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Klaus Ziegler 17 Oct 2012 - 11:00 pm

Apología del fútbol

Klaus Ziegler

Ver jugar a Lionel Messi puede llegar a ser un deleite tan grande como escuchar a Glenn Gould interpretando a Bach, aunque con una diferencia: Gould se ciñe a la partitura, ¡Messi la inventa!

Por: Klaus Ziegler
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    http://www.elespectador.com/opinion/apologia-del-futbol-columna-381622
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El fútbol es el deporte más popular del Planeta. Se juega en los cinco continentes, no distingue razas, ni respeta privilegios. No hay periódico o noticiero que no dedique a diario una parte generosa de sus espacios a comentar los partidos, a discutir los goles, a entrevistar a los técnicos, a conversar con los jugadores… Con un PIB de 500 mil millones de dólares, superior al Producto Interno Bruto de Colombia, su economía se sitúa en el décimo séptimo lugar.

Un fenómeno de masas de tal magnitud debería merecer la mayor atención de los sociólogos. ¿Cómo un simple juego de pelota pudo llegar a convertirse en un espectáculo universal? Un extraterrestre se vería en dificultades para asimilar esta realidad. Supongo que igualmente desconcertante le resultaría el hecho de que Elvis Presley o Marilyn Monroe figuren entre los grandes íconos de la cultura planetaria, mientras que, digamos, Jonas Salk, quien salvara a la humanidad de la devastación de la polio, sea casi un anónimo. Cabe preguntarse si semejante escenario no lo haría dudar de la existencia de vida inteligente en la Tierra.

Para comprender por qué el fútbol pudo convertirse en un deporte ecuménico, debemos remontarnos a sus orígenes, al llamado “mob football”, o “fútbol de carnaval”. Este espectáculo, popular en la Inglaterra medieval, consistía en una forma brutal de desafío: dos pueblos vecinos se enfrentaban en una lucha por llevar un voluminoso balón de vejiga hasta la plaza del pueblo rival, en medio de los empellones, golpes y patadas de los adversarios, cuyo número podía llegar a quinientos. Durante la competencia, los lugareños procuraban sellar sus puertas y ventanas para evitar los estragos de una turba enardecida que iba destruyendo cuanta cosa encontraba a su paso. Tal grado de violencia obligó a reglamentar el “juego”, prohibiéndose asesinar voluntaria o involuntariamente a cualquiera de sus oponentes.

Su descendiente directo, el fútbol moderno, a pesar de su belleza y finura, conserva de su ancestro algunos rasgos arcaicos: en esencia sigue siendo un duelo entre naciones, pueblos, barriadas, o entre dos entes abstractos. Y aunque simbólica, la lucha puede llegar a ser real, como en la llamada “guerra del fútbol”, entre Honduras y El Salvador, en la que un partido por las eliminatorias para el campeonato mundial de 1970 fue el detonante que enfrentó durante cuatro días a los ejércitos de ambos países, en la conflagración más ridícula de la historia reciente.

Aparte del fútbol, pocos espectáculos logran exacerbar en igual medida ese sentimiento jerárquico que llevamos dentro. Y aunque toda competencia deportiva sea en últimas un combate ritual, es difícil sentir muchos otros deportes (el bádminton, por ejemplo) como verdaderas alegorías de la guerra. La ilusión no se logra sin el despliegue, a cielo abierto, de ingenio, vigor y fuerza: el pase milimétrico, el contragolpe, la potencia de los disparos, el ímpetu, la habilidad para irrumpir en las líneas enemigas, para estrellar finalmente la pelota contra la malla del contrincante, en medio de los cánticos, los himnos, los silbatos, las banderas y el frenesí desbordado de miles de aficionados enfermos de pasión futbolística.

Para comprender cuán figurada puede llegar a ser la lucha, consideremos el extraño y curioso fenómeno de los hinchas vitalicios, y su voto de lealtad eterna a un equipo. Es obvio que las selecciones solo tienen una realidad temporal. No existe algo sempiterno y fijo que podamos llamar “El Santa Fe”, o “El Barcelona”. La selección de hace una década no guarda parecido con la de hoy, excepto por el nombre, el escudo, el uniforme y otros invariantes igualmente irrelevantes. No obstante, sus seguidores insisten en considerarlo la misma entidad. Para llevar el argumento al extremo, imaginemos que la noche anterior a la gran final de la Copa Europea, un multimillonario, dueño absoluto de los grandes clubes, les ordena a los jugadores del Chelsea llevar el uniforme del Bayern Munich, y viceversa. De ahí que los hinchas de cada equipo quedarían convertidos, ipso facto, en hinchas del rival. ¿Perdurarían leales a sus selecciones?

Los lingüistas han señalado un sesgo cognitivo semejante: hablamos de “Londres” para aludir a la ciudad desaparecida tras el gran incendio de 1666, y a la vez, para referirnos a la metrópoli actual, construida por fuera de la antigua muralla romana que encerraba la ciudad medieval. La abstracción es abusiva, pero igualmente seguiríamos llamando “Londres” a cualquier reconstrucción de la vieja urbe, sin importar que hubiese sido levantada al otro lado del canal de la Mancha.

Otra evidencia a favor del elemento gregario subyacente al espectáculo del fútbol es el comportamiento territorial, el cual puede apreciarse en la enorme ventaja que significa jugar de local. En 19 Mundiales, el equipo anfitrión ha resultado campeón el 32% de las veces, y ha ocupado los dos primeros lugares el 42% de las veces. En 11 oportunidades (58%) ha ocupado uno de los tres primeros puestos. El equipo alemán obtuvo uno de sus títulos jugando como local, y otro en Suiza, su segundo hogar. Inglaterra logró ganar el campeonato mundial una sola vez: en Inglaterra; asimismo Francia.

Pero que estemos dominados por profundos sesgos sicológicos no constituye en sí algo reprochable, ni le resta méritos al espectáculo. Deplorable, sin embargo, es la actitud prepotente y clasista de algunos intelectuales que, sin comprender las sutilezas del juego, lo menosprecian, lo tachan de diversión para las masas, de fiesta para la plebe. La apreciación resulta tan ignorante como aquella declaración del inolvidable “Mostaza” Merlo, mediocampista argentino, a quien alguien le preguntara, tras un partido en el cual se había mostrado infatigable en la cancha: “¿Pibe, cuántos pulmones tenés?" A lo cual contesto con sincera humildad: “Uno, como cualquier cristiano”

No obstante el aura de sofisticación que rodea a los concertistas, y en contraste con la figura poco refinada del jugador de fútbol, desde el punto de vista neurológico no existen mayores diferencias entre las habilidades del uno y del otro. Ambos poseen un alambrado neuronal sofisticadísimo, un cerebro único capaz de ejecutar complejas secuencias de movimientos, con precisión asombrosa. Semejante nivel de perfección y maestría solo se alcanza si esas destrezas motrices se desarrollan desde muy temprano en la vida. Y entre miles que lo intentan, solo un puñado de privilegiados logra el virtuosismo que el desempeño profesional en ambas actividades exige. De ahí que la sentencia, “El fútbol es popular porque la estupidez es popular”, sea una afirmación infundada, irreflexiva, sin importar que provenga de un gran intelectual como fue Borges.

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jakemate

Sab, 10/27/2012 - 07:29
El rengloncito descalificador de Borges es una "boutade" proveniente de su discapacidad absoluta para ver la belleza de una finta y de un buen gol, y como tal piadosamente hay que recibirlo; hacer lo mismo que se hizo con sus desdenes del tango....un autor que escribió milongas, reconocidas fuentes del ritmo porteño.
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Ocossa

Dom, 10/21/2012 - 17:26
Así es la cosa, a lo que más se parece un buen equipo de fútbol es a un buen conjunto de jazz. En ambos son importantes los solista y la capacidad de improvisación, pero ojo, se trata de conjuntos y en ellos los acompañantes resultan tan importantes como los solistas. Hay que ensayar con constancia y disciplina, y un buen solista se desluce si no cuenta con buenos acompañantes, perfectamente acoplados.
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Estrellaerrante

Jue, 10/18/2012 - 16:25
NO SÓLO VER JUGAR A MESSI, VER Y RE-VER JUGAR A PELÉ, ES TAN ESPECIAL TAMBIÉN COMO ESCUCHAR A GLENN GOULD, INTERPRETANDO A BACH, SOBRE TODO A PELÉ, CON LA GENIALIDAD DE SU JUEGO.
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Ewar Gordillo

Jue, 10/18/2012 - 16:01
En cualquier disciplina solo los genios llegan a la cuspide y solo ellos logran los trofeos o premios para los mejores. Es cierto, el cerebro de los genios es intrincado y complicado. Asi como tengo mi coleccion de musica que me permite oir una pieza en cualquier momento tambien guardo copias de los partidos de las copas 2002,2006 y 2010, los mejores partido de la uefa, la liga espaniola, etc. y los mejores goles de todos los tiempos para deleitarme con las proezas de los genios inventadas y actuadas por sus AUTORES.
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ediortiz

