Tema del dia |6 Feb 2013 - 11:32 pm

Este jueves se cumplen 13 años del Día sin Carro

Lo que falta para incentivar uso del transporte público

La jornada, que genera amores y odios, llama la atención sobre las necesidades de la ciudad en materia de movilidad.

Por: Verónica Téllez Oliveros
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Este año se habilitó la red de ciclovías para unirse a los 376 kilómetros de ciclorruta de la ciudad.
Foto: Archivo
Este año se habilitó la red de ciclovías para unirse a los 376 kilómetros de ciclorruta de la ciudad.

“El problema de los carros es que no van a caber. No importa cuántos puentes hagamos, va a haber un trancón total con una polución terrible”, dijo el entonces alcalde Enrique Peñalosa, a propósito del primer Día sin Carro. Han pasado 13 años desde que más de 700 mil bogotanos aprobaron la iniciativa, mediante consulta popular, que fue ideada por el mandatario como una estrategia para repensar un modelo de sociedad con mayor movilidad e integración.

Luego de más de una década el ejercicio resulta una norma molesta para algunos, incluso muchos no comprenden por y para qué seguimos con la medida si no hay avances en transporte.

“El Día sin Carro sigue demostrando que la ciudad puede moverse sin carro. De hecho, el 80% de los bogotanos no lo usan en sus viajes diarios”, dice Darío Hidalgo, director de investigación y práctica de Embarq, el Centro de Transporte Sustentable del Instituto de Recursos Mundiales.

Precisamente él forma parte del comité de expertos que cada año elige a la ciudad ganadora del Premio al Transporte Sustentable, que en 2004 ganó la capital por la jornada del Día sin Carro, el desarrollo de la red de ciclorrutas y la implementación del Transmilenio. Eran momentos en los que la capital daba pasos hacia ese sueño de tener un buen sistema de transporte y en los que la palabra movilidad, que no sólo contempla el hecho de trasladarse de un lugar a otro, era cada vez más popular entre expertos y gobernantes.

Más adelante, en 2006, la administración fijó directrices como el Plan Maestro de Movilidad. Éste determinó metas sobre movilidad sostenible, prioridad al peatón, integración de los modos de transporte, entre otros factores.

En el primer Día sin Carro (24 de febrero de 2000), había 665.600 carros en la capital con 6 millones de habitantes. Hoy hay cerca de 7,5 millones de ciudadanos y la cantidad de vehículos particulares aumentó más del doble, pues hay 1’590.000, según cifras de la Secretaría de Movilidad. El incremento acelerado en el parque automotor no es sólo una amenaza para el ambiente, sino también para la habitabilidad, la eficacia y la seguridad de la capital colombiana.

Puede que para muchos ciudadanos el Día sin Carro incomode por tener que subirse a un bus o usar el Transmilenio. Lo realmente catastrófico es el panorama de accidentalidad vial en la capital. Las muertes en las calles tuvieron un incremento del 1,6%, al pasar de 562 en 2011, a 571 en 2012, según cifras de la misma entidad. Un balance que motivó el pronunciamiento de la veedora distrital, Adriana Córdoba.

“Ahora que la ciudad ha enfrentado, con resultados positivos, la reducción de las muertes violentas por homicidio, se debería atacar y reducir el número de víctimas en eventos de tránsito”, dijo la veedora en la columna “¿Accidentalidad o violencia vial?”, publicada hace dos días por este diario. “Acá hay un tema grave de agresividad, los conductores bogotanos en los últimos años son más violentos, indisciplinados y el tema de cultura ciudadana se perdió”, añadió Ricardo Montezuma, director de la Fundación Ciudad Humana.

Otro argumento de quienes se resisten a dejar de usar el vehículo particular, es la falta de un transporte público eficaz y cómodo. Esta es una de las tareas atrasadas en la ciudad, sobre todo desde hace seis años cuando surgió la idea de implementar un Sistema Integrado de Transporte Público.

El plan debía haber comenzado en 2010, pero por cuenta de la operación del cartel de la contratación, de la administración de Samuel Moreno, sólo hasta el año pasado comenzó la modesta implementación del modelo que pretende revolucionar el modo de transportarse en la ciudad. Hoy tenemos cerca de 700 buses del sistema rodando en las calles, pero aún falta información sobre el sistema para que los ciudadanos lo conozcan.

