Publicidad
José Fernando Isaza 17 Abr 2013 - 9:19 pm

La atemporalidad de lo clásico

José Fernando Isaza

En la crónica del escritor Roberto Burgos sobre la visita del premio Nobel de Literatura J.M. Coetzee, se lee que cuando Fernando Gómez le pregunta “¿Qué está leyendo?”, aquél le responde Von Kleist y la conversación sigue a propósito de Kohlhaas, el criador de caballos.

Por: José Fernando Isaza
  • 72Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/atemporalidad-de-clasico-columna-416798
    http://tinyurl.com/mugkgxw
  • 0
insertar

Heinrich von Kleist (1777 - 1811), entre su variada obra escribió una corta novela, La asombrosa guerra de Michael Kohlhaas, en la que recrea una guerra de guerrillas que tiene lugar en la Alemania de Lutero en el siglo XVI.

Durante las negociaciones con las Farc en el Caguán, un experto en conflictos internos, León Valencia, recomendaba la lectura de esta obra para comprender mejor a la contraparte. No obtuvo mucho éxito; era difícil conseguir una versión en español. Hoy es más accesible, gracias a la traducción de Guillermo Hoyos, publicada por la Universidad Nacional.

Kohlhaas es un criador de caballos, los lleva de Brandeburgo a Sajonia por caminos sin barreras ni peajes. Un día encuentra, al lado de una fortaleza, una barrera; el aduanero le informa que es un privilegio de peaje. De mala gana lo paga, pero al poco tiempo es detenido por el príncipe, que le exige, además del pago, autorizaciones y credenciales. Un caballo es retenido y el acompañante golpeado. El criador de caballos decide buscar justicia, recurre a todas las estancias y tribunales para conocer si el príncipe tenía derecho a cobrar peaje y a exigir documentos.

En vano. No recibe respuesta. Decide vender sus propiedades e iniciar la búsqueda de justicia por su propia mano. “No deseo vivir en un país donde mis derechos no están protegidos”. En palabras de Von Kleist: “Le dio por exagerar el culto de una virtud; fue el sentido de la justicia la razón que lo convirtió en forajido y asesino”.

La guerra se extiende a toda Alemania. Kohlhaas sólo pide que se le haga justicia, se le devuelva su caballo y se indemnice a su ayudante, quien había sido golpeado. No exige lo mismo por la muerte de su mujer, pues muere en combate. Se narran las peripecias para tratar de devolver su caballo, la confrontación continúa. Hay negociaciones de paz, se discute si es posible hacerlo con un ciudadano alzado en armas, se acuerda que es más conveniente para las instituciones considerarlo como una “fuerza extranjera invasora del país que como sedicioso alzado contra el trono”. Después de mucha sangre se logra un armisticio con la participación de Martín Lutero y se hace justicia en cabeza de los hijos de Kohlhaas.

Cuando se iniciaron las negociaciones en el Caguán, el discurso de Manuel Marulanda enfatizaba en la necesidad de reparar a unos campesinos que habían sido atacados militarmente y sus cosechas, sus marranos, gallinas y vacas, destrozados. En todas las declaraciones, Tirofijo insistía en que el ataque fue injustificado, la comunidad campesina sólo buscaba mantener unas tierras de colonización, pues había sido expulsada de sus fincas.

Se les atacó siguiendo instrucciones del ejército de los Estados Unidos bajo el Plan L.A.S.O., política de la Guerra Fría que veía en cualquier organización campesina una amenaza comunista que hacía peligrar la retaguardia de Norteamérica. El discurso de Marulanda se recibió con burlas; sin embargo, quienes conocían a fondo las ideas de Tirofijo consideraban que en ese momento buscaba más una reivindicación histórica que la toma del poder.

El resto es historia bien conocida.

