A 300 metros de 'Timochenko'

Un miembro de la Embajada de EE.UU. visitó, en marzo de 2006, la ciudad de Cúcuta (Norte de Santander).Durante su visita fue informado de que el Ejército había estado muy cerca de capturar a alias ‘Timochenko’.

En marzo de 2006 la Embajada de los Estados Unidos quiso saber en qué estado se encontraba la frontera colombo-venezolana y con ese fin envió un miembro de su oficina a la ciudad de Cúcuta (Norte de Santander), para que se reuniera con las autoridades locales y discutiera con ellas todo lo que pudiera al respecto.

En un cable diplomático del 8 de marzo de ese año, el enviado de la Embajada le contó a Washington todos los pormenores de su visita, entre ellos el descubrimiento de que, a diferencia de las tropas del Ejército colombiano en el sur del país, aquellas ubicadas en la frontera con Venezuela no podían realizar persecuciones en caliente y que, por esa razón, los militares no habían podido capturar al comandante fariano Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, un día en el que lo vieron en la localidad venezolana de Tres Bocas, a escasos 300 metros de las tropas colombianas.

Menciona el cable de la Embajada que los detalles de ese día se los contó al funcionario diplomático el coronel José Fernando Mejía, entonces comandante de la Brigada 30 del Ejército con sede en Norte de Santander. Según el cable, el coronel Mejía refirió que semanas antes sus superiores le habían ordenado que si miembros de las Farc cruzaban la frontera no los persiguiera y que por eso cuando tropas bajo su mando divisaron a alias Timochenko, se abstuvieron de capturarlo y prefirieron llamar a Bogotá para que se les permitiera hacerlo.

Agregó el uniformado que mientras esperaban el visto bueno de Bogotá, vieron un helicóptero del Ejército venezolano que aterrizó muy cerca de donde el comandante guerrillero se encontraba y descargó suministros para él y los demás miembros de las Farc que allí se encontraban.

Luego recibieron la respuesta del comando en Bogotá, pero en ésta no se hizo otra cosa que reiterar la orden de no perseguir a los guerrilleros y se instó al coronel Mejía a abstenerse de actuar, hecho que fue profundamente lamentado por el uniformado, que además señaló que la relación con sus contrapartes venezolanos se reducía apenas a una que otra llamada por teléfono celular.

No obstante, no todo lo que le contó el coronel Mejía al funcionario de la Embajada fue malo. Menciona el cable diplomático que el uniformado se mostró complacido con la llegada de 900 nuevos efectivos para contrarrestar la acción de los grupos armados en esa zona del país, la que el coronel Mejía describió como muy atractiva para los criminales.

Además de reunirse con el coronel Mejía, el enviado de la Embajada estadounidense platicó también con el entonces gobernador de Norte de Santander, Luis Miguel Morelli, y con la cónsul de Colombia en San Antonio (Venezuela), Luz Stella Yáñez, quienes le dijeron que había información de que, en un hecho con pocos precedentes, el presidente venezolano, Hugo Chávez, visitaría la frontera colombo-venezolana para reunirse, presuntamente, con el entonces senador del Polo Democrático Alternativo Gustavo Petro, con el supuesto fin de ayudar a las fuerzas de izquierda de nuestro país, aunque ese encuentro nunca se dio.

Dos años después de este cable diplomático, tropas colombianas, entraron a territorio ecuatoriano y dieron de baja al canciller de las Farc, Raúl Reyes, en un hecho que fue calificado por las autoridades del vecino país como una violación a la soberanía y que generó una crisis diplomática con los gobiernos de Rafael Correa y Hugo Chávez.

La crisis escaló hasta el punto de que el gobierno venezolano decidió militarizar la frontera con Colombia, mientras que el Gobierno colombiano lo denunciaba por no capturar a varios líderes guerrilleros que presuntamente estarían en ese país. La pregunta sería: ¿Qué habría sucedido si el coronel Mejía hubiera decidido capturar a alias Timochenko en suelo venezolano? Hoy, ‘Timochenko’ es uno de los hombres fuertes de las Farc y está en la baraja para reemplazar a Alfonso Cano, aunque se da por descontado que el nuevo número uno de esa organización guerrillera sea alias Iván Márquez.