Por: Mauricio Albarracín

500 milagros que no se repetirían con el referendo

El referendo que pretende prohibir la adopción de niños por parte de personas solteras y parejas del mismo sexo viola el derecho de los niños abandonados a tener una familia. Los promotores del referendo hablan de la “adopción gay”, pero hábilmente esconden que es un referendo que estigmatiza a las personas solteras, viudas y separadas, porque las consideran no aptas para adoptar y formar una familia.

La ciudadanía debe despertar de esta pesadilla fanática y analizar los impactos graves que tiene este referendo en nuestra democracia, en el respeto por los derechos humanos, en la protección de las minorías y en garantía de los derechos de los niños abandonados.

En los últimos 10 años, alrededor de 500 niños han sido adoptados por personas solteras. Esto quiere decir que se cumplió la promesa a 500 niños de tener una familia. Así las cosas en promedio un niño es adoptado por una persona soltera cada semana.

Es una verdad irrefutable que si la reforma constitucional que pretende introducir este referendo es aprobada, menos niños serán adoptados. 500 historias de éxito no existirían. 500 niños seguirían esperando que los adoptaran. 500 milagros que no se repetirían.

La adopción es un acto de amor que permite acceder a otros derechos y posibilidades que carecen los niños bajo la protección del ICBF. No olvidemos que un niño que nunca es adoptado y cumple los 18 años, cuando sale del centro donde se encuentra institucionalizado, no tiene una familia que lo apoye por el resto de su vida. El abandono de los niños es algo que los acompaña para siempre y llena todos sus pensamientos. Si nunca es adoptado, estamos condenando al niño, y luego al adulto, a un absoluto abandono social.

Uno de estos casos de éxito es el de “Panchita” Delgado, una basquetbolista santandereana orgullo el deporte en mi departamento. Ella escribió una carta a Viviane Morales contándole la historia de su adopción, y ahora publicó un conmovedor video para oponerse a esta iniciativa. Panchita define su historia como un milagro de vida: fue encontrada envuelta en una cobija en un barrio de Bucaramanga cuando apenas tenía 3 horas de nacida. Después de pasar por el hospital y por un hogar sustituto, fue adoptada por Esperanza Delgado, una connotada funcionaria pública que dedicó su vida a trabajar por los niños desde el sector educativo y como directora regional del ICBF. Hoy Panchita es un ejemplo de dedicación, amor y educación en valores. ¿Quién puede decir que Panchita no creció en una familia que la amo y le dio lo mejor? ¿Quién puede decir que Esperanza Delgado no fue una mujer generosa y valiente que se atrevió a adoptar a Panchita?

Actualmente, en el ICBF se encuentran alrededor de 13.280 niños y niñas esperando ser adoptados. De ellos, 11.340 son considerados con características especiales como discapacidad (1.857), jóvenes mayores de 18 años con discapacidad (2.651), adolescentes (1.278) y grupos de hermanos (1.531). Estas condiciones hacen que su adopción sea más difícil porque ninguna familia los quiere. Los solicitantes de adopción prefieren niños muy pequeños, sin discapacidad y sin hermanos. Prohibir que los solteros y las parejas del mismo sexo adopten es reducir aún más las posibilidades de que estos niños sean adoptados.

Todos los argumentos contra el referendo le han quitado la máscara al fanatismo. Para impulsar este mecanismo de participación, se invocan los derechos de los niños. Pero, como ha quedado demostrado, prohibir la aplicación de adopción a un grupo importante de personas y de parejas, privará a los niños abandonados de tener una familia.

A los promotores del referendo no le interesan los niños porque, incluso, son capaces de dejarlos sin familia. Los niños aquí son solamente un instrumento para seguir movilizando el miedo. Este referendo empezó siendo un linchamiento público contra gays y lesbianas, pero hoy es un linchamiento más amplio que incluye a las personas solteras, viudas y separadas. Es un linchamiento contra todos aquellos que defendemos la autonomía como guía moral de nuestras vidas. No seamos ingenuos: este referendo no es solamente una herramienta homofóbica, es la expresión de un proyecto político sectario que nos va a afectar a todos. No permitamos que la oscuridad se tome nuestra democracia. Paremos este referendo discriminatorio aquí y ahora.

[email protected] @malbarracin

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