Por: Juan Pablo Calvás

Bye, bye... ONU

Si la cosa va tan bien en aquello de los derechos humanos, ¿qué necesidad hay de decirle adiós a la oficina de las Naciones Unidas dedicada a evaluar ese aspecto, en vez de seguir esperando una mejor calificación?

No sé si a ustedes les pasó cuando estaban en el colegio, pero recuerdo muy bien que en aquellos tiempos, cuando un profesor era estricto y calificaba con dureza, muchos lo odiaban y hasta buscaban la forma de lograr que las directivas del colegio lo cambiaran. Poco importaba si el profesor estaba enseñando bien sus lecciones. No era relevante si este era el mejor del colegio. Sólo se le criticaba y se le odiaba con encono por exigir resultados de parte de sus estudiantes.

¿Será que esto mismo es lo que está pasando con la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aqui en Colombia? ¿Ellos vienen a ser el profesor estricto que no nos gusta?

Me pareció muy valiente el Presidente al salir a afirmar que aqui ya somos lo suficientemente maduros como para saber que el respeto a los derechos humanos es un asunto de todos y que por eso ya no necesitamos la presencia de las Naciones Unidas y su oficina dedicada a ese asunto en el país. Y digo que el Presidente es valiente porque salir a afirmar eso es negar el informe sobre Colombia que hace apenas 4 meses publicaron sobre el tema en la ONU destacando como preocupaciones principales la poca protección a los defensores de derechos humanos, la violación al derecho a la integridad personal por parte de las fuerzas del estado, la inocultable discriminación de todo tipo y la dramática situación carcelaria.

Si lo vemos así, el panorama no es tan positivo y el camino a recorrer aún es bastante largo. ¿Por qué queremos sacar al evaluador estricto?

Decirle adiós a las Naciones Unidas es perder un referente independiente sobre lo que pasa en Colombia en torno a una de las situaciones más complejas que vive el país: la violación a los derechos humanos. No sé por qué aqui nos rasgamos las vestiduras cuando Ecuador busca limitar el alcance de la Relatoría para la libertad de expresión de la OEA, pero no enloquecemos si Colombia busca hacer algo similar con la oficina de derechos humanos de las ONU. La cosa es casi la misma: en Ecuador tienen problemas con la libertad de expresión, en Colombia tenemos problemas de derechos humanos.

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#PreguntaSuelta: ¿Qué se hizo el nuevo ministro de vivienda? ¿Vargas Lleras aparecía todos los días inaugurando casas y este nuevo ministro, no?

@colombiascopio

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