Por: Uriel Ortiz Soto
Comunidad y desarrollo

Candidaturas por firmas: bofetón a los partidos políticos

Tanto el Congreso de la República, como partidos tradicionales y demás movimientos políticos, deberían darse cuenta de la enorme responsabilidad que tienen frente a las elecciones del 2018; con la reforma política que actualmente cursa en el Congreso, pero que desafortunadamente como siempre ocurre la están acomodando a sus intereses personales.

Parece que frente a las elecciones presidenciales del 2018, empezando por los candidatos presidenciales, se está actuando muy olímpicamente, es decir, sin ningún sentido de pertenencia y de responsabilidad frente a los destinos de nuestra Patria; las autoridades electorales deberían tomar desde ahora cartas en el asunto y analizar desde todo punto de vista, si está práctica de iniciativa ciudadana es aconsejable en los actuales momentos, cuando el país frente a tantos problemas que hay para resolver, especialmente con el proceso de paz, pueda sucumbir ante las hordas de la izquierda que son expertas en vender ilusiones y esperanzas al mejor postor.

Todos los candidatos que se han lanzado a la presidencia de la república, lo están haciendo mediante el sistema de firmas de ciudadanos, figura que aunque es válida constitucionalmente, no deja de ser un bofetón a los partidos y movimientos políticos tradicionales, poniendo en riesgo la poca estabilidad democrática en un país convaleciente de la guerra con los grupos guerrilleros que nos azotaron por casi sesenta años.

No es viable tampoco, bajo ningún punto de vista debe aceptarse que un grupo guerrillero que tuvo a nuestro país encañonado por tanto tiempo, ahora quiera asumir el liderazgo democrático y que muy seguramente de acuerdo a como van cosas, nos  darán grandes sorpresas, por eso, es pertinente que nos unamos para lanzar un candidato de bien a las elecciones del 2018.

Considero que en los actuales momentos, no es válida tanta confrontación entre  partidos y movimientos políticos tradicionales, que bien o mal vienen gobernando nuestro país en forma democrática, debemos entender que la fortaleza de la los partidos políticos reside en lo que debe ser una organización: sólida, sería y eficiente.

No olvidemos tampoco que nos encontramos frente a unos hechos de corrupción comprobados como los casos de Odebrech, reficar, la crisis en la justicia, los partidos políticos, entre otros y que muy seguramente este será el discurso para hacer oposición a los partidos y movimientos tradicionales, en esta situación no puede haber términos ambivalentes o mediocres, deben existir decisiones claras y coherentes, puesto que hacer lo contrario, la misma reforma política que se tramita actualmente en el congreso de la república, aunque con varias falencias, no tendría éxito, puesto que todo va a estar fracturado y acaparado por los grupos significativos de ciudadanos y los partidos y movimientos políticos no pasarán de ser simples espectadores y  remedos democráticos.

En consecuencia las elecciones del 2018 tanto para congreso como para la presidencia son de vital importancia para el país, allí nos daremos cuenta qué tan sólido quedó el proceso de paz y si realmente el grupo guerrillero de las Farc continuará caminando por los senderos de la democracia y cumpliendo el cronograma de lo acordado en la mesa de negociación de la Habana – Cuba, que para ser sinceros quedan muchas dudas y cabos sueltos.

Por ejemplo el inventario de los bienes que entregó no corresponde a la realidad, así mismo pasa con los niños que fueron secuestrados muchos de ellos asesinados y que lo más conveniente es que proporcionen los medios para ubicar el sitio donde se encuentran para que sus restos les sean entregados a sus familiares y les den cristiana sepultura.

 urielos@telmex.net.co

 

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