Origen y concepto de soberanía

Abordar el origen del concepto de soberanía y precisarlo con seguridad es arriesgado,  pues se encuentra uno con varios autores que dirimen en la época exacta en que se originó tal concepto; por lo tanto daré a conocer los principales factores que le dieron origen, de tal manera que apliquemos las nociones en la actualidad.

En la Edad Media el príncipe era considerado el soberano ya que sus súbditos no podían apelar a una autoridad más alta. Es hasta el siglo XVI cuando se construye sistemáticamente el concepto de soberanía con base en la presencia del Estado moderno, centralizado y burocrático.
La soberanía no se concibió en una doctrina o en una teoría, sino que fue el producto de la realidad.

Tres cuartos de siglo más tarde, en el Leviathan, su autor escribe enfáticamente que el poder soberano debe ser tan grande como los hombres se lo imaginen. Y fue así como se extrajo el concepto de soberanía del campo de la teoría jurídica para introducirlo en la ciencia política.

Rosseau, dio paso a la Revolución Francesa afirmando que el soberano es la colectividad o pueblo, y esta da origen al poder enajenando sus derechos a favor de la autoridad. Cada ciudadano es soberano y súbdito al mismo tiempo, ya que contribuye tanto a crear la autoridad y a formar parte de ella, en cuanto mediante su propia voluntad dio origen a ésta, y por otro lado es súbdito de esa misma autoridad, en cuanto se obliga a obedecerla.

Así, según Rousseau, todos serían libres e iguales, puesto que nadie obedecería o sería mandado por un individuo en específico, sino que sería un sujeto indeterminado, que sería la voluntad general.  La voluntad general tiene el poder soberano, es decir, aquella que señala lo correcto y verdadero, y aquellas minorías deberían acatar en conformidad de lo que dice la voluntad colectiva.

A  partir del siglo XVII, se empezaron a dar los pasos en la teoría política para construir una noción objetiva que evitara concebirla como absoluta. Este proceso es considerado por Heller como “despersonificación de la soberanía” en los siguientes términos “Esta despersonificación se lleva a cabo con el propósito de dejarla a salvo del arbitrio de la voluntad personal, se consolida con la aparición del estado de derecho, en el que toda subjetividad debe estar bajo la entraña de una norma jurídica. En este sentido Max Weber considera que a partir de la concepción rusoniana de la voluntad general, “el Estado de derecho de contenido material fue sustituido por una forma racional de dominio, caracterizada porque siempre y en todo lugar, se debe únicamente a una obediencia impersonal, a una competencia objetiva, de tal manera que cada gobernante esta solamente subordinado a un orden legal, impersonal, racional, y cada gobernado obedece exclusivamente al derecho” .

Durante el siglo XVIII, tal como lo recogen autores como Bodino y Vattel, los monarcas ven en la teoría de la soberanía la justificación de su absolutismo. En esta etapa el concepto de soberanía tiende a ser absoluto, pero aún los teóricos del tema sostienen que debe ejercerse dentro del respeto al derecho de gentes y del derecho natural. Posteriormente, como resultado de las relaciones de interacción e interdependencia entre Estados, surgen límites al absolutismo justificados por la necesidad de preservar la coexistencia pacífica entre sujetos iguales de derecho internacional. Una manifestación concreta de esto se encuentra en el Artículo 2, párrafo 1, de la Carta de Naciones Unidas. Un tercer momento de la evolución de este concepto se caracteriza por el reconocimiento de límites adicionales a la soberanía, justificados por la necesidad de respetar valores protegidos por el derecho internacional, asociados a la dignidad del ser humano, la paz mundial, la democracia y la conservación de la especie humana.

No obstante esta evolución, el principio de la soberanía continúa siendo un pilar del derecho internacional. Por eso, se mantienen constantes tres elementos de la soberanía:

1. El entendimiento de la soberanía como independencia , en especial frente a Estados con pretensiones hegemónicas.

2. La aceptación de que adquirir obligaciones internacionales no compromete la soberanía , así como el reconocimiento de que no se puede invocar la soberanía para retractarse de obligaciones válidamente adquiridas.

3.La reafirmación del principio de inmediación según el cual el ejercicio de la soberanía del Estado está sometido, sin intermediación del poder de otro Estado, al derecho internacional.

El concepto de soberanía se refiere al uso del poder de mando o del control político que se ejerce en distintas formas de asociación humana y que implica la existencia de algún tipo de gobierno independiente que se apoya en la racionalización jurídica del poder.

La soberanía incorpora la noción de legitimidad en oposición al uso arbitrario del poder por parte de los actores que se amparan en la fuerza y en la coerción para imponerse sobre los demás. Implica entonces la transformación de la fuerza en poder legítimo. El paso del poder de hecho al poder de derecho.

Según pronunciamiento de la Corte Constitucional establece respecto al concepto de soberanía que “según el artículo 9 de la Carta, la soberanía rige las relaciones internacionales del Estado colombiano, por lo cual todas las autoridades, en el ejercicio de sus funciones, están obligadas a respetarla y hacerla respetar.

 

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