Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Calentamiento, una piedra en el zapato

El acuerdo de París (AP) contiene más que lo esperado, pero menos que lo necesario.

Lo firmado no disminuye el calentamiento global ni evade los impactos negativos del cambio climático, pero sí es un marco y un compromiso de todos los países del mundo para actuar con fuerza y contundencia en el propósito común de evitar que el calentamiento supere los dos grados centígrados. Si solo se cumplen los compromisos que los países llevaron a la cumbre, la temperatura superaría los 3ºC. En ese sentido, el AP logró un compromiso importante que exige medidas políticas y hechos adicionales. Veamos una síntesis.

Propósito en temperatura. El periodo reciente de industrialización y consumo masivo ha llevado a la Tierra a calentarse 1ºC, debido a los gases efecto invernadero. El AP es un compromiso de todos los gobiernos para que el calentamiento global sea menor de 2ºC o, si fuera posible, no supere 1,5ºC.

Propósito en emisiones. Bajo el supuesto del cumpliendo de los compromisos presentados por los países antes de la COP21, el pico de emisiones a nivel global no sería alcanzado antes del 2030. Esto haría imposible estar por debajo de los 2ºC. El AP manifiesta el propósito de los países de llegar a ese pico antes de esa fecha y a un nivel de emisiones cero después del 2050.

Financiación a los países pobres. Tanto para generación de energía con energías limpias, como para adaptación a climas extremos, se comprometieron US$100 mil millones para el 2020 con incrementos en los años siguientes. Diferenciando estos aportes, de los aportes regulares orientados a la superación de la pobreza.

Medidas de transparencia. Se acordó desarrollar un marco de referencia que, respetando las autonomías nacionales, permita la verificación internacional de las emisiones por país.

Pérdidas y destrucción. No se logró un compromiso de compensación de los países responsables del calentamiento a los países que están viviendo los impactos. Se logró un compromiso de apoyo financiero adicional en caso de desplazamientos asociados a climas extremos.

Estatus legal. Los compromisos en sí mismos no son obligatorios, pero el desarrollo y aplicación de los mecanismos acordados sí lo son (transparencia, revisión periódica, etc.). La razón que se dio fue la posible negativa del Congreso de Estados Unidos a ratificar el acuerdo, si tenía carácter obligatorio.

Revisión periódica del compromiso. Dado que cumplir los compromisos llevados a París no permite estar por debajo de 2ºC, los países se comprometieron a revisar y hacer más fuertes sus compromisos con revisiones cada cinco años, iniciando en el 2020.

Los medios de comunicación han hecho más fiesta de lo que el AP nos permite hacer. Se requieren precisiones y mayores compromisos, y su concreción dependerá de cómo evolucione la estructura de poder al interior de cada país y entre los diversos países. El AP es una buena señal y una piedra en el zapato para que los gobiernos, los empresarios y las organizaciones sociales ajusten sus acciones y compromisos en muy diversos campos. Se espera que al ponerlo en marcha, genere mayores compromisos en un futuro próximo.

 

@Juparus

 

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