Jue, 10/18/2012 - 15:48
apologia a la exageracion y lamboneria es suficiente con fox y spn hablan todo el dia de messi
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El de la H

Jue, 10/18/2012 - 15:02
Sería bueno aclarar que el fútbol no tiene origen ni chino, ni italiano, ni amerindio. Esos eran deportes REMOTAMENTE SIMILARES al fútbol, porque el deporte jugado en un campo de 200-300 pies x 300-400 pies, con líneas de cal, con 11 jugadores y un portero por equipo, balones 8 pulg. de diámetro, con arcos de 8x24 pies, con círculos de 10 yardas alrededor del sitio donde se comete la falta, etc. se inventó en Gran Bretaña (por eso las unidades son inglesas todas). Decir que 'il gioco di calcio' medieval es fútbol es como decirle tenis al ping-pong o voleibol al voleibol de playa y quedarse tan ancho.
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conchamisas

Jue, 10/18/2012 - 14:41
Sr. Perotanelgrande: disculpeme lo de la s por z me equivoque. Lo de MESSI y el futbol para algunos es una pasion, a otros nos gusta el futbol, pero lo disfrutamos moderadamente y hay otros mas que, simplemente no les gusta el futbol. Me disculpa tambien por haber usado el termino estupidez,no lo hice para insultar. Lo que yo quise decir, es que, lo de Messi y el futbol, es una pasion de humanos y no de todos los humanos; muy al contrario, la musica esta en todo el universo. Gustenos o no,la musica esta en el latir de nuestro corazon, en el canto de las aves, en el llanto de los bebes.La musica es como dios, esta en todas partes. Messi es un humano como todos los demas, con las naturales limitaciones,solo que en futbol, el las utiliza mejor que muchos
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Gaturria

Jue, 10/18/2012 - 12:17
A mí por lo general no me apasiona mucho el fútbol, excepto cada cuatro años cuando se juega el mundial. Y aunque no me guste mucho el fútbol, me pareció bella la columna.
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delanezduncan

Jue, 10/18/2012 - 17:43
Muy de acuerdo contigo. En general la mayoria de equipos y el patético futbol nacional me importan un reverendo qlo
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perotanelgrande

Jue, 10/18/2012 - 11:49
Herr Ziegler, soy músico, y poco entiendo de fútbol. Ya podrá usted imaginar que prefiero a Gould sobre Messi, 10,000%. Soy de los que más bien jugaría bádminton, en vez de fútbol, una alegoría de la guerra, entre gays, ja, ja, ja. Sin embargo, me entretuve con su columna, polémica como siempre.
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delanezduncan

Jue, 10/18/2012 - 17:46
Ocossa: ¿ Cuando te daras cuenta que babosear por ver a 22 hombres en calzoncillos pude ser un síntoma de estar en el closet?
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Ocossa

Jue, 10/18/2012 - 13:09
Bueno, los músicos, como los chefs, o son alcohólicos, o son gays.
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Hoax

Jue, 10/18/2012 - 12:30
Incluyendo a Glenn Gould, por supuesto.Pero si escuchar a un músico gay no tiene importancia, ¿por qué hacerlo con los futbolistas?¿será que esas piernas y esos pantaloncitos cortos le impiden "entender" el fútbol? Jajajajaja.
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Hoax

Jue, 10/18/2012 - 12:15
Yo también soy músico, y muchos de los músicos que admiro también son gays, jajajaja ¡Pobre idiota!
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ccdc

Jue, 10/18/2012 - 11:40
Me sorprendo de estar de acuerdo en algo con el tal Borges ese.
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leinadsajor

Jue, 10/18/2012 - 11:11
Lionel Messi es un "jugador de jazz", que se inventa la partitura
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sganarelle

Jue, 10/18/2012 - 10:44
No sé, pero algo me dice que KZ debe ser uno de esos defensas centrales bien rústicos. Al mejor estilo Pacho Foronda.
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sganarelle

Jue, 10/18/2012 - 11:26
Bedoya es al fútbol lo que Darío Darío es a la música.
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Patecaucho Cibernético

Jue, 10/18/2012 - 10:57
Menos mal no lo comparó con Gerardo Bedoya...Eso si hubiese sido un insulto bajo...Rastrero.
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conchamisas