  • José Fernando Isaza | Elespectador.com

inserte esta nota en su página
  • 0
  • 14
  • Enviar
  • Imprimir
14
Opiniones

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

Ar mareo

Jue, 04/18/2013 - 18:33
La historia no es tan bien conocida una vez q siempre producen respuestas diferentes las preguntas: Q quiere la guerrilla y a quien representan? Si algo tienen en comun los gobiernos colombianos es su falta de tino para distinguir un problema de su contexto, y para producir una solucion sin crear otro problema.
Opinión por:

chisciottino

Jue, 04/18/2013 - 18:31
Interesante el artìculo, hace reflexionar.
Opinión por:

jaramo

Jue, 04/18/2013 - 17:21
Volvamos al contexto, es lo que nos dice don José Fernando., Cuando se descontextualizan los hechos se pierde el sentido. Hace falta coraje y valentía para contextualizar.
Opinión por:

Marmota Perezosa

Jue, 04/18/2013 - 13:55
Este profesor fue primero un fanático Moir.......Luego se transformó en un ejecutivo dictador y fascista en las empresas nacionales y transnacionales , que a muchos nos tocó sufrir.......Ahora ya al final , en su retiro , es de nuevo converso a las ideas de izquierda que nunca practicó
Opinión por:

margarita_la_deatrás

Jue, 04/18/2013 - 11:35
Muy, muy interesante. Gracias!
Opinión por:

Nauncicap

Jue, 04/18/2013 - 10:57
Da gusto leer esta clase de columnas llenas de objetividad y que aportan muchos argumentos a la reflexión, oígase bien argumentos no OPINIONES, una respuesta más a la pregunta de su otro colega ¿para que sirve la literatura?, pura ilustarción
Opinión por:

Amonoi

Jue, 04/18/2013 - 10:21
Excelente el enfoque del profesor. Muchas veces queremos subir a alturas tan grandes en el análisis de los problemas nacionales, que nos olvidamos de lo fundamental, que es su raíz, que generalmente es algo simple de comprender y quizá de solucionar.
Opinión por:

GMasRoca

Jue, 04/18/2013 - 09:43
Muy buen artículo profesor. Normalmente la génesis un grupo alzado en armas, en cualquier parte, tiene una motivación que lo explica aunque no siempre lo justifica. Es la historia la que, en últimas, mitifica o cubre con el manto del olvido los eventos. Sinembargo en el caso colombiano, ni siquiera los actores principales recuerdan qué, por qué ni para qué se lucha. Es simplemente la única forma de vida que conocen después de tres generaciones. Para terminar, a riesgo de parecerme a un protagonista de telenovela que anda por ahí cazando gazapos, me atrevo a pedir que hagan la corrección de la palabra "estancias" por la correcta en este contexto: "instancias".
Opinión por:

Gaturria

Jue, 04/18/2013 - 15:30
Retiro mi comentario de burla hacia Sebastián Felipe. No sé qué me pasa hoy que caí en el juego sucio de los que opinan para descalificar. Por allá en otra columna de hoy, tuve otro desliz criticando a su autor, quien muy caballerosamente me respondió y quedé como un zapato.
Opinión por:

Gaturria

Jue, 04/18/2013 - 10:50
Huy! Ya no le va a dejar material a Sebastián Felipe. Será por eso que no ha opinado hoy o será porque él cometió el marro de decir "habrán..." -no recuerdo qué sustantivo en plural iba después- en un comentario de la semana pasada?
Opinión por:

Ewar Gordillo

Jue, 04/18/2013 - 08:31
Como se aplicara esto contra la corrupcion? Que tal, abogados corruptos defendiendo corruptos frente a jueces idem? Sera que formamos otra guerra de guerrillas o que cada quien se arrogue su propia justicia.
Opinión por:

JDNA

Jue, 04/18/2013 - 06:56
Excelente tema para reflexionar. Muchas gracias Dr Isaza.
Opinión por:

Boyancio

Jue, 04/18/2013 - 04:39
Ve, que bueno. Esa no me la sabía. Gracias. Falta saber si, en las negociaciones, nos van a dar una nueva policía, porque la que tenemos no sirve pa na. Yo que he visto a los tombos llegar a la carnicería de mi puebo y llevarse su buena mascada sin pagar ni na. El carnicero no puede revirar porque tiene hijos menores que mantener.
Opinión por:

alpacino

Jue, 04/18/2013 - 01:09
muy buen punto el del profesor isaza, mas que toma del poder las guerrillas han buscado una reivindicacion historica......lo triste es que eso no ha sucedido....y no se a realizado con los millones de victimas del conflicto. Para empezar a concretar un proceso de paz se necesita la reivindicacion historica de un gran sector de la poblacion, ojala santos lo entienda y lo realice.
Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio