El inventario de las tierras

Primer punto del acuerdo.

‘Rodrigo Granda’ e ‘Iván Márquez’ en La Habana (Cuba). / EFE
‘Rodrigo Granda’ e ‘Iván Márquez’ en La Habana (Cuba). / EFE

El desarrollo rural, el uso y la propiedad de la tierra eran tal vez los puntos más difíciles para sacar adelante el proceso de paz entre el Gobierno y las Farc, por eso se requirieron más de cuatro meses de discusión y seis etapas de diálogo para llegar a un principio de acuerdo.

Es este el primer gran paso que se da desde La Habana (Cuba) en el camino hacia la paz.

La decisión es clara, levantar un registro catastral de predios agrícolas en el país con el cual se pueda establecer realmente qué uso se le está dando a la tierra, quiénes son los verdaderos dueños y cómo se puede lograr el otorgamiento de predios del Estado a campesinos para enfocar el desarrollo agrícola. Esta titulación tendría que estar acompañada de proyectos sostenibles, acceso a créditos, bienes públicos, educación y salud.

Además, una de las prioridades de esta actualización catastral es la recuperación de tierras que están en manos ilegales, bien sea por desplazamiento armado, empleados para cultivos ilícitos o que estén en poder de quienes se han apropiado de los baldíos del Estado.

Por eso el jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle Lombana, reconoció que es precisamente la problemática de la tierra la que necesita transformaciones que contribuyan al final del conflicto. “Se ha avanzado en el diseño de programas e instrumentos de recuperación de tierras en manos de ilegales y acceso por parte de los campesinos que carecen de ella o que la poseen de manera insuficiente”.

Fue tan importante este punto en la mesa de negociación, que incluso las tensiones se hicieron públicas, fue el momento en el que el presidente Juan Manuel Santos calificó a las Farc de despojadores de la tierra.

La guerrilla se niega a ser calificada protagonistas del despojo en el país, por eso la conclusión en la mesa fue que este complejo proceso de inventario de tierras contará con veeduría internacional, participación de las comunidades rurales, representantes del agro y la academia para establecer la realidad de la problemática de tierras.

También se establecerá un censo de tierras de minorías indígenas y negritudes. Toda esta información será manejada a través de lo que han denominado como Sistema de Información Catastral Integral.