Jue, 10/18/2012 - 10:13
El futbol es un deporte que tiene los atributos para ser hermoso y apasionante: fuerza, agilidad fisica y agilidad mental. El futbol esta ligado unicamente al gusto de los humanos. La musica hace bibrar todo el universo: las plantas con musica son mas frondosas y producen mas frutos, las vacas dan mas leche cuando escuchan musica y hasta el mas bandido de los humanos se conmueve con algun trocito de musica. La musica esta en los rios , en los mares, hasta en los volcanes cuando lanzan fuego, han existido asesinos que silvan alguna melodia mientras matan, el universo entero es musica todo el tiempo. El futbol es bonito, se vuelve estupido cuando le metemos reyes y dioses. por todo esto, comparar a messi con Bach es una estupides.
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perotanelgrande

Jue, 10/18/2012 - 11:53
No creo que el articulista esté comparando a Messi con Bach, sino a Messi con Gould. La estupidez (con "z", no con "s") en este caso sería suya.
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diaverde

Jue, 10/18/2012 - 09:56
No porque Borges fuera un brillante escritor significa que cualquier afirmación que hiciera fuese acertada, como lo demuestra la ñoña sentencia que expone el columnista al final (frecuentemente hacía otras también exaltando el ajedrez por encima del deporte de "las masas") o sus más que cuestionables tendencias políticas. Afortunadamente, otros intelectuales como Camus, Osvaldo Soriano o el gran Eduardo Galeano han sido grandes defensores del "deporte más hermoso del mundo" (como lo describiría Luis Omar Tapia).Vale la pena mencionar que aunque es el deporte más popular para gran parte del mundo, no lo es para todos, y en aquellos lugares donde otros deportes toman su lugar, la actitud de los fanáticos puede ser igual o peor, así que no tiene sentido descalificarlo per se.
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ccdc

Jue, 10/18/2012 - 11:43
Una buena parte (no todos) de los jugadores profesionales de fútbol se cuidan unos a otros... quizá porque es su negocio. Pero entre bárbaros, los demás hacen matoneo con balón... y sin gracia.
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diaverde

Jue, 10/18/2012 - 10:02
Eso me recuerda a una columnista de este diario, que en su ridículo afán por defender la "fiesta brava" sentenciaba: "si prohiben la tauromaquia por violenta, deberían prohibir entonces el fútbol por la misma violencia que exhiben sus vándalos hinchas cada domingo". ¿En serio? ¿Se supone que eso es un argumento racional? Está claro que no se puede comparar una actividad intrínsecamente violenta y sangrienta con el fútbol, sencillo, elemental y saludable en esencia, deporte que por sí solo no tiene nada que ver con la violencia que expone una minoría fanática y repulsiva que se hace llamar "hinchas".
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gedanke99

Jue, 10/18/2012 - 09:56
El fútbol es el mayor entreteniemiento actual, para mi es el placer máximo sentarme a verlo y en ocasiones jugarlo, me declaro abiertamente seguidor de varios clubes en varias ligas y de mi selección Colombia. Las cosas que pasan alrededor del fútbol, no son el fútbol; por eso si hay violencia, narcos, trampas y manifestaciones irracionales, es porque hacen parte de la sociedad y esta se manifiestan en el fútbol, tal vez este es el mensaje del columnista, es que el fútbol refleja a nuestra sociedad, denigrar del fútbol por lo que hay a su alrededor es denigrar de la sociedad, no culpar al deporte por ello. Además el hecho de que me aficione al fútbol no quiere decir que mi actividad intelectual disminuya, de hacho creo que hasta he mejorado. JAJAJA
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Samuel Rosales

Jue, 10/18/2012 - 09:20
No creo que los intelectuales califiquen de "fiesta para la plebe" al juego como tal; supongo que su crítica va más por el lado de la utilización de ese juego en particular como instrumento de manipulación de las masas. Y la crítica a las masas es por dejarse manipular (el que sea culpa de éstas su ignorancia es otro asunto). No creo que el profesor Ziegler salga a romper vidrieras si Messi juega mal, a pesar del deleite que le procura.
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gedanke99

Jue, 10/18/2012 - 09:57
El problema es que el fútbol se puede volver en ocasiones el único fin para la vida de algunas personas y estas actúan irracionalmente. La culpa es de las personas que toman al fútbol de una manera distinta a lo que es, un deporte.
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luispuyana

Jue, 10/18/2012 - 08:20
Y LO QUE OMITE EL RESPETABLE COLUMNISTA, ES QUE EN EL FÚTBOL SE MUEVE PLATA DEL NARCOTRÁFICO, aqui y en cualquier parte del mundo occidental. El fútbol como la religión es el opio para el pueblos, viven un mundo simulado donde la realidad es lo de menos, es una forma deformada de la realidad para sentirse más ´patriota', es la mejor herramienta para redireccionar o desarmar el alma de las poblaciones, que olvidan sus malos salarios y muchos ni sabrán que los dueños de los equipos se hacen más ricos despertando y manteniendo la pasión hacia el fútbol.
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gedanke99

