Por: Mauricio Botero Caicedo

Bienvenido, profesor Deaton

Una acertada iniciativa del Instituto de Ciencia Política, el Colegio de Estudios Superiores de Administración (CESA) y la Fundación Hernán Echavarría Olózaga va a hacer posible que la semana entrante se lleve a cabo el foro “Crecimiento y Equidad”, coloquio que les va a permitir a los colombianos escuchar los planteamientos de uno de los principales economistas de nuestra era, sir Angus Deaton, premio nobel de Economía del 2015.

Deaton, quien nació en Edimburgo hace 69 años y se educó en Cambridge, se desempeña en la actualidad como catedrático de economía de la Universidad de Princeton. El trabajo del escocés se destaca por la comprensión de los niveles de pobreza y los significativos aportes que ha hecho a la medición del bienestar económico, todo ello sustentado en evidencia empírica muy sólida.

En reciente entrevista en España, Deaton reclamó una visión no moralizante de la desigualdad. “La desigualdad es muy compleja y es simplista pensar que es algo bueno o malo”, dijo antes de recordar que “el progreso ha sido siempre desigual”. “No tiene sentido condenar la desigualdad, es como decir que el progreso es malo. La desigualdad se produce cuando un grupo humano avanza. Así que no sólo es un indicador del éxito, sino un incentivo para alcanzarlo”. Deaton recordó las tesis de su famoso libro El gran escape, donde viene a decir que, pese a todos los sinsabores, la humanidad vive hoy uno de los mejores momentos de la historia y citó la reducción de la pobreza, la extensión de la democracia, la disminución de la violencia y el aumento de las personas educadas, “sobre todo las niñas que antes estaban postergadas”, apuntó. El escocés citó también el fenómeno de la Gran Divergencia, que se inicia hacia 1750, cuando los europeos del norte se separan claramente del resto de los grupos humanos en términos de bienestar, riqueza y esperanza de vida. “La cuestión no es tanto por qué Occidente progresó tanto, sino por qué el resto del mundo no lo hizo al mismo ritmo”, se planteó. También subrayó que hay otro tipo de desigualdad que “no es fruto de los avances tecnológicos, sino de la corrupción o de los contactos”.

Un ejemplo del talante y de las tesis de Deaton fue cuando le preguntaron sobre el argumento del epidemiólogo Richard Wilkinson de que los países más igualitarios en términos de renta tienen menos enfermos que los que no. La respuesta de Deaton fue tajante: “Lo que mata o enferma es la pobreza, no la desigualdad”.

La visita del profesor Deaton no puede ser más oportuna. Colombia, como bien lo señala la introducción al foro, “transita hacia un escenario de posconflicto que puede traducirse en una mayor inclusión de amplios sectores de la población. Sin embargo, de manera paralela, el país ha visto afectado su desempeño macroeconómico debido a un desequilibrio fiscal pronunciado, a un déficit significativo en cuenta corriente y a una enorme dificultad por controlar la inflación. En este contexto, resulta indispensable abordar la discusión sobre el bienestar, el crecimiento y la desigualdad de manera profunda y promover un debate informado que aporte a la construcción de políticas públicas efectivas”.

El foro “Crecimiento y Equidad”, que se va a realizar el próximo jueves 1 de septiembre, busca poner de presente la tensión entre estos conceptos y facilitar un intercambio de propuestas que enriquezca el proceso de toma de decisiones por parte del Gobierno y de los empresarios en Colombia.

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