Por: Iván Mejía Álvarez

Apasionante

Todos los emparejamientos de los cuartos de final de la Champions tienen su cuota de pimienta y morbo. Un sorteo durísimo que depara dos grandes clásicos: Bayern-Real Madrid y Juventus-Barcelona, con riesgo y peligro para los gigantes españoles que han ganado las recientes versiones de la “Orejona”.

Enseñados durante los últimos cinco años a peritas en dulce en esta fase, los actuales campeones tendrán que afrontar al poderoso elenco bávaro que dirige Ancelotti, el técnico que les condujo en Lisboa a la décima conquista. Cambio total de escenario para los de Zidane que marchan al frente en su Liga pero no juegan bien, sacan resultados gracias a la poderosa testa de Sergio Ramos, salvando los muebles a un equipo que ha perdido la brújula en el mediocampo y donde la BBC no anda fina. Para los de Munich es una linda ocasión de mostrar la evolución en su juego, con menos toque y con transiciones un poco más rápidas. Poderosos en la Bundesliga, los rojos de Baviera confían ciegamente en su juego dominante y el poder letal de sus atacantes Costa, Robben, Muller y Levandosky, apoyados por la creatividad de Vidal y Thiago. Un duelo en la cumbre entre dos muy buenos equipos de fútbol.

El litigio Juve-Barca, reedición de la final de hace dos años en Berlín, es absolutamente apasionante. La seriedad organizativa del elenco de Allegri, su disciplina táctica, el trabajo sólido en defensa con el tridente Bonucci-Chiellini y Barzagli, la meticulosidad en la marca y la salida por la vía Cuadrado-Dybala, con la cuota de gol que aporta Higuaín, convierte a los juventinos en un equipo férreo, durísimo, intenso.

Mientras la escuadra italiana es absolutamente identificable, el Barcelona tiene picos altos y bajos y su clasificación a esta instancia estuvo matizada con una gran polémica por el trabajo arbitral. Maestros de las transiciones y manejo del mediocampo, los italianos saben que deben llegar montados al Camp Nou para decantar una serie donde el Barca confía en que Messi despierte de su letargo y lidere el poderoso MSN, el ataque más peligroso del mundo.

De antemano queda la sensación que Mónaco y Dormund se coserán a goles pues las propuestas ofensivas de los dos equipos son superiores a sus prestaciones en defensa. Este sí que puede ser un lindo duelo con un juego intenso, de alto ritmo y anotaciones.

Y aunque muchos la ven fácil para el Atlético, el Leicester ya le demostró al Sevilla argumentos para pelearle la serie a los “colchoneros” que sufren de gol. Aunque no lo crean, también es parejo.

Abril será apasionante y dramático. El mejor fútbol del mundo en acción, con tres colombianos en liza.

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