y con dimisiones para cada sector. Es decir que una responde al interés del parque, y del turismo y las otras a los intereses de campesino e indígenas que deben tener los mismos beneficios de acceso.

 

Mantener el patrimonio no implica una pugna por una vía, implica una estructura idónea del espacio, construir otras vía de acceso que beneficien a la comunidad y que no pongan en riesgo la conservación del perímetro del parque, sin afectar al uno o al otro. Es decir garantizar las condiciones para que las comunidades mantengan sus actividades económicas y de vida.

Para Gabriela Calderón del Comité Cívico por la Defensa del Patrimonio, la crisis en la que se encuentra es por una falta de políticas educativas que lleven a tener un mayor conocimiento por el patrimonio. Es decir que no se tiene claridad sobre la dimensión que representa los vestigios de la zona, “es que el problema va desde el turista que llega destruye, contamina y de los pobladores del lugar que no reconocen la importancia histórica del estatuario y no propenden a su conservación”. Gabriela asegura que falta un una identidad y hasta huilensidad, “los turistas de la región son lo que más dañan, hay una ignorancia frente al patrimonio”.

Evidencia de lo anterior son hechos como las dos esculturas que fueron pintadas de colores afectando la pigmentación original o como campesinos en una escuela revolvieron pintura en un sarcófago. Es una falta de política integral de preservación e información tanto con habitantes de la zona como turistas que deben ser propiciadas desde el compromiso de la administración pública.

 

Frente al abandono, llamado a la identidad

La comunidad asegura que sitios como la Chaquira, las estatuas de la vereda Gaitana donde está el cementerio Quimbaya son campos abiertos que se encuentran en abandono estatal, sin mayor preservación. Por eso frente a esta situación y la del riesgo de titulo de patrimonio del parque se creó el Comité Cívico por la Defensa del Patrimonio del Parque Arqueológico de San Agustín, conformado por diferentes ciudadanos y organizaciones. Éste responde a la necesidad de conservar la identidad en tiempo de modernidad, hace un llamado a la protección y conservación del patrimonio cultural de la nación, el agustiniano. Regido por sostenibilidad desde lo ambiental y cultural con políticas estatales que garanticen la protección.

Por Neyder Salazar, colaborador de Soyperiodista.com

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