Opinión| 19 Nov 2008 - 8:35 am

Cartas de nuestros lectores

Dinero del narcotráfico

Por: Cartas de nuestros lectores
Al escándalo de la compra de seres humanos como semovientes  para el sacrificio, siguió el de las pirámides. Dinero del narcotráfico, grita el fariseísmo político. Hipócritas, les dijo Jesucristo, y lo repite hoy Colombia.
Si fueron ustedes los que yendo contra el lógico pensamiento que comprueba el trabajo de la tierra como el más moral y social de todos los del hombre, porque alimenta más directamente al pueblo sin excitar tanta codicia a la ganancia, enriquece las naciones y crea menos vicios y miserias que el urbano, lo persiguieron a muerte, y le entregaron el campesino miserable y herido al narcotráfico. Fueron ustedes, los que llenaron de dinero corrupto impunemente el sector financiero y la política.

Corruptos ayer, plutócratas y expropiadores hoy, los de la otra orilla del agio, la especulación y la codicia, con más envidia que honradez, van a salvar a los pobres.

Isaac Vargas Córdoba. Florencia, Caquetá.

Video en el .com

El día 13 de noviembre salió en primera página de la versión online de El Espectador un video titulado “Dejen trabajar”: http://www.elespectador.com/noticias/nacional/video-dejen-trabajar-david-murcia-guzman.

El video parece ser un comunicado oficial del presidente de DMG, empresa captadora de dinero, que está siendo investigada por la Fiscalía y por la Superbancaria por posible lavado de activos y estafa, entre otras cosas.

Me parece irresponsable que El Espectador ande colgando videos de You Tube que difundan declaraciones del representante de esta empresa sin que siquiera medie algún tipo de filtro, análisis o comentario periodístico. El video no fue resultado de una entrevista, está preparado con escenario, maquillaje, vaso de agua y todo. Es una vergüenza.

Me parece que presentarlo así no más, puede desorientar a los lectores. Es cierto que el señor Murcia no ha sido juzgado, pero tampoco ha sido absuelto. El simple hecho de que está siendo investigado por cargos muy graves que, de ser ciertos, tendrían un impacto funesto sobre las ya bastante maltratadas finanzas de tantos colombianos, amerita un manejo más delicado de la información que se difunde sobre esta empresa. Y creo que  El Espectador debería proceder con más cautela y responsabilidad periodística.

Cuando uno ve este video, queda con la impresión desagradable de que fuera “publicidad política pagada”.

Beatriz Ospina Calle. Medellín.

Pirámides y autoridades

A raíz de la situación planteada a las autoridades por las llamadas ‘pirámides’ y casos similares, permítanme transcribir las sabias palabras del ex primer ministro soviético Mijail Gorvachov en la revista Deustschland de agosto de 1989, hace casi veinte años: “Hay que reconocer a tiempo las demandas de la sociedad y tomar las medidas necesarias. A quien llega tarde, lo castiga la vida”. ¡Que consten!

Ignacio Arizmendi. Bogotá.

Sobre el editorial

A propósito de su editorial del día de ayer, me gustaría retomar, y celebrar, la idea de que es realmente inexplicable el que se decida declarar el Estado de Emergencia Social cuando en Colombia la situación de más de uno así lo requeriría. Desplazados y desempleados, por igual, ciertamente merecen los mismos beneficios. Lo que en el Gobierno parecía una buena disposición, no resultó ser más que populismo económico.  

Diego López. Cali.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com
  • Cartas de nuestros lectores

5
(1 voto)
Opinar| Enviar| Imprimir|
0

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí

Publicidad
  • Uriel Ortiz Soto
  • Klaus Ziegler
  • Luis Eduardo Garzón
  • Tulio Elí Chinchilla
  • Rafael Orduz
  • María Teresa Herrán
  • Miguel Ángel Bastenier
  • Christopher Hitchens
Todos los columnistas
Publicidad
Suscripciones El Espectador
  • Nuestra edición impresa

    Suscribase aquí
    y conozca todos los beneficios.

    Suscríbase