Publicidad
Gustavo Páez Escobar 13 Sep 2013 - 11:00 pm

Aquel 11 de septiembre

Gustavo Páez Escobar

11 de septiembre de 1973. Día crucial para Chile, cuando su presidente Salvador Allende, que gobernaba al país desde el 4 de noviembre de 1970, pone fin a su vida en el palacio de la Moneda, disparándose con un fusil en la cabeza.

Por: Gustavo Páez Escobar
  • 21Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/aquel-11-de-septiembre-columna-446254
    http://tinyurl.com/n6zbxn7
  • 0

El palacio presidencial estaba bombardeado por los golpistas, a la cabeza de los cuales se encontraba el general Augusto Pinochet, que pocos días atrás –el 23 de agosto– había sido nombrado comandante en jefe del Ejército de Chile al considerarlo Allende un “oficial leal”. La situación política y social del país no podía estar más enredada, y fue el propio Pinochet el que terminó deponiendo a su jefe constitucional. El general, desde su puesto de combate, pronunció esta frase dirigida a uno de los altos mandos: “Se mantiene el ofrecimiento de sacarlo del país… pero el avión se cae, viejo, cuando vaya volando”.

Allende resistía en su palacio como un hombre valiente y digno. No estaba dispuesto a rendirse ni pedir clemencia. Luchaba como un león acorralado. Sabía que su final había llegado, y por eso pidió a sus inmediatos colaboradores que lo dejaran solo. Con voz serena –y recriminatoria contra los militares sublevados–, pronunció por la radio su último discurso al pueblo y fue enfático en anunciar: “¡No voy a renunciar!”. Su médico Patricio Guijón, que lo acompañó hasta el último momento, escuchó de labios del mandatario la frase “¡Allende no se rinde!”, y lo vio desplomarse víctima del disparo mortal. 

La situación del país era insostenible. Tras cuatro intentos, Allende había llegado al poder con el apoyo de Unidad Popular, una fuerza constituida por partidos de izquierda, y su propósito era crear un sistema no violento que estableciera un Estado socialista mediante la utilización de medios legales. Entre las medidas prioritarias para lograr dicho objetivo se acometieron la nacionalización del cobre, sin pago de indemnizaciones a las empresas de Estados Unidos, el impulso a la reforma agraria y la conversión de empresas privadas en empresas estatales.  

La primera reacción contra el nuevo gobierno chileno provino de Estados Unidos, presidido por Nixon, que enfiló sus baterías para frenar el ímpetu marxista. Bajo tal premisa vino el bloqueo económico contra Chile, hecho que produjo un desastre interno de grandes proporciones. Sin víveres, sin bienes básicos para los hogares, con una inflación desbocada, el país había colapsado y el pánico hacía estragos. 

En medio de este cuadro desolador se inició la dictadura de Pinochet, que habría de prolongarse por espacio de 17 años (de 1973 a 1990). El cambio era necesario, y así lo recibió la opinión pública. Pero luego se estremeció la sociedad al implantarse una época de represión, terror y despotismo militar, donde se cometieron los mayores desmanes contra la libertad de expresión y se atropellaron los derechos humanos con los sistemas más implacables de crueldad.

Pinochet, admirador del dictador español Francisco Franco, practicó iguales métodos  de castigo contra sus opositores. Los cadáveres de las víctimas desaparecían de la escena nacional, la mayoría lanzadas al mar desde los aviones militares. El progreso que se vio en muchos frentes de la vida pública quedó oscurecido por la multitud de muertos que dejaron estos 17 años de oprobio. 

Hoy se cumplen 40 años de aquel 17 de septiembre, día caótico y sangriento en que cayó un régimen marxista, autor de muchas equivocaciones, para implantarse una época de pavor y retaliación que crispa el ánimo de los chilenos actuales. Y del mundo entero. Las dos figuras históricas –opuestas en estos episodios–, Allende y Pinochet, sirven de motivo de reflexión para el ejercicio del poder en cualquier latitud del planeta.  

escritor@gustavopaezescobar.com

  • Gustavo Páez Escobar | Elespectador.com

  • 6
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

  • Argentina clama suspensión de sentencia en litigio por deuda en Nueva York
  • Cerca de 40 barriles de crudo se habrían derramado en aguas del golfo de Morrosquillo
  • Inflación en EE.UU. subió un 0,3 % en junio

Lo más compartido

6
Opiniones

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

cala53

Sab, 09/14/2013 - 21:54
PAra unos pocos nostálgicos del comunismo violento y asesino la fecha es conmemoración. Pero para la inmensa mayoría que aborrecemos el comunismo los hechos de hace 40 años son una gran celebración. Pinochet fue un héroe, le dio la vuelta de 180° a CHile que estaba en el caneco de la basura cuando tomo el poder y lo entrego 17 años después como el 1er país de Am Latina. La debacle de chile en manos de allende no fue por USA sino porque a todas partes donde ha llegado el comunismo acaba con todo. LA cantidad de muertos son solo 3200 que si se compara con los asesinados por castro o los 17 millones que asesino Stalin pues Pinochet es un HEROE con mayúsculas. Ojala hubiera venido a Col y purgado los 3200 que se requieren para arreglar el país.
Opinión por:

preocupadoporcolombia

Sab, 09/14/2013 - 13:45
SU EQUIVOCACION consistio en querer devolverle a los chilenos lo que era de ellos y creer, ingenuamente, que los EEUU no iban a responder de una manera criminal aupando al igual de criminal pinochet, cuando les exigieran algo de justicia
Opinión por:

Ñeranderthal

Sab, 09/14/2013 - 11:46
Lo mejor que le pasó a Chile fue el general Pinochet. El mejor comunista, es el comunista muerto y con el hocico lleno de moscas
Opinión por:

morenoelesceptico

Sab, 09/14/2013 - 10:39
Cuanto diéramos por tener un Pinochet que mató 3 mil chilenos, que nos salvara del sometimiento ante los que matan 30 mil colombianos al año, y mantienen un "estock" permanente de 4 mil secuestrados encadenados por el cuello.
Opinión por:

comentandoj

Sab, 09/14/2013 - 08:10
Y se perdió una oportunidad histórica para los países del Tercer Mundo.
Opinión por:

tomas caicedo

Sab, 09/14/2013 - 01:48
ES LO QUE EL MESIAS URIBE A QUERIDO IMPLENTAR EN COLOMBIA,,
Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio