Publicidad
J. William Pearl 10 Jun 2013 - 11:00 pm

Canadá

J. William Pearl

Entre los países con los cuales Colombia tiene suscritos TLC´s, hay uno que llama mucho la atención por la capacidad que tiene como sociedad, de respetar y aprovechar la diversidad cultural para el beneficio común: el Canadá.

Por: J. William Pearl

Es un país donde hay una cultura profunda de respeto a las leyes y a los puntos de vista diferentes y contrarios. La sociedad Canadiense ha encontrado la manera de progresar basada en las diferencias.

 

Canadá es el segundo país mas extenso del mundo y tiene solamente 36 millones de habitantes. Su crecimiento poblacional está dado por la inmigración. Cuando los colonos franceses e ingleses llegaron, el territorio estaba habitado por aborígenes. Hoy, cerca de 1.2 millones de indígenas habitan en diferentes territorios, protegidos por derechos constitucionales a través de políticas y programas en los que el gobierno invierte mas de tres mil millones de dólares anualmente. En 1763 Francia se retiró del Canadá, pero dejó su huella: a pesar de que la jefatura del estado está en cabeza de la reina de Inglaterra, hay dos idiomas oficiales: el inglés y el francés. La provincia de Quebec, principal bastión de la cultura francesa, buscó su independencia en el año de 1980 y perdió un apretado referendo. Este proceso trajo como consecuencia la fuga de inversión hacia Ontario. 

Con un ingreso per capita superior a los 50.000 dólares anuales, gratuidad en servicios de salud y educación básica, el Canadá ha encontrado un modelo económico y social del cual podemos aprender. La mineria a gran escala y la actividad petrolera, jalonaron durante décadas la economía que hoy además, cuenta con un sofisticado sector de servicios, incluyendo servicios financieros y tecnología. Todo esto se ha logrado, dentro del respeto al medio ambiente dentro de su territorio. Canadá resolvió el muchas veces falso dilema que tenemos en Colombia entre mineria, medio ambiente y preservación de valores y culturas autóctonas. Sin embargo, Canadá tiene un gran lunar en su política ambiental internacional y es haberse retirado del protocolo de Kyoto en diciembre de 2011. 

Una de los pilares de este modelo de desarrollo es el sistema educativo: mas del 80% de los habitantes tiene bachillerato y cerca del 10% alcanza grados universitarios, técnicos equivalentes o superiores, como maestrías y doctorados.  La educación escolar es gratuita, y el acceso a las universidades está determinado por la excelencia académica, no por el nivel de ingreso. Para los universitarios, hay múltiples lineas de crédito y fondos de becas que alcanzan a cubrir hasta el 90% del valor de las matrículas y gastos.

Canadá, a diferencia de Colombia, tiene un sistema de justicia que funciona. No está excenta de escándalos de corrupción, pero la diferencia es que las leyes son para todos, incluyendo funcionarios públicos del más alto nivel. El federalismo ha logrado que desde las provincias se inicien procesos de crecimiento y desarrollo desde la base de las comunidades y de la mano de un sector privado competitivo y socialmente responsable. 

Examinar de cerca la sociedad canadiense, es una fuente de esperanza para países como el nuestro: los canadienses también tuvieron guerras internas, estuvieron divididos y en una etapa de su historia acudieron a la violencia para resolver sus diferencias. Hoy, son una de las sociedades mas avanzadas del mundo. 

Mirar de cerca esta experiencia nos permite  pensar que sí es posible crecer económicamente, proteger el medio ambiente, cerrar las brechas económicas y aprovechar la diversidad cultural en un sistema democrático. Todas, son lecciones utiles, pues esos son los retos que tenemos en Colombia.  

  • J. William Pearl | Elespectador.com

  • 23
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

  • Don Omar se va a Hollywood para dedicarse al cine
  • Microsoft presentará la nueva versión de Windows en septiembre, según medios

Lo más compartido

  • Tras más de un año de sequía, la lluvia volvió a La Guajira
  • Murió el actor Robin Williams
  • "Si quiere llamarme alarmista hágalo"
Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio