Por: Felipe Janica

Ausencia de innovación y emprendimiento selectivo: causas raíces de la desindustrialización

La economía colombiana se ha caracterizado por su dependencia en las materias primas, en especial por las derivadas de la industria extractiva (minera y petróleo).

Como consecuencia de ello, el país se ha desindustrializado de manera progresiva. Si bien los servicios, los medios y el entretenimiento han alcanzado crecimientos que coadyuvan al crecimiento del PIB nacional, aún hay mucho camino por recorrer en materia de innovación y emprendimiento de modo que éstos puedan ser competitivos no sólo en la arena local sino en la internacional. Aunado a esta problemática, Colombia se está acercando a un escenario de post-conflicto en el que requiere reinsertar a la vida civil, de manera productiva, a los actores del conflicto armado.

Muchos son los desafíos de la economía colombiana. Lo primero que hay que mencionar es que estamos embebidos en el control de la política monetaria. Al respecto el Banco de la República ha tomado las medidas pertinentes. Al subir las tasas de intereses de intermediación, el Banco busca frenar la creciente inflación. A propósito de la inflación, ésta comienza a ceder, gracias en parte a la política monetaria asertiva del Banco y también porque la revaluación del dólar frente al peso comienza a estabilizarse como consecuencia del leve repunte de los precios internacionales del petróleo. Aunado a ello, el fenómeno del niño inicia su culminación y con ello se convierte en otro coadyuvante del freno a la inflación. Al parecer estamos atravesando por un oxímoron: una tensa calma.

Comprender las causas raíces de la ausencia de crecimiento económico sostenible en industrias diferentes a las extractivas y que además se generen oportunidades para el post-conflicto, facilitaría el planteamiento de una metodología para identificar y propulsar crecimiento económico a través de la innovación y el emprendimiento. Por esta razón es necesario que se genere una cultura de emprendimiento y de innovación empresarial. Para lograrlo, debe existir una formación académica desde edades tempranas. De esta manera se podría propulsar el emprendimiento en áreas no convencionales. Lo anterior pues el emprendimiento se ha desarrollado de manera empírica y más como mecanismo de supervivencia en lugar de la creación de ideas de negocios sostenibles, dentro de los que se incluyen la creación de empresas sociales de cara al post-conflicto.

Por otro lado, la necesidad de generar economía sostenible en las empresas industriales en Colombia, obliga a los empresarios a ser innovadores en su producción y que ésta sea competitiva y sostenible. El desarrollo de una metodología que facilite el emprendimiento y la innovación corporativa, debe ser una prioridad para los administradores. Contar con una herramienta que permita identificar las causas raíces de la ausencia de innovación corporativa, debería ser el caballo de batalla para los administradores de empresas industriales de cara a ser más productivos y competitivos, no sólo para la arena internacional sino también para el mercado interno.
 

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