Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Banco Mundial y calentamiento global

El Banco Mundial acaba de hacer una publicación titulada Bajemos la temperatura. ¿Por qué se debe evitar un planeta 4 °C más cálido.

 El informe presentado por Jim Yong Kim —presidente del Banco Mundial—, preparado en asocio con el Potsdam Institute for Climate Impact Research y Climate Analytics, presenta diversos escenarios asociados al cambio climático (CC). En la introducción, el presidente del Banco Mundial afirma que seguirá promoviendo acuerdos internacionales sobre mitigación y adaptación al CC, que aumentará los esfuerzos de apoyo a iniciativas nacionales para mitigar las emisiones de carbono, para el crecimiento ecológico inclusivo y el desarrollo adaptado al CC.

Si se adoptan medidas adecuadas, desde lo técnico y lo económico, se puede mantener un nivel de calentamiento inferior a los 2 °C, pero según las tendencias actuales, el planeta va camino a un calentamiento de 4 °C en el curso del siglo. La concentración del dióxido de carbono (CO2) ha seguido aumentando desde una concentración de aproximadamente 278 partes por millón (ppm) en la era preindustrial a más de 391 ppm en septiembre de 2012, con una tasa de aumento que ahora asciende 1,8 ppm al año. El acelerado deshielo de los casquetes polares muestra que la tasa de deshielo se ha triplicado desde el período 1993-2003 a la fecha. En promedio, el nivel del mar en todo el planeta ha aumentado entre 15 centímetros y 20 centímetros durante el siglo XX. La temperatura media de la Tierra ha seguido aumentando y asciende actualmente a alrededor de 0,8 °C por encima de los niveles imperantes en la era preindustrial.

Aunque todas las regiones del mundo se verán afectadas, los pobres y los grupos más vulnerables soportarán la peor parte. En los trópicos habrá impactos mayores en la agricultura y los ecosistemas, con aumento de la aridez y la sequía. El aumento del nivel del mar en los trópicos será entre un 15% y un 20% mayor que la media mundial y el aumento de la intensidad de los ciclones tropicales será desproporcionadamente mayor. En algunas regiones —Colombia entre ellas—, se ha registrado un aumento de la intensidad y/o frecuencia de las precipitaciones y las sequías extremas. Los arrecifes de coral, zonas de cría y hábitat para muchas especies de peces, son muy sensibles a las variaciones en las temperaturas del agua, el pH del océano y la intensidad y frecuencia de los ciclones tropicales. En San Andrés y Providencia hay evidencias de su afectación.

No sólo en los trópicos ha cambiado el clima; una ola de calor extremo reciente en Rusia, en 2010, arrojó un saldo de 55.000 víctimas mortales, la pérdida de un 25% de la cosecha anual, más de un millón de hectáreas de tierras quemadas y pérdidas económicas por un valor aproximado de US$15.000 millones. Se corre el gran riesgo de cruzar umbrales de temperatura alta que podrían socavar considerablemente la seguridad alimentaria mundial.

No podemos permitir que el calentamiento de 4 °C previsto se concrete y la única manera de evitarlo es a través de acciones prontas, cooperativas y a nivel internacional. Los impactos que hemos de experimentar serán resultado de decisiones y elecciones de gobiernos, del sector privado y la sociedad civil, dice el informe del Banco Mundial. Esperamos que en la próxima reunión de Naciones Unidas sobre CC, los países se comprometan y se tomen medidas efectivas.

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