Por: Cartas de los lectores

Cartas de los lectores

Es de la mayor gravedad que un columnista utilice las páginas de su diario para atacar la honra de las personas de la manera como lo hace Alfredo Molano Bravo en su columna “División en la Sierra”.

Somos ciudadanos que trabajamos dentro de las normas de nuestro Estado, que generamos empleo a miles de familias y estamos orgullosos de los proyectos en los que participamos. Sin embargo, el columnista estigmatiza nuestro apellido, con injurias que convierten la libre expresión en difamación. Generaliza nuestro apellido de manera irresponsable, y lo hace intencionalmente porque sabe que así elude las acciones jurídicas que  lo han tenido al borde de condenas.

Le parece que atraer inversión para construir la Marina Internacional Santa Marta es un delito. Para los samarios, que ven el proceso de recuperación de la ciudad gracias a los miles de turistas que ahora nos visitan, es un aporte que genera bienestar. El proyecto que promovemos en Arrecifes, con la firma de turismo ecológico más prestigiosa del mundo, Six Senses, también le incomoda porque lo socializamos desde  2011 con las tres comunidades indígenas organizadas de la Sierra Nevada de Santa Marta, de manera abierta.

Es un proyecto que contribuirá a generar conciencia y recuperar un sector del Parque Tayrona, deteriorado por el turismo mochilero, desordenado y sin control, que protege el columnista y que excluye a decenas de miles de colombianos que no están dispuestos a soportar ese tipo de turismo depredador, que excluye a los indígenas, pisotea sus sitios sagrados e impide la recuperación del ecosistema de bosque tropical seco.

El proyecto lo impulsamos por convicción y porque lo permiten y promueven las normas vigentes para los parques naturales. Hemos hecho un proceso de concertación ejemplar con todos los sectores. Mamos y líderes koguis, arhuacos y wiwas visitaron el área, señalaron sus sitios de culto para respetarlos, hicieron recomendaciones y confirmaron que el proyecto protege la naturaleza y se inscribe dentro de sus tradiciones. Molano, sin embargo, sin conocer ni estudiar el proyecto, quiere decidir por las comunidades indígenas como en las épocas de la Colonia, sin respetar su autonomía.

El ecoturismo sostenible que impulsamos permite conservar nuestras riquezas naturales. Es un modelo que educa  el acceso de turistas de todos los niveles, con servicios adecuados para permitir la recuperación del sector amenazado. Por estas razones, las comunidades lo respaldan. De la misma manera, sostenemos  discusiones con las autoridades ambientales, respetando todas las instancias legales, para lograr que este tipo de modelos se convierta en una política para proteger el ambiente, generando recursos para preservarlos y beneficiar a las comunidades aledañas.

Claudia Dávila Zúñiga. 

Santa Marta.

 

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