Jue, 10/18/2012 - 09:59
El problema no es el fútbol, es que nuestra sociedad podrida permea cualquier estamento social, incluso el deporte.
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GARAMILLO

Jue, 10/18/2012 - 07:00
Entretenido el artículo pero no preciso. El origen del fútbol no es tan simple como lo menciona, los italianos aún lo llaman "calcio" y reclaman su origen. De otra parte el fútbol asociación (es decir el de la FIFA) a pesar de que si es el deporte mas popular del globo no lo és en todos y cada uno de los paises, hay otros deportes nacionales como el hokey, baseball, football (americano, australiano, canadiense) que son localmente mas populares. Otro dato los noticieros en inglés en USA no mencionan el futbol para nada, los canales hispanos sí, pero generalmente las ligas lationoamericanas, ni siquiera la MSL.
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El de la H

Jue, 10/18/2012 - 14:47
El que los noticieros gringos no muestren imágenes del fútbol de verdad obedece a un simple etnocentrismo gringo, que es la razón por la que llaman soccer un deporte que es football (fútbol) en el resto del planeta hasta el punto de que la FIFA no utiliza la palabra soccer jamás. Y sí, es el deporte más popular del mundo SIN DISCUSIÓN porque de ningún otro espectáculo hay tanta audiencia televisiva y de turistas por un mes completo durante el mundial (más los torneos locales y continentales de clubes y más los de naciones) de más de 150 países que suman al menos 3000 millones de habitantes en población.
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gedanke99

Jue, 10/18/2012 - 10:01
De lejos el deporte más popular del mundo es el fútbol, no importa que a los gringos u a otros pueblos no les guste. Por aficionados, sigue siendo el deporte más visto, es más fuera de EU y de los otros países mencionados los deportes que menciona son poco promocionados y son muy poco importantes.
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oscarsat

Jue, 10/18/2012 - 08:50
En el seguimiento histórico falta mencionar cosas como "el juego de pelota" de los mayas, o el que jugaban los indígenas de Orinoco, con pelota de caucho auténtica (como lo relata José Gumilla en "El Orinoco Ilustrado").
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pebeco

Jue, 10/18/2012 - 06:54
COMPARAR EL DELEITE DE OIR A BACH CON VER A MESSI ES DISCUTIBLE ........... LO DE GLEN GOULD ESTA POR VERSE
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gente común

Jue, 10/18/2012 - 05:56
No en balde la expresión "fan" -entusiasta seguidor de algo- es simplemente el apócope de "fanático" -quien defiende ciegamente creencias, opiniones o ideologías-. Hacer una apología al fútbol enalteciendo las conductas irracionales que brotan del espectador como comportamientos connaturales y espontáneos sin ahondar en las acciones que pudieren ayudar a contrarrestarlas, es adentrarse en un sinuoso camino de validar las formas pasivas de violencia como medio para saciar la ira y las frustraciones. El antídoto para atenuar su efecto es sin lugar a dudas siempre una aproximación racional, un ejercicio de análisis detallado de las circunstancias que expliquen los hechos y enfríe las pasiones. Suena un tanto absurdo pero aún una aproximación objetiva y seria es garante de un éxito real.
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OZcvrvm

Jue, 10/18/2012 - 03:18
el hincha del futbol es una de las razas mas ingratas de la tierra. un pobre diablo se encuentra una pelota y marca un gol en el momento preciso y se convierte en heroe nacional. un gladiador equivoca una pelota facil y viene condenado a la cruel hoguera que solo los escupitajos e insultos consiguen apagar. los comentaristas deportivos especializados en futbol son creo una de las peores escorias del periodismo. impotables, inmamables, ilegibles
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delanezduncan

Jue, 10/18/2012 - 17:40
Ser hincha de barra brava es lo mas cercano a la deficiencia mental. Lo más patético de la degradación mental en aras de un deporte.
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gedanke99

Jue, 10/18/2012 - 10:02
De acuerdo con lo referido sobre los periodistas deportivos, sobre todo los del fútbol. No todos los hinchas somos violentos.
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ovejanegra

Jue, 10/18/2012 - 00:33
El fútbol puede ser muy popular y puede ser que quien lo juega bien, utilice conexiones cerebrales complejas para ordenar las movidas de sus pies. Pero sigo estando en todo momento de acuerdo con la opinión de Borges. Lo uno no contradice lo otro!
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