Si la ciudad quiere tener usuarios del transporte público, debe acelerar su organización. “Un sistema de transporte público metropolitano no estructurado, en una jerarquía adecuada, no será apreciado por el público como un medio de transporte atractivo, que resulta inevitablemente en la puesta en peligro de la aceptación y pérdida de usuarios”, resaltan los investigadores Carlos Pardo, Juan Pablo Bocarejo y Gregor Wessels, en su libro Bogotá 21. Hacia una metrópoli de clase mundial orientada al transporte público.

Este tipo de rezagos deben ser un motivo más para que la administración tome medidas en el asunto, organice los argumentos técnicos para emprender proyectos como el metro ligero por la 7ª y estructure la intermodalidad necesitada. En 2013 el Distrito tiene un reto enorme: conseguir que el Concejo apruebe los recursos de más de $1 billón para construir los modos férreos que pretende. Un plan que se atrasó en 2011 en medio de la puja política del alcalde Gustavo Petro con esa corporación. La principal razón de los cabildantes para atacar la propuesta fue la falta de estudios y sustento técnico, una de las debilidades por las que se ha caracterizado este gobierno.

También es importante mejorar y continuar los proyectos existentes. Transmilenio es el mayor ejemplo de ello, pues en las dos administraciones anteriores no tuvo avances significativos. “Desde hace tres años el sistema debía tener construidos 220 kilómetros de carriles exclusivos, de los cuales hoy sólo hay 84 de Fases I y II, y 20 de la Fase III, que apenas suman 104 kilómetros”, anota Hidalgo. Un rezago importante, si se tienen en cuenta que para 2016 el sistema deberá tener ocho fases implementadas con 360 kilómetros.

Pero este no es un argumento suficiente para no utilizar el transporte público o las alternativas como la bicicleta. Peñalosa señala que precisamente el 20% de los usuarios del sistema de transporte masivo tienen carro.

Los cambios que ha motivado el Día sin Carro tal vez sean imperceptibles, pero incluso aquellos que en un principio pensaron verse afectados con la medida, como los comerciantes, hoy preparan ofertas y actividades para atraer al público. “Según datos estadísticos del sector de bicicletas de Fenalco Bogotá, en los últimos dos años las ventas se han incrementado en un 20%. Por tipo de bicicletas, las de carrera y montaña han sido las más vendidas”, indicó el gremio mediante un comunicado.

Sin embargo, Fenalco resaltó que la preocupación que persiste es la problemática de los usuarios de bicicletas por la falta de cultura ciudadana (invasión de peatones, motos y vendedores informales), inseguridad y falta de cicloparqueaderos. Esta administración trabaja en un plan para mejorar las vías para este modo de transporte y crear nuevos tramos que compartirán espacio con los carros particulares.

Más allá de los resultados, el Día sin Carro sigue siendo la oportunidad para discutir acerca del modelo de sociedad que necesita la capital y recuerda los enormes retos que tenemos en materia de desarrollo urbano.

Para los expertos de Bogotá 21, ubicar los centros de trabajo y comerciales cerca de los residenciales ayuda a que las personas reduzcan su necesidad de viajar. Y si hay transporte público cerca, los ciudadanos se pueden animar a caminar o usar la bicicleta. El resultado puede ser un desarrollo sostenible que garantice la calidad de vida de los 12 millones de bogotanos que se esperan para 2025.

Por: Verónica Téllez Oliveros
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UnNuevoPais

Vie, 02/08/2013 - 05:41
España tiene en Europa: la segunda mejor malla vial, el mejor metro, de los mejores servicios de trenes, en alta velocidad son líderes. Las ciudades tienen una excelente red de autobuses. Hace 40 años estaba como Colombia, excepcion del metro ya casi con 100 años. las claves de transformación: Gestión y propiedad mayoritaria del Estado, rigurosidad en el control de la inversión y la contratación, vigilancia, bien intencionada o no entre partidos políticos, erradicación de la pobreza extrema y alta culturización. En Colombia tenemos que modificar el modelo de Estado ineficiente y corrupto, asi si avanzaremos.
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EDIFAC

Jue, 02/07/2013 - 19:41
Excelente la idea del SITP, pero un desastre, pésimo el sistema de planeación y diseño de las rutas de esas busetas. No hay que preguntarse quién paga el lucro cesante representado por esos vehículos que van siempre vacíos, que el usuario no aborda bien porque no conoce cómo opera o sencillamente porque NO LE SIRVE LA RUTA...
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EDIFAC

Jue, 02/07/2013 - 19:30
El famoso día sin carro hoy no es más que un sofisma de distracción, no refleja ningún beneficio significativo para la ciudad y sus habitantes. En cambio es preocupante de qué forma se han perdido los logros alcanzados en administraciones anteriores a las tres últimas. Por ejemplo, la recuperación del espacio público. Hoy, como hace unos cuantos años atrás, el peatón se ve obligado a "torear" los vehículos en las calles porque no puede transitar por los andenes que están invadidos por vendedores ambulantes. Y ni qué decir de los puentes peatonales... Qué desorden, señores de la "inmovilidad"...
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delosreyescamelo@gmail.com

Jue, 02/07/2013 - 16:16
La movilidad es punto de confrontación entre Gobierno Nacional y administraciones municipales; éstas no tienen cómo construir las vías que requieren la movilización de los vehiculos que aquel permite importar, o producir, ora resultado de TLC, ora para incentivar la nacional industria, y por ende el empleo. En Bogotá, la construcción de vias crece a menos del 1%; mientras que, ingresan nuevos vehiculos, la mayoría particulares, a sus calles a un ritmo del 23%. Razón por la cual, el "trancón", siempre tenderá a incrementarse. Los paleativos aplicados, que no soluciones, son acabaleros, en lo que ambos entes están de acuerdo, a más impuestos más ingresos tributarios, locales y nacionales. Se basan en nuestra idiosincracia colombiana, según la cual tener carro nos da status de superioridad.
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jotawill

Jue, 02/07/2013 - 16:56
El Señor de los Reyes tiene mucha razon. No se necesita ser un matematico o cientifico para darse uno cuenta que si la construccion de vias crece al 1% y el ingreso de carros crece al 23% es literalmente imposible resolver el problema de movilidad de Bogotá. Pero hay que poner el dedo en donde radica el problema. Ninguna ciudad en el mundo puede construir vias indefinidamente. El ingreso de carros se tiene que controlar. La gente cree que tiene el derecho a comprar todos los carros que quiera. Pues no! Porque el derecho de esa persona termina donde comienzan los de los demas ciudadanos. Si yo pongo tres o mas carros en una via, lo que estoy haciendo es quitarle esos espacios a mis conciudadanos. El numero de carros que puede manejar Bogota es limitado. Ese limite ya llegó.
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kirios

Jue, 02/07/2013 - 14:02
Desde Garzon,los sanchores son los que dirigen la ciudad y por eso va para atrás pues su mentalidad no va más allá de las cuatro paredes de su cuchitril.Se requiere un alcalde con vision global, capaz de posicionar la ciudad acorde con las exigencias del mundo contemporáneo.
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ramon_mantilla

Jue, 02/07/2013 - 11:50
Me bajaré del carro con gusto, cuando haya un sistema de transporte masivo, cómodo, digno, rápido, puntual, seguro, limpio. Mientras tanto prefiero el trancon desde la seguridad y comodidad de mi carro. Hay que nivelar por arriba, esto en términos prácticos significa ofrecer al estrato 1 un transporte masivo estrato 10 (a precios de estrato 1). Lo que no se puede pretender es que al señor estrato 5 y 6 se le pida que use un sistema de transporte masivo estrato 3, no tendría motivos para hacerlo. Hay que dejar tanta retorica y ser prácticos.
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jotawill

Jue, 02/07/2013 - 11:19
No se si es que los Bogotanos son literalmente unos "retrasados" mentales, pero lo parecen porque este articulo es como un "calentado" que se guardo en la nevera hace varios años y que ahora se pone en la mesa como si fuera algo recien hecho. Todo lo que se dice aquí ya se ha dicho una y mil veces. Lo que no entiende los bogotanos es que mientras que no se establezca una entidad de transito tipo Metropolitian Transit Authority como existen en otras partes del mundo, independiente de toda influencia politica, capaz de trascender el periodo del alcalde y tomar decisiones por su propia cuenta en base a verdaderos criterios de transporte, no al capricho del alcalducho de turno, no vamos a llegar a ninguna parte. El hecho de que aqui todo lo politizamos es la razon detras de nuestro fracaso
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Focasno

Jue, 02/07/2013 - 10:44
De hecho Bogotá es la ciudad "SIN". - Sin carro - Sin movilidad - Sin recogedores de basuras y lo que es peor - SIN ALCALDE
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Maose

Jue, 02/07/2013 - 09:43
Desde que Transmilenio comenzó a circular por la Calle 26 el uso de mi vehículo se ha menguado drásticamente y ahora permanece en el aparcadero inmóvi casi toda la semana. Sólo lo saco en contadas ocasiones para diligencias puntuales, en especial los fines de semana. Eso me demuestra que en mi caso sólo faltaba que me ofrecieron un servicio de mucho mejor calidad (así TM diste del ser el ideal) que el obsoleto y ruinoso sistema de transporte tradicional. Mi percepción es que en Bogotá poseer y conducir vehículo es un martirio dadas la estrechez de las vías, su mal estado, la indisciplina colectiva, la mala señalización y la agresiva forma de conducir de la gran mayoría de los conductores. ¡Movilizarse por Bogotá es un atropello donde la amabilidad y cortesía siempre faltan!
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vasayon

