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Juan Pablo Ruiz Soto 1 Ene 2013 - 11:00 pm

Bosques, reservas campesinas y paz

Juan Pablo Ruiz Soto

Comienza el año y continúa el propósito de llegar a un acuerdo entre el Gobierno Nacional y las Farc para suspender la confrontación armada entre Ejército y guerrilla, y así eximir a la sociedad de un conflicto del cual no queremos formar parte.

Por: Juan Pablo Ruiz Soto
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La sociedad colombiana ha expresado de múltiples formas que el camino de la confrontación armada no es el deseado.

Con el avance en las conversaciones, quienes no estén presentes en el proceso de negociación pueden salir afectados. Los voceros del bosque natural y de la paz, con la ya muy agredida y menguada naturaleza, están ausentes. Durante las conversaciones no se ha reivindicado el propósito de uso sostenible de los recursos naturales renovables ni se ha mencionado la recuperación y gestión de nuestros bosques y cuencas hidrográficas como condición para alcanzar una paz duradera.

Si no tomamos una actitud nacional de gestión y conservación del medio natural, a la confrontación por el poder político, seguirá la confrontación por el control y manejo del agua. Los primeros brotes de esta confrontación ya los estamos viviendo en diferentes espacios de nuestra geografía y son múltiples los conflictos que se están gestando y que van camino a una confrontación abierta. El deterioro de nuestras cuencas y bosques sigue en aumento y estamos destruyendo nuestras fuentes de agua, su biodiversidad y ecosistemas naturales. Estamos extinguiendo desde el bosque nublado en los Andes, hasta el bosque húmedo tropical del Pacífico y la Amazonia. El desarrollo agrario integral, que sin duda tiene aún múltiples aspectos por discutir y acordar, esperamos no encuentre como alternativa de solución a la propiedad del suelo, el avanzar en la destrucción de nuestros bosques y ecosistemas naturales.

Un aspecto positivo es que tanto el Gobierno como las Farc coinciden en que las zonas de reserva campesina (ZRC) son parte de la estrategia de solución para superar el conflicto rural. Éstas surgieron con el propósito de estabilizar y democratizar la propiedad en las zonas de expansión de la frontera agrícola y proteger al productor campesino evitando el carácter itinerante del colono.

La expansión de la frontera agraria no es la alternativa para solucionar la estructura de tenencia en el sector rural. Esto no significa que las ZRC no sean una opción social y ambiental en la actual frontera agropecuaria e incluso en el interior de las cuencas andinas intervenidas y transformadas desde hace muchos años. La figura de ZRC es útil para programas de reducción de emisiones de CO2 por deforestación y degradación de bosques en áreas de frontera agropecuaria, y para ejecutar propuestas de pago por servicios ambientales a campesinos ubicados en zonas altas y críticas de nuestras cuencas hidrográficas, como herramienta útil para generar ingresos y dar estabilidad a los campesinos productores. Las ZRC pueden conducir a una adecuada combinación de propósitos sociales y de conservación, manejo, control y aprovechamiento de los recursos naturales, infraestructura, producción limpia, producción orgánica, educación ambiental, comercialización y servicios.

Esperamos que la conservación y uso sostenible de los bosques y los ecosistemas naturales sean considerados en las conversaciones como condición para una paz duradera. La figura de ZRC debe ser rescatada para beneficio social y ambiental a lo largo y ancho del país, y no como instrumento de expansión de la frontera agrícola.

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Juan de J

Mie, 01/09/2013 - 10:11
..... Si se pensara en una forma de dar capacidad al campesino pobre de sembrar árboles que den fruto de forma permanente como es el caso de los frutales, o del CACAY, o del caucho, o de especies productivas como el chontaduro y otros muchos que son propios de nuestras regiones, que no tienen que talarse (solo podarse), que aportan también bonos de carbono y que con el tiempo crean capa vegetal y conservan aguas y además dan seguridad alimenticia al campesino y al país, como sería de justificada esa inversión "que no regalo" en el campo. Los españoles de la conquista para dominar a los nativos llegaron a establecer la pena de muerte para quienes tuvieran huertos de árboles frutales, la falta de seguridad alimentaria los llevó a depender de quienes ofreciéndoles comida los esclavizaron.
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Juan de J

Mie, 01/09/2013 - 09:58
Faltan políticas más inteligentes del ministerio de agricultura y espero que el ministro actual con una visión más social que sus predecesores pueda verlo. El incentivo dado por el ministerio para establecer o reforestar, va dirigido en la práctica a favorecer a los ricos que quieren obtener utilidades económicas con ello. Se dice en la ley que se da para buscar la conservación de aguas y de suelos, pero esos cultivos cada vez más desarrollados por la biotecnología para producir resultados a mediano plazo, se orientan a aquellos árboles con vocación maderable, que se deben tumbar para ser aprovechados, no dejando al final ni aguas ni tierra fertil y solo un regalo del presupuesto a quienes tienen capacidad económica y tierra, para establecer y mantener durante un año esos cultivos......
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flecha veloz 1943

Mie, 01/02/2013 - 10:30
"Curiosamente" y pése a la inteligente y fuerte oposición de los ciudadanos de Santander, el 10% de Santurbán lo van a dedicatar a la minería del oro. El Páramo de Sumapaz se ha descuidado a tal punto que la vegetación nativa (quiches, musgo, frailejones, etc) ha desaparecido para darle paso al de ganadería de ladera que es la forma más perniciosa de fabricar erailes improductivos, además de que paulatinamente desaparecerán las fuentes de agua que abastacen a Bogotá y el distrito no tiene más fuentes de agua de dónde proveerse. Y el Ministerio del Medio Ambiente en manos de una caballero que ni escucha, ni vé y se hace el sordo. Colombia , No Futuro.
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lr

Mie, 01/02/2013 - 08:48
Importante que los colombianos estudiaramos geografia, aprendieramos el valor del agua, cuidaramos nuestros recursos y que las empresas nacionales y trnsnacionales hagan campañas por la conservacion, pero esto no solo en salones sino con alcaldes y poblacion de a pie.
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Boyancio

Mie, 01/02/2013 - 06:12
Total, abosolutamente de acuerdo con el tema tratado con respecto al cuidado de los bosques; pero, si no hay respeto por las rondas de los ríos, que se recupere lo usurpado, quiere decir que no hay una verdadera filosofía agraria para respetar lo que es de todos, sea de la fauna, de la flora, de las corrientes de agua, y de la ciudadanía en general, digamos que el entorno para poder andar por las orillas de los ríos y playas en plena libertad humanos y animales, sino se está pensando así, es pura papurreta lo que están conversando en La Habana, toda la semana y siempre de manera absurda y egoista, tonta como melíflua, boba como inútil, en defensa de los negocios y casas de recreo, namá.
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