Las quejas del IICA por AIS

En pleno escándalo de AIS, voceros del IICA expresaron su preocupación de que los usaran como chivo expiatorio. Exministro Fernández habría pedido sacrificar a un empleado para culparlo.

Con la imputación de cargos contra el exministro de Agricultura Andrés Felipe Arias, el escándalo de Agro Ingreso Seguro (AIS) llegó a su máximo nivel. Entre exfuncionarios, particulares e integrantes del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) van más de 50 procesados. A principios de 2010, cuando el escándalo comenzaba, según un cable de la Embajada de Estados Unidos, la sensación era de que se quería inculpar al IICA y hasta el exministro Andrés Fernández sugirió que así lo asumiera el organismo.

El cable diplomático, fechado en enero de 2010, fue el resultado de una reunión de representantes del IICA con miembros de la Embajada de Estados Unidos para evaluar de qué manera se advertía en el organismo que estaba siendo utilizado por el Ministerio de Agricultura como chivo expiatorio de AIS. En dicha reunión quedó claro que el escándalo estaba afectando la campaña presidencial del exministro Andrés Felipe Arias, pero el tema se orientaba a inculpar al IICA, que evidenció su preocupación por posiblemente  tener que dejar el país.

El director del IICA, Christopher Hansen, y algunos miembros de su equipo acudieron a la Embajada para advertir que su papel en el programa de AIS fue evaluar la viabilidad técnica de los proyectos, especialmente en materia de drenaje e irrigación, pero que había sido el Gobierno colombiano el que había fijado las reglas de juego del programa, y el IICA no podía rechazar los proyectos que tenían como beneficiarios a familias ricas o que  hubieran subdividido las parcelas para obtener más subvenciones del Estado.

Los voceros del IICA, y así lo resaltó el cable diplomático, precisaron que el Ministerio de Agricultura siempre tuvo una plena visión sobre el programa y tomó las decisiones finales respecto de los beneficiarios. No obstante, en defensa del programa AIS, los interlocutores del IICA en la Embajada insistieron en que no había evidencia de que el dinero hubiera sido desviado para fines diferentes a gestores de obras de riego. Por eso creían que AIS era un éxito y el escándalo un escenario de contenido político.

El cable recoge las inquietudes del IICA en el sentido de que la crisis generada por el escándalo partía de una falsa pista señalando como responsable al IICA. E incluso, el reporte a Washington incluyó el comentario de un abogado del IICA, quien advirtió que el entonces ministro de Agricultura, Andrés Fernández, les había pedido que ofrecieran “un empleado de sacrificio” al que el Ministerio  pudiera culpar por lo sucedido. El informe de la Embajada añadió que, por supuesto, el IICA se negó a tal petición.

En ese momento, tal como lo reseñó el cable, ya se habían abierto tres investigaciones. En la Fiscalía, donde se investigaba al exministro Arias, a los beneficiarios del programa y a los contratistas del IICA. En la Contraloría, donde el asunto se estaba concentrando en investigar al IICA, y en la Procuraduría, donde según fuentes del organismo internacional ya no se investigaba a sus empleados. De todos modos, el reporte a Washington detalló que el IICA estaba dispuesto a entregar 20 mil documentos para colaborar con la investigación.

Además, tanto el organismo como la Embajada tenían claro que las investigaciones iban a impactar a todas las partes y ya hacía que el exministro Arias, descrito como el fiel seguidor del expresidente Uribe, cayera en las encuestas del Partido Conservador. La decisión del Gobierno al contratar al IICA había sido garantizar la transparencia y evitar posibles casos de corrupción. La Embajada observó que el IICA había cumplido con la parte técnica, pero no sabía que los fondos de AIS estaban beneficiando a familias prominentes.

En tal sentido, el cable anotó que las argumentaciones de malversación por parte del IICA parecían engañosas y que la circunstancia de que terratenientes ricos estuvieran subdividiendo la tierra para obtener mayores beneficios era una falla del programa AIS. De todos modos, el reporte a Washington expresa  que el IICA les pidió comunicarse con el presidente Uribe para que supiera que Estados Unidos estaba siguiendo el caso muy de cerca  para garantizar que en las investigaciones se respetara el debido proceso.

Además, para que también se entendiera que el daño que se le estaba haciendo a la credibilidad de una organización de tecnócratas no beneficiaba a nadie. Por eso, al tiempo que se sugería convencer al Gobierno colombiano que culpar al IICA no era una estrategia productiva, también se pidió ayuda para garantizar cualquier eventual arbitraje entre el Gobierno y el IICA. En ese momento, según el cable, el IICA estaba buscando también el apoyo de los gobiernos de México y Canadá, que junto con Estados Unidos proveen el 84% del presupuesto del IIICA.

Finalmente, el cable detalló los términos de una misiva enviada por el ministro Andrés Fernández en diciembre de 2009, a través de la cual se notificaba una supuesta falta de cumplimiento del IICA en una fianza con una compañía de seguros. Sobre el particular, los voceros del IICA expresaron que en el contrato con el Gobierno todo posible incumplimiento debía primero resolverse entre las partes, y en este caso no se había tenido en cuenta esta cláusula del convenio, dejando entrever que habría algún esfuerzo para cobrar el dinero.

En tal sentido, el cable concluyó planteando que lo sucedido en este caso y las sugerencias del Gobierno haciendo caso omiso de las inmunidades del personal del IICA como organización pública internacional, lo estaban forzando a considerar el peor de los escenarios: salir de Colombia. Y de concretarse este aspecto, especuló el cable, se iban a afectar directamente los programas de asistencia de la Embajada, ya que el Departamento de Agricultura de EE.UU. utilizaba al IICA para sus proyectos sanitarios y fitosanitarios.

El IICA es un organismo internacional que estimula y promueve el desarrollo agrícola y el bienestar de las poblaciones rurales a través de convenios con distintos gobiernos. En el caso del programa AIS, fue la entidad que apoyó al Ministerio de Agricultura en el desarrollo del programa. Hoy la justicia evalúa qué tanta responsabilidad hubo en ambos frentes y, de conformidad con las versiones del exministro Arias y el exdirector de AIS desde el IICA, Julián Gómez, cada quien atribuye a la otra institución la responsabilidad del polémico programa.

Embargo a exministro Arias

A la anunciada audiencia de formulación de imputación y medida de aseguramiento que solicitó la Fiscalía contra el exministro de Agricultura Andrés Felipe Arias, ahora se suma una nueva decisión que adoptó la Contraloría General de la República: el embargo de sus bienes.

La contralora Sandra Morelli anunció que la determinación hace parte de las investigaciones por posible responsabilidad fiscal que adelantan contra el exministro Arias. Al exfuncionario se le procesa por supuestas irregularidades mientras estuvo al frente de la cartera del agro en el país, como los préstamos a los floricultores, a Miky Ramírez de Finagro y Agro Ingreso Seguro.

El embargo es una medida preventiva en el proceso de primera instancia y no quiere decir que lo hayan declarado responsable fiscalmente por detrimento al Estado, sencillamente se impone para tener bienes asegurados en caso de ser hallado responsable por el posible detrimento.