Jue, 02/07/2013 - 08:55
Que tal la propuesta de los "expertos de Bogotá 21", que pongan los sitios de trabajo cerca de las viviendas pak se vallan a pié ...."que bestias "..tendr´´an idea de los que es un POT?????, l amanera más eficas de incertivar el no uso de carro es un transporte público "barato" y para eso tiene que haber un subsidio..... es lo que ha resultado en las grandes ciudades , junto con otras estragias como el tranporte en cicla y las calles peatonales, debería emular caso de metropilis que han solucionado ese problema que en ningun caso se han centros de trabajo cerac a los residenciales.....sentido común por favor ¡¡¡
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constantinokavafis

Jue, 02/07/2013 - 08:48
El día sin carro no sirve absolutamente para nada sino para quebrar negocios y hacerle la vida mas difícil a la gente. cómo se espera que alguien que vive al sur y tabaja en Chia pueda llegar a su trabajo? en bicicleta? Igual el impacto es mínimo en el medio ambiente pues los buses de servicio público son verdaderas chimeneas con ruedas. Un´sólo día de ésta jornada no mitiga el impacto contaminante en la ciudad. Eso sólo fué una de las tantas estupideces de Peñalosa.
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Maose

Jue, 02/07/2013 - 09:48
Disto de su opinión en el aspecto de que no sirve para nada. No creo que por un día los negocios que ven disminuidas sus entradas se vayan a quebrar. Si bien es cierto que los buses contaminan, no es menos cierto que el parque automotor particular contamina más dado que supera en más de 10 veces la flota de servicio público, eso lo puede consultar en la página de la Secretaría del Medio Ambiente. Y lo que afirma de que un solo día poco mitiga es muy cierto, ¡por eso debería pensarse en que sean más días en el año! :-)
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kenicoar65

Jue, 02/07/2013 - 04:40
El problema no solo es de infraestructura entre otros sino de seguridad. Donde puedes dejar la bicicleta sin que se la roben o desvalijen. COLOMBNIA ES INVIABLE.
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opinador20

Jue, 02/07/2013 - 01:30
Aprendan cómo habla un corrupto: el doble de carros es una amenaza para todos, bueno y si es el doble de carros no es el doble de recaudo de impuestos? Igual no les conviene dejar de matricular por eso pusieron la tercermundista regla del pico y placa y solucionado platica para la burocracia corrupta y que no puedan sacar los coches......si quieren ver obras de movilidad que vean Discovery Channel.
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poemwriter

Jue, 02/07/2013 - 00:40
Y no quiero caer el el viejo, agotador y monocromatico dilema del uribismo, santismo, etc. Esto va mas allá de cualquier ideología política, Bogotá está retrocediendo, es la curda verdad y me apena mucho porque es mi ciudad. Nada que le ponen un impuesto como freno a la venta acelerada de automóviles, la seguridad va disminuyendo, pero no disminuye la contaminación, la gente cada ve está mas grosera, cada vez mas hay mas y mas acumulación de gente en espacios que no cambian , se perdió la tranquilidad de ir a cualquier parte, ya hasta roban en los Transmilenios y es peor si va a pie, en cicla o en bus. Mas que culpar al alcalde, culpense a ustedes mismos por escoger alcaldes que no se ajusta al alcalde que necesita Bogotá.
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Maose

Jue, 02/07/2013 - 09:51
De acuerdo con su opinión. :-(
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poemwriter

Jue, 02/07/2013 - 00:33
Igual la culpa la tienen los bogotanos al elegir a sus gobernantes. Peñalosa pudo ser un ladrón o lo que fuera, pero Bogotá estaba cambiando estructuralmente durante su alcaldía, Mockus promovía la cultura ciudadana... El declive empezó con Lucho Garzón, los bogotanos se dejaron llevar por el auge de la centro-izquierda y se ha ido repitiendo. Se admite que Petro ha hecho un par de cosas interesantes, pero Bogotá no necesita un alcalde humanitario, sino un alcalde progresista, Bogotá no es cualquier pueblo, es una de las capitales latinoamericanas mas grandes. Pero bueno, el pueblo escoge a sus dirigentes, el pueblo recibe lo que votaron.

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